La nueva versión de Los Inmortales empieza a tomar forma por la vía más habitual en 2026: no con un póster oficial, sino con una filtración. En las últimas horas han circulado imágenes atribuidas al rodaje en las que Dave Bautista aparece caracterizado como Kurgan, el antagonista inmortal que en la película de 1986 interpretó Clancy Brown. La captura (difundida por una cuenta de X llamada UnBoxPHD y recogida por varios medios) muestra una versión más "terrenal" del villano: barba, abrigo oscuro y un detalle que ha disparado las teorías —un alzacuellos que sugiere, quizá, un disfraz o una escena que juega con la iconografía religiosa.
Lo relevante no es solo el "look", sino lo que implica: el remake parece distanciarse del Kurgan heavy metal y casi bárbaro de los 80 para buscar un enemigo menos caricaturesco y más reconocible en el presente. Si esa pista es real, el diseño encajaría con un enfoque de thriller de acción contemporáneo, coherente con el tipo de puesta en escena asociada al director Chad Stahelski, que viene de convertir la coreografía de combate en lenguaje narrativo propio.
El duelo central se reescribe
En ese tablero, el duelo central también se reconfigura: Henry Cavill asumirá el papel de Connor MacLeod, mientras Russell Crowe encarna a Ramírez, el mentor que en la original popularizó Sean Connery. La incorporación de Jeremy Irons como líder de los Vigilantes (una organización que vigila a los inmortales) añade una capa de conflicto "humano" —y potencialmente político— que puede desplazar el relato desde la mitología pura hacia una persecución sostenida.
El reparto, de hecho, apunta a una apuesta grande: además de Bautista y Cavill, se han citado nombres como Karen Gillan y Djimon Hounsou, en una mezcla pensada para sostener franquicia, no solo película única. Parte de esa ambición también se lee en el baile industrial: el proyecto terminó bajo el paraguas de Amazon MGM Studios y United Artists (tras un recorrido previo que distintos medios vinculan a reajustes por presupuesto).
FIRST LOOK!
Dave Bautista as The Kurgan for Highlander! pic.twitter.com/InfRvQEz75
— UnBoxPHD (@UnBoxPHD) February 9, 2026
Calendario terrenal, ambición de saga
Aun así, el "hype" convive con la fricción logística: reportes recientes hablan de retrasos ligados a la preparación física y a una lesión sufrida por Cavill durante el entrenamiento, un detalle nada menor en una película que depende de la esgrima como espectáculo y como sello identitario. En otras palabras: por mucho que el imaginario de Highlander invite a pensar en épica intemporal, el calendario sigue siendo terrenal, y el estreno no tiene fecha cerrada pese a que el proyecto se mueve en la ventana 2026–2028 según las estimaciones publicadas.
Si el remake acierta, será porque entienda lo que hizo funcionar a la original (mitología simple, rivalidad feroz, sensación de siglos acumulados) y lo traduzca a una época que consume sagas por continuidad, no por nostalgia.