Star Wars vuelve a los Skywalker. Y, aunque sobre el papel debería ser una noticia capaz de disparar la ilusión de millones de seguidores, la reacción inicial de parte del fandom está siendo bastante más fría de lo que probablemente esperaba Lucasfilm. El motivo no es únicamente que la compañía haya decidido continuar una historia que parecía cerrada, sino quiénes estarán al frente de este nuevo episodio.
Los fans de Star Wars expresan su furia por la próxima película de la Saga Skywalker, poniendo de manifiesto un problema importante que Disney debe abordar
La próxima película estará dirigida por Jon Watts, responsable de la trilogía de Spider-Man protagonizada por Tom Holland, y contará con un guion de Simon Kinberg. El proyecto forma parte de una nueva trilogía que continuará la historia después de El ascenso de Skywalker, aunque Lucasfilm ha insistido en referirse a ella como una nueva saga y no necesariamente como los episodios X, XI y XII. La información sobre su argumento todavía es escasa y la compañía no ha querido entrar en detalles.
Precisamente ahí aparece una de las grandes dudas entre los seguidores. Después de años en los que Star Wars ha intentado abrirse a nuevas épocas, personajes y escenarios, recuperar de nuevo la historia de los Skywalker puede interpretarse como un regreso a terreno conocido. La trilogía original terminó en 1983, la de las precuelas amplió su pasado y la secuela culminó en 2019 con El ascenso de Skywalker. Ahora Lucasfilm vuelve a mirar hacia ese mismo legado.
Curiosamente, Star Wars se ha convertido en un terreno pantanoso para Disney. Desde el estreno de Episodio IX, la compañía ha anunciado numerosos proyectos cinematográficos que no han terminado llegando a las salas. Las películas de Taika Waititi y Patty Jenkins, el proyecto de Rian Johnson o la continuación protagonizada por Rey han atravesado diferentes problemas de desarrollo. Y el último, The Mandalorian & Grogu, ha sido un fracaso en cines. Mientras tanto, Star Wars ha encontrado en Disney+ buena parte de su actividad audiovisual.
Pese a las reticencias iniciales, Jon Watts es una elección interesante. El director convirtió las tres películas de Spider-Man de Tom Holland en uno de los grandes pilares comerciales del universo Marvel, culminando con No Way Home. Además, ya conoce Star Wars después de participar en Tripulación Perdida. Su incorporación no debería de extrañarnos, pues Lucasfilm apuesta por alguien familiarizado con las grandes sagas y con experiencia trabajando dentro de producciones de enorme presupuesto. Otra cosa bien distinta es su talento como cineasta.
"We need the most sauceless, colorless, safe and boring Star Wars movie you can imagine."
Jon Watts: https://t.co/nYYFNUALYt
— ClarkQuill97 (@CQuill97) September 27, 2026
Simon Kinberg tampoco es un desconocido para Star Wars. El guionista trabajó como consultor durante el desarrollo de El despertar de la Fuerza y fue uno de los responsables de Star Wars Rebels junto a Dave Filoni. Su historial, eso sí, es mucho más irregular. Kinberg ha participado en películas como X-Men: Primera generación y Días del futuro pasado, pero también en producciones como X-Men: Apocalipsis y X-Men: Fénix Oscura.
Por eso la reacción de algunos fans no se centra exclusivamente en la entrada de Watts o Kinberg, que seguirán teniendo detractores hagan el proyecto que haga. Lo que preocupa es lo que representa la combinación de ambos factores, una Star Wars que parece volver a apostar por nombres conocidos y fórmulas reconocibles justo cuando una parte del público esperaba que la saga se atreviera a mirar hacia otra parte.
Eso no significa que la película vaya a ser necesariamente un fracaso. Ni siquiera sabemos todavía qué historia contará, qué personajes recuperará o cómo encajará exactamente dentro de la cronología. Pero sí deja una pregunta sobre la mesa que debería haberse hecho Disney hace mucho tiempo. Después de cerrar la Saga Skywalker, ¿por qué Star Wars necesita volver a abrirla? Lucasfilm tiene tiempo para responder.