Insólito, pero está pasando: el avestruz del norte de África o avestruz de cuello rojo ha logrado reintroducirse con éxito en su hábitat y ahora mismo está expandiéndose por el desierto de Túnez con nidos y huevos. Después de extinguirse en la zona hacia 1887, se inició un ambicioso plan de reintroducción de la especie en su hábitat, y ahora, ya entrados en 2026, está dando sus frutos y son buenísimas noticias.
Mide 3 metros, solo queda un 1% y lucha contra su extinción: el ave más grande del mundo invade el desierto con nidos y huevos
El proceso comenzó con la liberación de nueve adultos en el Parque Nacional Dghoumes, y contra todo pronóstico la especie ha logrado superar todas las adversidad creando una nueva comunidad con futuro en un desierto que, ahora, ya no está tan vacío. La población de avestruz de cuello rojo supera los 65 individuos, con dos tercios de ellos siendo adultos, lo que significa que puede haber más dentro de muy poco. Tras este éxito, se ha aumentado la seguridad para mantener a cada uno de los miembros sanos y salvos. Para ello, se mantienen grupos en distintas áreas protegidas como el Parque Nacional Sidi Toui y la Reserva de Orbata, lo que ayuda a mitigar riesgos de sequía o enfermedades.
El trabajo no ha sido sencillo y ha llevado años de planificación. Únicamente queda un 1% de esta especie con vida y, por supuesto, fuera de su lugar natal. Para que la operación haya salido bien han tenido que participar instituciones como el Marwell Zoo y centros de conservación europeos (incluyendo el Zoobotánico de Jerez en España, que han sido clave para criar ejemplares y enviarlos a estos proyectos de "rewilding" en el norte de África. Este éxito en Túnez forma parte de un esfuerzo regional mayor que también ha visto nacimientos en el Sahara de Chad y nuevas liberaciones en Arabia Saudí durante este 2026.