Top 100 Comics del 2020 – #60-51

Hoy con obras de Astiberri, Panini Comics, Autsaider Comics, Lumen, Planeta, Ponent Mon, Dolmen Editorial y varias más.

Se acaba el 2020, un año que ha sido una montaña rusa emocional que ha marcado nuestras vidas y que será difícil de olvidar. La cultura en general y nuestros queridos cómics en particular han supuesto, más que nunca, una via de escape perfecta a la realidad que hay más allá de nuestras ventanas y las horas de entretenimiento que nos han regalado los cómics, mangas y novelas gráficas de la «cosecha 2020» han sido muchas. Calidad y cantidad a raudales, más necesarias que nunca.

A pesar de que las ventas se detuvieron de golpe durante dos interminables meses, el número de novedades publicadas el resto del año ha sido extraordinario y, llegando a la orilla del 2021, encontramos que es difícil escoger las 10, 20 o 50 mejores obras que más nos han gustado. Es por ello que desde Sala de Peligro hemos ampliado nuestra selección de «lo mejor del año» a cien obras. Desde hoy y en forma de cuenta atrás, presentaremos de diez en diez «los 100 mejores cómics del 2020 en Sala de Peligro». Hoy, los puestos 60 a 51. Son los siguientes:

#60 – ¡García! en Catalunya, de Santiago García y Luis Bustos

Había ganas de que Garcia volviese (otra vez) en esta estos tiempos convulsos. Su retorno es un vestigio franquista esperado por. precisamente, por los que no son franquistas… Digo, no nostálgicos. Y esa espera ha terminado valiendo la pena con creces. Este ¡Garcia! en Catalunya toma una serie de decisiones bastante arriesgadas, alejando la serie de aquellos elementos que la han caracterizado hasta ahora . Trasladar a los personajes a Barcelona, permite que sigan su viaje de descubrimientos. Antonia logra tener una entidad y un protagonismo más claro.  Se vuelve a narrar historias de espionaje y acción de la forma más grandilocuente, mientras lanzan ideas tan subversivas como divertidas.  Todo bien.  Luis Bustos y Santiago García son, sin ningún atisbo de duda, dos de los grandes creadores que ha dado este país. Y se nota que con estas obras se lo pasan como enanos. Y es muy contagioso. 

Por Pedro de Mercader

#59 – Die, de Kieron Gillen y Stephanie Hans

Los juegos de rol es algo tan ligado a la cultura geek que es hasta extraño que se haya tardado tanto en lanzar un cómic de la entidad y la ambición de este Die. No es difícil de imaginar a Kieron Gillen quedando con cuatro colegas a jugar por las tardes para echar unas horas haciendo partidas de Dragones y Mazmorras. Y eso es exactamente este cómic: una captura de ese espíritu. Pero dándole esos toques únicos que solo el guionista británico sabe dar. Este cómic es de los que van más allá. Es como si se estuviese leyendo un cómic que se produciría dentro de veinte años, pero con una temática muy clásica. Se destila amor por esos rituales casi arcanos y los lanza en una aventura tan espectacular como emocional. Stephanie Hans crea ambientes y dibujos que despiertan la imaginación de cualquiera. Su creación de mundos hacen que te pases admirando todas y cada una de las páginas. Tirad vuestros dados. Seguro que con Die no perderéis. 

Por Pedro de Mercader

#58 – Wytches, de Scott Snyder y Jock

Hacer terror efectivo en cómic es sumamente complicado. Tiene que exprimir todos los recursos, al no tener el poder de la imaginación de la literatura ni el audio del cine. Son pocos los cómic que realmente generen esa sensación preciada que es el miedo. Y Wytches lo consigue. En el sobrexplotado subgénero de las brujas, este cómic brilla con una luz propia. Como una amenaza de la que solo puedes ver unos ojos en la oscuridad. Scott Snyder se inspiró en algunas experiencias de su niñez, y se nota en este tratamiento fresquísimo. Este autor vuelve al terror para consolidarse como uno de los mejores creadores de este género que tiene el cómic estadounidense ahora mismo. Jock, por su parte, lo da todo. Sus atmosferas densas, su tratamiento del color,  sus diseños, su ritmo es magnífico. Todo va conducido a perturbar al lector en todo momento,. Y lo logra con creces.  Si buscas una experiencia intensa y sobrecogedora, pocos pueden mirarle de tú a tú a estas brujas. 

