John Williams, el compositor estadounidense, ha dejado una huella imborrable en la historia del cine. Sus melodías han dado vida a algunas de las películas más importantes de las últimas décadas, convirtiéndose en parte integral del imaginario colectivo. Su inconfundible sello se puede escuchar en sagas como Star Wars, Indiana Jones, Parque Jurásico y, por supuesto, Harry Potter.
Esta estrecha asociación entre la música de Williams y las películas originales plantea un desafío considerable para cualquier nueva adaptación del universo creado por J.K. Rowling: ¿cómo lograr que el público perciba la nueva obra como algo fresco y original, cuando la banda sonora original está tan arraigada en la memoria colectiva?
La serie de Harry Potter se alejará de John Williams: Hans Zimmer quiere crear una música completamente diferente
La nueva serie de Harry Potter de HBO Max parece tenerlo claro. La producción quiere construir su propia identidad y eso también afecta a uno de sus elementos más reconocibles: la música. Para ello, Hans Zimmer ha asumido el reto de crear una banda sonora que no busque imitar a Williams, sino encontrar un camino completamente diferente.
El compositor de El Rey León, Gladiator y Dune ha explicado a Collider que conoce perfectamente la dificultad de enfrentarse a una obra musical tan icónica. De hecho, ya vivió una situación similar cuando trabajó en El hombre de acero, la película de Zack Snyder sobre Superman. Williams había convertido previamente la música de Superman (1978) en uno de los grandes temas de la historia del cine.
Zimmer recuerda que inicialmente sintió una enorme presión ante la posibilidad de enfrentarse a ese legado. Sin embargo, Snyder consiguió que cambiara su perspectiva con una frase muy sencilla: «Hans, solo era una película. Esto es solo una película». A partir de ahí, el compositor entendió que no tenía sentido intentar competir con Williams. Su trabajo consistía en hacer su propia música.
Y esa será precisamente la filosofía que aplicará a Harry Potter. Zimmer ha dejado claro que admira profundamente a Williams, pero también que no pretende escribir como él. Su intención es mantenerse "lo más alejado posible" de su estilo y buscar una identidad propia. El desafío será mayúsculo. La música de Williams no es simplemente una banda sonora para los seguidores de Harry Potter, ya que forma parte de la identidad audiovisual de la saga. Ahora Zimmer tendrá que conseguir que la serie pueda caminar por un sendero diferente sin perder la magia que convirtió al universo mágico en uno de los grandes fenómenos cinematográficos de las últimas décadas.