X
  1. Vandal Random
  2. Noticias
  3. China construye una megaestructura con 8 torres en una estructura horizontal de 300 metros y evoluciona la arquitectura mundial

China construye una megaestructura con 8 torres en una estructura horizontal de 300 metros y evoluciona la arquitectura mundial

Con más de 1,12 millones de metros cuadrados de extensión, Raffles City Chongqing une ocho rascacielos mediante un puente aéreo de 300 metros, una proeza arquitectónica.

Levantado en 2013 en uno de los enclaves urbanos más exigentes de China, el proyecto Raffles City Chongqing nació en la confluencia de los ríos Yangtsé y Jialing, un territorio donde la presión inmobiliaria, la falta de suelo disponible y una infraestructura al límite obligaron a replantear los principios clásicos del urbanismo.

En lugar de expandirse hacia los lados, una opción prácticamente imposible, los ingenieros optaron por concentrar en un único complejo funciones que normalmente ocuparían varios barrios. El resultado fue una compresión radical de la escala urbana en más de 1,12 millones de metros cuadrados. Se trata de una revolución arquitectónica que se suma a otros cambios globales urbanos de diversa índole.

China redefine la arquitectura global con una megaestructura que une ocho torres mediante un colosal puente aéreo de 300 metros

Pero lo verdaderamente definitorio no es la altura de sus torres, sino su magnitud total. De hecho, hablamos de una megaconstrucción que trasciende la categoría de edificio para operar como un distrito vertical autosuficiente. En su interior conviven viviendas, oficinas, hoteles de gran formato, un centro comercial, espacios públicos elevados y sistemas de circulación tridimensionales que reproducen el funcionamiento orgánico de una pequeña ciudad.

Esta densidad obligó a concebir el conjunto como una única entidad estructural. Las torres no trabajan de manera aislada: comparten cimentaciones profundas, plataformas técnicas y complejos sistemas de transferencia de cargas. Reducir redundancias permitió optimizar el espacio, aunque elevó de forma considerable la dificultad de los cálculos y del propio proceso constructivo.

El complejo se articula en torno a ocho torres principales, dos de ellas rozando los 354 metros

El complejo se articula en torno a ocho torres principales, dos de ellas rozando los 354 metros, diseñadas con núcleos rígidos y losas capaces de redistribuir tensiones entre los distintos volúmenes. Esta estrategia hizo viable la pieza más ambiciosa del proyecto, una estructura horizontal suspendida a decenas de metros del suelo y cercana a los 300 metros de longitud. Es una auténtica locura arquitectónica.

Bautizada como The Crystal, esta pasarela elevada no es un simple puente, sino un edificio colocado en horizontal, con peso propio, ocupación permanente y todos los sistemas de un inmueble convencional. Para montarlo, enormes segmentos fueron ensamblados y encajado a nivel del suelo y posteriormente izados con precisión milimétrica. El reto no era sólo soportar la masa, sino permitir que la estructura acompañara los movimientos naturales de las torres frente al viento, las dilataciones térmicas o las microdeformaciones.

PUBLICIDAD

La escala material también impresiona, necesitándose alrededor de 3000 paneles de vidrio y casi 5000 de aluminio envuelven el volumen suspendido, formando una piel continua que exige un control extremo de eficiencia energética, cargas de viento y durabilidad. Raffles City Chongqing funciona así como una máquina estructural unificada, un experimento de ingeniería que demuestra que, en ciudades saturadas, el futuro no pasa únicamente por construir más alto, sino por conquistar el espacio tridimensional.