Por Pedro de Mercader

#57 – Isolada, de Keiler Roberts 

Esta obra autobiográfica de Keiler Roberts es magnífica para erradicar prejuicios acerca de las enfermedades mentales. En ella se muestra la vida de su autora, tal y como ella la ve, siente y vive. Esta autobiografía cuenta una historia cotidiana y espléndidamente normal. Salvo por un detalle, Roberts tiene trastorno bipolar y depresión. La autora no sólo nos muestra su día y día, y sus tribulaciones interiores. Sino que, a través de la forma en que lo plasma, nos presenta una nueva forma de ver el día a día. La comedia, la tristeza y la sorpresa acompañan al lector igual que a la autora, sin un sentido lógico ni explicación alguna. Tal y como aparecen en la vida de Roberts los cambios en su estado anímico. Lo único que necesitamos para entender a quienes ven la vida distinta a nosotros, es aprender a verla como ellos. Y Keiler Roberts lo consigue de forma magistral. La maternidad, la creación artística, su vida familiar, las visitas médicas, entre otros, serán los temas que muestre al lector. Obra breve pero con un tremendo valor pedagógico.

Por Iria Ros Piñeiro

#56 – Satelite Sam, de Matt Fraction y Howard Chaykin

No es oro todo lo que parece. Y si hay embusteros, son aquellos que están detrás de las cámaras. Matt Fraction se sintetiza a la perfección con Howard Chaykin para crear un caramelo envenado. Esta vez el punto de mira se dirige a las producciones seriadas de la televisión de los años cincuenta y sesenta para hablar de las historias humanad detrás de las cámaras. Este cómic es una cura para la nostalgia, puesto que su acercamiento  no tiene nada de idealización. Por el contrario, se pone el foco en las miserias y con un cinismo inquebrantable. Y aun así, sí que se exhibe cierto respeto y consideración. Porque puede que lo que se vea es una constante lucha de seres miserables y sus rivalidades, pero también se esconde ciertos valores positivos y artesanales que han desaparecido por completo.  Una pieza que no busca rendir un homenaje más, sino que sabe que las cosas siempre son más complejas. Una obra de lectura reposada, pero que cuenta cosas que no encontrarás en otra parte. Ni con tanta valentía. 

Por Pedro de Mercader

#55 – Demencia 21, de Shintaro Kago

Manga que une el terror surrealista, la ciencia ficción y la crítica social más voraz a partes iguales. Las historias que componen este volumen, y que se van entrelazando poco a poco entre ellas, están protagonizadas por una asistente social. Yukie, la protagonista, trabaja para una empresa que destina a sus trabajadoras a distintas casas con miembros de la tercera edad dependientes. Poco a poco los casos con los que tendrá que lidiar Yukie empezarán a ser cada vez más extraños, terroríficos y peligrosos. Shintaro Kago es uno de los maestros del manga de terror, en esta obra une características del género ero guro (marcado por el erotismo, la decadencia y la corrupción sexual) con un dibujo muy detallado y precioso que termina derivando en un surrealismo muy cercano al de Salvador Dalí. Al contrario que en otras de sus obras, en Demencia 21 hay una expresa crítica social. De entre toda la obra de este autor, ésta sea posiblemente la más accesible para los lectores que quieran adentrarse por primera vez en un manga de estas características.

Por Iria Ros Piñeiro

#54 – Patria, de Toni Fejzula
  • Editorial: Planeta Comic
  • Formato: Tapa dura, 304 páginas a color
  • Precio: 30,00€

Novela gráfica que adapta, valga la redundancia, la novela homónima de Fernando Aramburu. Sin embargo, Fejzula consigue hacer suya la historia y no copiar de forma literal ni la novela original, ni su adaptación televisiva. Sus padres abandonaron la zona de los Balcanes en los noventa debido a la guerra, y el autor no hace sino ver relaciones entre el conflicto armado que vivieron ellos y el conflicto vasco. La historia de Patria se desarrolla a partir del momento que la banda terrorista ETA decide dejar las armas. Esto propicia que una mujer vuelva al pueblo de Guipúzcoa donde fue asesinado su marido, y donde perdió contacto con su mejor amiga. El hijo de ésta formaba parte de la banda terrorista, o por lo menos, simpatizaba con ella. A partir de ahí, el autor recorre treinta años de historia de ambas familias a través de un gran flashback. Ejemplificando la polaridad de la sociedad vasca durante el conflicto, y cómo éste afectó a las familias. Una obra que trata con mucho respeto y dignidad tanto el conflicto como la memoria de las víctimas y sus familias. Un retrato muy certero de una parte de la historia de España que, hasta el momento, se había tratado muy poco.

