El episodio de lluvias que ha marcado el inicio de febrero está dejando una huella profunda en casi toda la Península. El paso continuado de borrascas no solo ha provocado miles de incidencias -carreteras cortadas, ríos desbordados y avisos meteorológicos en cadena-, sino que también ha tenido un efecto inmediato y contundente sobre las reservas de agua. Los embalses españoles han pasado, en cuestión de días, de una situación contenida a rozar e incluso superar sus límites operativos.
El exceso de agua marca un récord en España: 40 embalses superan el 100% tras semanas de lluvias
Los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica, recogidos y actualizados por embalses.net, hablan por sí solos. A día de hoy, 96 embalses repartidos por todo el país superan el 90% de su capacidad, y de ellos, 41 ya han alcanzado o rebasado el 100%. Una cifra poco habitual que refleja la intensidad y persistencia de las precipitaciones acumuladas durante las últimas semanas.
Embalses por encima del 90% actualmente, con datos en tiempo real.
41 embalses por encima del 100%.
— Embalses.net (@Embalses_net) February 7, 2026
96 embalses por encima del 90%. pic.twitter.com/YadQPWbxWQ
El mapa de esta subida coincide con el de las precipitaciones. El sur peninsular, especialmente Andalucía, alberga la mayoría de los embalses más tensionados. En Jaén, seis presas han alcanzado su capacidad máxima, mientras que en Sevilla son cinco. Nombres como Jándula y Los Melonares vuelven a ser noticia, esta vez no por la falta de agua, sino por el exceso de almacenamiento.
La situación se repite en otros puntos del sur, como el embalse del Barbate, en Cádiz, o el de Zufre, en Huelva. Pero el fenómeno no se limita a Andalucía. También hay embalses por encima de su capacidad en provincias tan dispares como Burgos, Segovia, Zaragoza, Teruel, Ciudad Real, Badajoz, Cáceres, Ávila o la Comunidad de Madrid, lo que da una idea del alcance nacional del temporal.
Otros muchos embalses, como El Pintado (Sevilla), Puente Nuevo (Córdoba), Ricobayo (Zamora) y La Serena (Badajoz), se mantienen en niveles muy elevados, por encima del 90%, aunque sin llegar al desbordamiento. Estos embalses son algunos de los grandes reguladores del sistema hídrico español, por lo que hablamos de un fenómeno inédito desde que se tienen registros en España.
Ante este escenario, las administraciones han empezado a mover ficha. Varias comunidades autónomas han optado por desembalses controlados para ganar margen de seguridad. En Andalucía, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, confirmó esta semana que más de 50 embalses han abierto compuertas de forma preventiva, anticipándose a la llegada de nuevos frentes lluviosos. Una decisión clave para evitar riesgos mayores en un contexto meteorológico que, por ahora, sigue sin dar tregua.