X
  1. Vandal Random
  2. Noticias
  3. Crece la preocupación entre los científicos por una señal cósmica con 40 millones de veces más energía que el LHC: 'Excepcional'

Crece la preocupación entre los científicos por una señal cósmica con 40 millones de veces más energía que el LHC: 'Excepcional'

Una señal cósmica fuera de lo común muestra que nuestra comprensión de las partículas más energéticas del universo podría estar incompleta, planteando preguntas que la física aún no logra resolver.

A simple vista, la detección de una partícula subatómica proveniente del espacio podría parecer un hallazgo más dentro del vasto mar de resultados científicos. Sin embargo, algunos descubrimientos trascienden la simple acumulación de datos, transformando nuestra comprensión del cosmos. Este es el caso de Amaterasu, una partícula registrada por el experimento Telescope Array en 2021, que desafía los límites de la física actual.

Su energía supera en decenas de millones de veces a la alcanzada en el Gran Colisionador de Hadrones, lo que ha obligado a los investigadores a replantearse dónde en el universo podrían generarse fenómenos tan extremos. Más de dos años después de su detención, los científicos siguen intentando descifrar qué ocurrió aquel día.

Una señal cósmica extrema sacude la ciencia: 40 millones de veces más poderosa que cualquier experimento terrestre

El artículo publicado en The Astrophysical Journal no se conforma con describir la anomalía. Presenta un enfoque innovador que combina simulaciones tridimensionales del viaje de partículas con técnicas estadísticas avanzadas, concretamente computación bayesiana aproximada.

Lejos de buscar respuestas simplistas, el método delimita las regiones del universo compatibles con la señal observada, incorporando todas las incertidumbres sobre energía, composición y desvíos magnéticos. En otras palabras, trata de reconstruir el origen de una partícula viajera a través de un rompecabezas cósmico con piezas que no siempre encajan a simple vista.

PUBLICIDAD

El desafío es doble: las partículas cargadas no viajan en línea recta. Su camino se ve modificado por campos magnéticos galácticos y extragalácticos, de modo que la dirección desde la que llegan a la Tierra rara vez indica su origen real.

El caso de Amaterasu presentaba un enigma aún mayor: su trayectoria apuntaba al Vacío Local, una región con escasas galaxias, lo que contradecía los modelos tradicionales de fuentes capaces de acelerar partículas a niveles tan extremos. La masa de la partícula también influye en su desvío: un núcleo pesado amplía las posibles regiones de origen, mientras que un protón ligero las reduce.

Los astrónomos apuntan a una serie de entornos de intensa formación estelar, escenarios violentos donde la materia puede alcanzar energías extraordinarias

El nuevo enfoque no solo redujo la incertidumbre, sino que también identificó un conjunto más amplio de posibles fuentes cercanas. Entre ellas destacan entornos de intensa formación estelar, escenarios violentos donde la materia puede alcanzar energías extraordinarias. Aunque el misterio de Amaterasu no se resuelve por completo, la investigación transforma una señal aislada en un mapa tangible de posibilidades.

Más allá del caso concreto, el estudio tiene profundas implicaciones para la astrofísica de partículas y la física fundamental. Demuestra que incluso un solo evento puede ofrecer información relevante sobre cómo el universo acelera materia a niveles imposibles de reproducir en la Tierra. Amaterasu no es solo una anomalía: es un recordatorio de que el cosmos sigue desafiando nuestra comprensión.