Netflix lleva años intentando resolver un problema que, paradójicamente, nació con el propio éxito del streaming: tiene demasiado contenido y cada vez cuesta más conseguir que el usuario encuentre algo que quiera ver. Ahora la compañía parece dispuesta a cambiar las reglas del juego y acercar su aplicación a una lógica que conocemos demasiado bien: la de TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts. Su nuevo cambio ha llegado a la app para móviles en España y es, cuanto menos, contradictorio.
Netflix revoluciona el streaming al inspirarse en TikTok y priorizar el ‘consumo rápido’ en su aplicación, además de ofrecer clips cortos
Netflix ya había presentado oficialmente Clips, un nuevo formato de vídeo vertical que muestra fragmentos breves de series, películas y especiales personalizados para cada usuario. La idea es sencilla, y parece que ha calado hondo dentro de la compañía de streaming. La empresa quiere que, en lugar de entrar en Netflix, recorrer interminables filas de recomendaciones y pasar varios minutos preguntándonos qué ver, podemos empezar a deslizar el dedo y descubrir contenido de forma prácticamente automática.
Y aquí aparece la gran contradicción. Durante años, Netflix convirtió el maratón de series en una de sus principales señas de identidad. Temporadas completas disponibles de golpe, reproducción automática y capítulos diseñados para que fuese difícil abandonar el sofá. Ahora, sin embargo, la compañía también parece interesada en conquistar esos pequeños momentos muertos en los que sacamos el móvil sin saber muy bien qué hacer.
El problema es que el modelo de consumo cambia por completo. Ya no hablamos únicamente de sentarnos a ver una película o tres episodios de una serie. Hablamos de mantener la atención constantemente ocupada. El scroll infinito funciona precisamente así, y es aterrador. Como una ruleta rusa. Cada vídeo termina y aparece inmediatamente otro. No existe un punto natural de cierre. Y cuando el contenido dura apenas unos segundos, el cerebro recibe una sucesión constante de estímulos que hace que cualquier cosa que requiera paciencia pueda parecer demasiado lenta.
Netflix asegura que Clips pretende facilitar el descubrimiento y reducir el tiempo dedicado a buscar algo que ver. Pero la ironía es evidente, porque para solucionar el problema de perder tiempo navegando por Netflix y luchar contra redes sociales no ha decidido apostar por mejores series o películas. Al contrario. La plataforma introduce un sistema diseñado para que sigamos deslizando el dedo.
La compañía no está sola. Disney+, Peacock y ahora HBO Max también están incorporando formatos verticales y contenidos breves. Y el fenómeno de los microdramas, episodios verticales de apenas uno o dos minutos, está creciendo con enorme rapidez.
El verdadero desafío para Netflix, por tanto, podríamos decir que no es simplemente tecnológico ni implica un ajuste de interfaz. Es decidir qué quiere ser. Una plataforma para disfrutar historias largas o una gigantesca máquina de entretenimiento capaz de convertir cualquier minuto de espera en una nueva oportunidad para hacer scroll.
Es posible que el futuro del streaming no implique la visualización completa de una serie en una sola sesión, en los clásicos maratones que tanto éxito tuvieron en Netflix en el pasado. Ahora parece que es mucho posible que implique la perpetuación de una experiencia de navegación continua e ininterrumpida. Un scroll infinito.