El penúltimo episodio de The Boys ha dejado a la serie en una posición incómoda antes de su despedida definitiva. El capítulo 7 de la quinta temporada, titulado "The Frenchman, the Female, and the Man Called Mother’s Milk", incluye una de las muertes más duras de toda la ficción, pero también ha alimentado la sensación de que el cierre puede llegar con demasiadas piezas todavía en el aire. Spoilers del capítulo a continuación.
El gran golpe del episodio es la muerte de Frenchie, interpretado por Tomer Capone. El personaje se sacrifica para salvar a Kimiko y al grupo cuando Homelander descubre sus planes, en una escena que busca tocar el núcleo más emotivo de la serie: la relación entre dos supervivientes que encontraron una forma extraña, rota y sincera de cuidarse. Eric Kripke ha explicado que Frenchie y Kimiko eran uno de los corazones sentimentales de The Boys, y que esa pérdida debía elevar las apuestas antes del final.
Una muerte que busca elevar las apuestas
La reacción, sin embargo, no ha sido unánime. Parte de los fans han lamentado que una despedida tan importante llegue después de una temporada que muchos consideran irregular, con tramas que avanzan a trompicones y demasiadas subidas de tono sin consecuencias claras. Incluso algunas críticas han señalado que la relación entre Frenchie y Kimiko llevaba demasiado tiempo entrando y saliendo del foco, lo que resta fuerza a una muerte pensada para ser devastadora.
El episodio también empuja a Patriota un paso más hacia el autoritarismo total. Según los resúmenes publicados, el personaje se presenta cada vez más como una figura mesiánica, elimina disidencias, refuerza su control sobre Estados Unidos y deja al grupo protagonista contra las cuerdas. La serie ha llevado su sátira política hasta el extremo, pero esa misma ambición aumenta la duda principal: cómo cerrar en un solo capítulo una amenaza tan grande sin que el desenlace parezca apresurado.
Homelander y el riesgo de un final apresurado
Ahí está el verdadero problema que arrastra la conversación. The Boys siempre ha funcionado muy bien cuando combina violencia grotesca, humor negro y crítica al poder corporativo, pero su última temporada parece obligada a resolver demasiadas cosas a la vez: Carnicero, Hughie, Annie, Kimiko, Leche materna, Patriota, Soldier Boy, Sister Sage y el futuro político de su mundo. Algunas reseñas han sido positivas con el episodio, aunque reconocen que resulta difícil imaginar una clausura plenamente satisfactoria con tan poco margen.
La muerte de Frenchie deja claro que nadie está a salvo, pero también expone el riesgo de la recta final: confundir impacto con cierre. El episodio tiene momentos potentes, imágenes crueles y una despedida dolorosa, pero la serie necesita algo más que un último shock para justificar cinco temporadas de furia, sátira y sangre.