Imagínate descubrir que tu canción favorita la ha hecho un ordenador. Que la voz que te emociona no existe. Que los músicos de la banda son inventados. Pues eso acaba de pasar con The Velvet Sundown, un grupo que ha arrasado en Spotify con más de 1 millón de oyentes hasta que un periodista percibió que todo era mentira. Las canciones, las fotos, los nombres de los músicos, todo creado por inteligencia artificial. Y lo peor es que casi nadie se dio cuenta hasta que los medios destaparon el engaño semanas después.
Esto no es un caso aislado ni un experimento gracioso. Es el principio del fin para miles de músicos que llevan años trabajando en su carrera. Ahora mismo, 20.000 canciones falsas se suben cada día a plataformas como Spotify, según la plataforma francesa Deezer. Son canciones hechas por robots que suenan igual que las de verdad, se cuelan en tus listas de reproducción y te roban ese tiempo que antes pasabas escuchando a artistas reales. El resultado es preocupante, ya que sólo en España los músicos van a perder 100 millones de euros al año para 2028 porque las máquinas les están quitando oyentes, encargos y dinero.
France 24 acaba de emitir un programa donde varios expertos han alertado de que estamos cruzando una línea peligrosa. Un amplio estudio ha confirmado que el 97 por ciento de los oyentes ya no puede distinguir si una canción la hizo un humano o un algoritmo. Eso significa que cuando le das play en Spotify, probablemente estés escuchando música falsa sin saberlo. Las empresas de tecnología entrenan sus robots con canciones protegidas, robando el trabajo de compositores sin pagarles nada, y luego venden esa música generada como si fuera auténtica.
Las máquinas ganan 4.000 millones fabricando música falsa y los compositores reales exigen leyes urgentes antes de que sea imposible ganarse la vida componiendo
Los números son escalofriantes. El negocio de la música hecha por IA va a crecer de 300 millones de dólares a más de 3.000 millones en cuatro años. Es decir, que cada vez habrá más canciones falsas inundando tus playlists. Mientras tanto, los músicos de carne y hueso pierden el 24 por ciento de sus ingresos a nivel mundial, lo que se convierte en 22.000 millones de euros menos entre 2023 y 2028. En España la cosa va peor, con una caída del 28 por ciento que deja a compositores, productores y cantantes al borde de la ruina.
Artistas legendarios como Paul McCartney, Elton John y Nick Cave ya están pidiendo ayuda a los gobiernos porque saben que esto va en serio. El problema es que las leyes van muy por detrás de la tecnología. Ahora mismo, el 34 por ciento de los músicos españoles usa herramientas de IA por miedo a quedarse atrás, pero todos coinciden en lo mismo: si no se ponen límites ahora, en cinco años será imposible vivir de la música porque las máquinas habrán ganado la batalla. La cuestión ya no es si la IA va a cambiar la industria musical, sino si todavía quedará algo que salvar cuando los políticos se decidan a actuar.