Hasta ahora, recibir una carta en casa era una de las vías habituales para que la Seguridad Social comunicara determinadas actuaciones relacionadas con una incapacidad temporal o permanente. Ese sistema cambia a partir del próximo 1 de septiembre, cuando estas comunicaciones pasarán a realizarse por medios electrónicos.
La modificación afecta a las personas que se encuentren en situación de Incapacidad Temporal, a quienes hayan solicitado o estén percibiendo una Incapacidad Permanente, así como a determinados casos relacionados con lesiones permanentes. También quedan incluidos trámites que requieren la comparecencia del ciudadano, como determinadas revisiones médicas o la presentación de documentación.
La Seguridad Social ha emitido un aviso oficial a ciertos ciudadanos españoles, informándoles de que tendrán un plazo de 10 días en septiembre para revisar sus notificaciones
El cambio está recogido en la Orden ISM/541/2026, de 27 de mayo, que establece el nuevo procedimiento de comunicación. Desde su entrada en vigor, las citaciones y requerimientos incluidos en este ámbito dejarán de enviarse mediante correo ordinario y estarán disponibles en la Sede Electrónica de la Seguridad Social.
El funcionamiento será relativamente sencillo, pero obligará a estar más pendiente de los canales digitales. Cuando exista una nueva notificación, el ciudadano recibirá previamente un aviso mediante SMS o correo electrónico en los datos de contacto que tenga registrados. Ese mensaje servirá para alertar de que existe una comunicación pendiente, pero no sustituirá a la propia notificación.
Para acceder al contenido será necesario identificarse digitalmente mediante alguno de los sistemas admitidos, como Cl@ve, el certificado digital o el DNI electrónico. Por este motivo, mantener actualizados tanto el número de teléfono como la dirección de correo electrónico adquiere especial importancia.
Hay, además, un aspecto especialmente relevante: el plazo para acceder a la notificación será de diez días. Si transcurre ese periodo sin que el interesado entre a consultar el contenido, la comunicación se considerará rechazada a efectos administrativos.
Las consecuencias pueden ser importantes. El hecho de no consultar una notificación dentro del plazo puede hacer que el ciudadano pierda la oportunidad de presentar alegaciones, reclamaciones o recursos dentro del periodo correspondiente. En determinados procedimientos, además, también podría tener consecuencias sobre la prestación que esté percibiendo.
Organizaciones sindicales como CSIF y UGT ya han advertido de la importancia de adaptarse al nuevo sistema y comprobar que los datos de contacto están correctamente registrados. El objetivo es evitar que una persona pierda un derecho simplemente porque no llegó a conocer a tiempo la existencia de una comunicación oficial.
En el caso de las revisiones médicas obligatorias, la cuestión cobra todavía más importancia. No acudir a una cita puede tener consecuencias sobre la situación de incapacidad y, en determinados supuestos, provocar el alta y la pérdida de la prestación. Con el nuevo sistema desaparece, por tanto, una de las garantías que ofrecía el correo postal: poder alegar que una carta no había llegado al domicilio. Desde septiembre, consultar periódicamente la Sede Electrónica de la Seguridad Social será especialmente importante para quienes estén afectados por estos procedimientos.