Por Iria Ros Piñeiro

#53 – Historia del Universo Marvel, de Mark Waid, Javier Rodriguez y Alvaro López
  • Editorial: Panini Comics
  • Formato: Grapas, 48 páginas 
  • Precio: 5,00€
  • Traducción: Uriel López
  • Rotulación: Mónica Carrión

Sólo Mark Waid, con su infinito conocimiento de los cómics –de sus personajes, y de su creación–, y Javier Rodríguez y su estilizado arte, podrían tomar décadas rebosantes de aventuras, sagas y, sobre todo, personajes, incontenibles ni en vastas recopilaciones, y plasmarlos en singulares golpes de vista, en páginas magistrales, una tras otra. Este libro de historia repasa los mitos forjados desde las primigenias Timely y Atlas, la génesis de cada héroe Marvel, hasta su madurez, más diversa y compleja; grandes hitos (bien por su escala como eventos, o bien por su significado personal) narrados no como entradas enciclopédicas, sino en una conversación, entre dos personajes, sobre todo lo vivido en un Universo para ellos muy real… y que no pueden permitirse olvidar. Al homenajear no tanto a los tebeos sino a sus protagonistas, lo que podría haber sido un tedioso encargo para Waid, o una remasterización de los clásicos para Rodríguez, en sus manos se convierte en una obra viva cuyas páginas vibran con la misma intensidad que sentía la muchachada, década tras década, devorando tebeos en quioscos o librerías… y que apela a esos corazones marvelitas que tanto han vivido en los dominios de la Casa de las Ideas a través de quienes la habitan.

Por Lidia Castillo

#52 – El Viaje, de Agustina Guerrero

La Volátil es un personaje creado por Agustina Guerrero para contar, mediante sus cómics, aquellas cosas que le ocurren en su vida. En los últimos años hemos visto a la Volátil mudarse, encontrar trabajo, empezar una relación, quedarse embarazada y tener un hijo… y este año nos ha regalado su viaje más especial. Tiempo después de tener a su hijo, la Volátil decidió irse de viaje a Japón con una de sus mejores amigas, Loly. En El viaje la autora nos cuenta el paseo de ambas por el país del sol naciente, y lo hace de una forma increíble: abriéndose en canal. Y es que este viaje no es sólo físico sino también emocional. Humor y amistad a raudales, y una gran dosis de profundidad personal que Agustina ha sabido transmitir a la perfección mediante este cuaderno de viaje convertido en diario personal donde, sin hacer spoiler, se tratan temas que todavía a día de hoy es necesario reivindicar, entender y compartir. Obra imprescindible para aquellas personas que les guste viajar, Japón y la amistad más pura. Un viaje interior increíble y necesario, ocurrido en la otra punta del mundo.

Por Iria Ros Piñeiro

#51 – Tierra Muerta, de Don Rogelio J.

Gasolina, drogas y rock. Se vende solo. Pero si además se señala que esta es una distopía que no lo es. Una historia de una gira que nunca sucedió, aunque ojalá sucediese. Y uno de los universos más cañeros y punkis que se han creado en mucho tiempo… Pues ahí es cuando uno sabe que que está ante uno de los mejores cómics que ha tenido la fortuna de leer en su vida. Don Rogelio J. es un portento y un descubrimiento. Es alguien capaz de exprimir hasta el más mínimo recurso para lanzar un viaje psicodélico y muy estiloso. Pero también muy sucio y crudo. Este cómic no es un cómic. Es una experiencia lisérgica y emocional que una vez te dejas llevar, llegarás al final y se te quedará corto. Como el mejor chute que os hayáis metido. Una bestialidad muy imaginativa que recuerda por qué se ama este medio y por qué permite hacer cosas que en cualquier otro sería imposible. Tierra Muerta es el título. Pero está lejos de estarla con obras como esta. 

Por Pedro de Mercader