El coche eléctrico se ha convertido en una de las grandes apuestas de la industria, pero Toyota continúa explorando otras tecnologías para reducir las emisiones y acaba de dar un nuevo paso con el hidrógeno. La compañía japonesa ha registrado una patente para un scooter equipado con pila de combustible y un sistema de depósitos intercambiables que pretende solucionar uno de los principales inconvenientes de la movilidad eléctrica: el tiempo necesario para recuperar autonomía.
Toyota sorprende al sector: patenta un scooter de hidrógeno que evita uno de los grandes problemas del coche eléctrico
La propuesta parte de una plataforma inspirada en el Suzuki Burgman 400 y plantea una solución bastante diferente a la de los scooters eléctricos convencionales. En lugar de conectar el vehículo a un cargador durante un periodo prolongado, el usuario podría extraer un cartucho de hidrógeno vacío y sustituirlo por otro previamente cargado. El sistema se situaría en la zona del suelo del scooter y el diseño contempla mecanismos para facilitar su extracción.
La diferencia fundamental está en que no hablamos de un motor de combustión alimentado por hidrógeno. La patente describe una pila de combustible que utiliza hidrógeno y oxígeno para generar electricidad y alimentar el motor eléctrico. Como resultado de esta reacción, el principal producto que sale por el escape es agua.
Toyota lleva años desarrollando esta tecnología. El Mirai 2026, su actual vehículo de pila de combustible, ofrece una autonomía homologada por la EPA de 402 millas, unos 647 kilómetros, mientras que la propia compañía señala que sus sistemas de pila de combustible de próxima generación buscan mejorar la autonomía un 20% y reducir los costes de los componentes.
La compañía japonesa, además, forma parte de HySE, una asociación creada junto a Suzuki, Honda, Yamaha y Kawasaki para investigar motores de hidrógeno destinados a vehículos pequeños y desarrollar sistemas de suministro y repostaje.
Eso sí, la patente no significa que Toyota vaya a comercializar este scooter. El hidrógeno todavía afronta obstáculos importantes, especialmente la disponibilidad de estaciones de repostaje, el coste de la tecnología y la necesidad de desarrollar una infraestructura específica. La propuesta demuestra, eso sí, que para Toyota la movilidad sin emisiones no pasa necesariamente por una única tecnología.