Este mes, Resident Evil volverá a los cines con una nueva adaptación que aspira a convertirse en una de las películas más importantes de la saga. La apuesta cuenta además con un nombre especialmente vinculado al terror reciente: Zach Cregger, director de Barbarian y Weapons, que se encarga tanto de escribir como de dirigir esta nueva versión de la saga de Capcom que llega el 18 de septiembre al cine.
La película sigue a Bryan, un mensajero interpretado por Austin Abrams que llega hasta Raccoon City en mitad de un brote zombi. Su viaje le llevará a enfrentarse a una situación mucho más peligrosa de lo que podía imaginar cuando aceptó el encargo. Con el estreno cada vez más cerca, Cregger continúa ofreciendo nuevos detalles sobre su aproximación a Resident Evil. Entre ellos se encuentran las entregas de los videojuegos que más peso han tenido a la hora de construir su película.
Ya es oficial: el cineasta confirma que 'Resident Evil 4' y 'Resident Evil 7', dos referencias fundamentales
Durante un AMA con DiscussingFilm, Zach Cregger explicó cuáles son los dos juegos que más han influido en su visión. El cineasta ha recurrido a elementos de Resident Evil 4 y Resident Evil 7, aunque cada uno aporta aspectos diferentes a la película. "Me gusta la idea de haber cogido el ritmo y la escala de Resident Evil 4", explica Cregger. "También he usado elementos de los personajes de Resident Evil 7", puntualiza.
Hasta ahora, uno de los principales vínculos conocidos entre la película y los videojuegos tenía que ver con su cronología. La historia se desarrolla "en la periferia" de los acontecimientos de Resident Evil 2, pero Cregger ha dejado claro que sus influencias van mucho más allá del momento temporal en el que se sitúa la trama. El director destaca especialmente la conexión con Resident Evil 7 a través de su protagonista. Cregger explica que "Resident Evil 7 es cuando aparece Ethan, un tipo normal en una situación horrible". Precisamente esa idea encaja con Bryan, un personaje aparentemente corriente que acepta realizar una entrega en Raccoon City sin saber qué clase de pesadilla le espera.
La influencia de Resident Evil 7 también puede apreciarse en algunas situaciones concretas. En la séptima entrega, Ethan termina adentrándose en una granja, mientras que Bryan también visita una localización similar durante las primeras escenas de la película. Por su parte, Resident Evil 4 representa para Cregger una referencia especialmente importante en términos de ritmo y estructura. El cineasta explica que el juego "tiene el ritmo que busco, al moverte de una escena a otra y cambiar de localización. Es un juego enorme; cada zona parece un mundo en sí misma. No deja de darte grandes momentos"
La película también parece compartir esa intención de convertir el viaje por Raccoon City en una sucesión constante de escenarios y situaciones diferentes, en lugar de limitarse a reproducir una única localización. Cregger también ha hablado de uno de los aspectos más inquietantes de la saga: sus criaturas. Y, contra todo pronóstico, su elección no procede de Resident Evil 4 ni de Resident Evil 7, sino de Resident Evil Village. Al preguntarle por el enemigo que más terror le ha provocado, el director lo tiene claro. "El bebé gigante de Resident Evil Village. Lo jugué en RV, cuando bajas al sótano para reparar un maniquí. Sale el bebé y te persigue, y hace un sonido tan aterrador que tuve un ataque de pánico", recuerda.
La experiencia en realidad virtual parece haber hecho todavía más perturbadora una de las secuencias más recordadas de Resident Evil Village, una entrega que apuesta en varios momentos por un terror mucho más psicológico y visceral. La nueva película de Resident Evil llegará finalmente a los cines de todo el mundo el 18 de septiembre, momento en el que se podrá comprobar hasta qué punto Cregger ha conseguido trasladar a la gran pantalla el ritmo, los personajes y el terror que busca en los videojuegos.