En el marco del Festival de Cannes, el actor Javier Bardem ha vuelto a situar en el centro del debate cuestiones como la masculinidad tóxica y el machismo estructural, durante una rueda de prensa en la que el actor ha realizado un discurso especialmente contundente.
El intérprete, ganador del Oscar, ha afirmado que procede de "un país muy machista llamado España", vinculando esa realidad social a lo que define como una educación histórica basada en patrones de masculinidad tóxica que, según sus palabras, se han perpetuado durante generaciones.
El duro alegato de Bardem en Cannes: "Vengo de un país muy machista"
En su intervención, Bardem también ha extendido su crítica a líderes políticos internacionales como Donald Trump, Benjamin Netanyahu o Vladimir Putin, a quienes ha responsabilizado de promover dinámicas de poder que, en su opinión, se traducen en violencia y "miles de muertes".
El actor ha señalado que en España se registran "alrededor de dos mujeres asesinadas al mes por sus parejas o exparejas", una cifra que ha calificado de "horrible" y que, a su juicio, la sociedad ha terminado por normalizar en exceso. "¿Cómo hemos llegado a esto?", llegó a plantear durante la rueda de prensa, insistiendo en la necesidad de revisar esos patrones culturales.
Bardem ha remarcado además que este tipo de conductas responden a una forma de poder masculina que considera "tóxica" y profundamente arraigada, subrayando que el problema se mantiene vigente a nivel global.
Estas declaraciones se enmarcan en la presentación de El ser querido, la nueva película de Rodrigo Sorogoyen que compite en la sección oficial del certamen. En el filme, Bardem interpreta a un director de cine con un pasado complejo que intenta reconstruir la relación con su hija a través de un nuevo proyecto cinematográfico, en una historia marcada por las heridas familiares y las dinámicas de poder.
La película ha sido recibida en Cannes con una ovación de varios minutos, consolidando su posición como uno de los títulos destacados de esta edición del festival Festival de Cannes. En paralelo, durante el certamen, Cate Blanchett también ha abordado cuestiones relacionadas con el movimiento Me Too, criticando que, en su opinión, su impacto se haya diluido demasiado rápido y señalando la persistente desigualdad de género en los rodajes, donde afirma seguir encontrando una clara mayoría de hombres frente a una presencia femenina mucho menor.