El cine bélico ha dejado huella en la historia con infinidad de títulos memorables, cada uno con su propio enfoque sobre la guerra y sus consecuencias. Por eso no sorprende que cada espectador, e incluso cada actor, tenga su favorita. En el caso de Tom Hardy, la elección es clara: Platoon, el clásico de 1986 dirigido por Oliver Stone, es, para él, la mejor película de guerra jamás rodada.
Tom Hardy revela cuál es, para él, la mejor película de guerra jamás hecha: "Es perfecta"
A pesar de su éxito comercial —recaudó más de 137 millones de dólares en Estados Unidos con un presupuesto de apenas 6 millones— y de haber arrasado en los Oscar con cuatro estatuillas, incluyendo mejor película, Platoon sigue siendo, para muchos, una obra que no ha perdido ni un ápice de su impacto. Y Hardy se cuenta entre sus defensores más apasionados. Aunque elogia el trabajo del reparto casi en su totalidad, no oculta cierta reserva: "Todos están geniales, salvo Charlie Sheen", confesó sin rodeos.
El actor británico, conocido por su participación en cintas como Dunkerque o Bronson, suele ser honesto en sus declaraciones y no le teme a opinar abiertamente sobre sus referentes cinematográficos. Ha mencionado en varias ocasiones su admiración por cineastas como Kubrick, Scorsese, Sidney Lumet, los hermanos Coen, Terry Gilliam o Gaspar Noé, aunque Platoon ocupa un lugar especial en su lista personal. "Es una película que lo tiene todo", afirma.
"Desde los acentos y clases sociales hasta las distintas religiones, es un retrato completo de Estados Unidos. Para mí, es como un manual de estudio", admitía. Llama la atención que, pese a considerar a Platoon su obra bélica definitiva, no tenga reparos en señalar a Sheen como el punto débil del filme. Al mismo tiempo, Hardy se desmarca de los convencionalismos de la industria al reconocer que también se nutre del cine de serie B y de la televisión nocturna: "Me inspiro mucho en eso. Parece que la gente con formación académica no las ve, pero yo sí", concluía.