Ha sido un auténtico terremoto en Hollywood, pero ya es oficial: Jurassic World: Dominion es la película más cara de la historia según un análisis de recientes declaraciones y presupuestos financieros en registros del Reino Unido. Hablaríamos de un presupuesto mayor de 658,8 millones de dólares, superando así a Star Wars: El despertar de la Fuerza que hasta ahora ostentaba el récord con 638,9 millones según los documentos.
Este hallazgo, realizado por el equipo de Vulture, redefine la escala de las superproducciones modernas en la industria del séptimo arte en los últimos años, y pone de relieve el crecimiento constante de los costes en las grandes sagas de Hollywood especialmente en sagas de alto rendimiento comercial.
Ni Marvel ni Star Wars ostentan el título de la película más cara jamás realizada, con un presupuesto que supera los 660 millones de dólares
El estudio de Universal Pictures revela que gran parte del incremento presupuestario se debe a los costes derivados de la pandemia de COVID-19 que obligó a suspender rodajes implementar protocolos sanitarios y mantener equipos y localizaciones en espera generando gastos adicionales durante meses de inactividad forzada.
Además las auditorías fiscales británicas han permitido arrojar luz, algo poco habitual, más y cuando tenemos en mente que habitualmente este tipo de cifras permanecen ocultas debido a la naturaleza confidencial de los presupuestos cinematográficos. En otras palabras: casi ninguna major quiere saber cuánto dinero invierten en este tipo de producciones.
Más allá de los protocolos sanitarios, informe también señala que la película reunió a parte del reparto original de Jurassic Park junto a nuevas estrellas lo que contribuyó a elevar el gasto en actores y actrices del reparto, cambiando el ritmo de la producción para cuadrar agendas y calendarios de rodaje, algo que también afectó a la complejidad logística del proyecto.
En cualquier caso, a pesar de su enorme presupuesto, la película logró superar los 1000 millones de dólares en taquilla global, generando grandes ventas en merchandising y en productos derivados, así como en colaboraciones ajenas al circuito cinematográfico, aunque su rentabilidad sigue siendo objeto de debate entre los principales analistas de la industria. ¿Cuánto dinero tuvo que hacer Dominion para ser rentable? ¿Qué porcentaje de beneficios dio al estudio? No está claro.
En Hollywood están atrapados en un peligroso bucle. Con los resultados oficiales de este tipo de producciones, continúa así una tendencia en la que los blockbusters dependen de inversiones cada vez más elevadas y colosales para mantener su estatus dentro del mercado internacional, mientras las sagas compiten por atraer audiencias globales con las que rentabilizar los proyectos en salas.