Arabia Saudí, inmersa en un proceso de reestructuración arquitectónica y ecológica, se prepara para llevar la competencia por el rascacielos más alto del mundo a un nivel que desafía la imaginación. La propuesta, aún en estudio, contempla una torre de 2 kilómetros de altura, con 678 pisos y un costo estimado en 5 mil millones de dólares. Si se concreta, superaría con creces al Burj Khalifa de Dubái, actual récord mundial con sus 828 metros, y situaría hoteles y restaurantes literalmente entre las nubes.
Arabia Saudí planea el rascacielos más alto del mundo: 2 km, 678 pisos y hoteles suspendidos por 5000 millones de dólares
El proyecto se desarrolla bajo la supervisión del Fondo de Inversión Pública (PIF), que ha iniciado el proceso de licitación invitando a empresas internacionales a presentar ofertas. Según informes de la industria, no solo se busca construir la torre, sino consolidar un nuevo distrito de negocios en el norte de Riad, combinando oficinas, comercio, ocio y hospitalidad. La idea es ofrecer experiencias únicas en altura y reforzar la narrativa de la Visión 2030, plan del gobierno saudí para diversificar su economía y reducir la dependencia del petróleo.
Pese al entusiasmo mediático, los detalles técnicos y cronogramas siguen siendo preliminares, y a decir verdad, hay una serie de cambios colosales en los proyectos presentados hace unos años y los que finalmente se están materializando. Los expertos advierten que un edificio de estas dimensiones plantea desafíos inéditos en ascensores, evacuación, climatización y mantenimiento, lo que podría modificar cifras iniciales de pisos y altura. Por ahora, se trata de objetivos orientativos más que de planos definitivos.
El proyecto se suma a otros megaproyectos saudíes, como la Torre de Jeddah, que busca superar los 1000 metros y cuya construcción se ha reactivado tras años de paralización. La simultaneidad de estas iniciativas refleja una estrategia clara: asociar la ingeniería más avanzada con la modernización económica y posicionar a Arabia Saudita como un epicentro global de megaconstrucciones icónicas.