Antes de que el fenómeno del streaming transformara la televisión para siempre, Matthew Fox se convirtió en uno de los rostros más populares de la pequeña pantalla gracias a Perdidos. Su interpretación de Jack Shephard lo situó en la primera línea de Hollywood y le abrió las puertas de grandes producciones cinematográficas. Sin embargo, cuando parecía que su carrera no tenía techo, el actor desapareció prácticamente del mapa.
Durante más de una década apenas aceptó proyectos, alimentando todo tipo de especulaciones sobre su ausencia. Ahora, con 60 años, ha decidido romper el silencio y explicar por qué dio un paso atrás en el momento más exitoso de su trayectoria.
Tras el final de Perdidos, Fox participó en películas como Guerra Mundial Z, En la mente del asesino y el aclamado western de terror Bone Tomahawk, estrenado en 2015. Después de aquello, dejó de ser un habitual de la industria, mientras antiguos compañeros de reparto como Evangeline Lilly o Dominic Monaghan continuaban desarrollando sus carreras con normalidad.
Cuando era una de las mayores estrellas de la televisión, Matthew Fox, decidió desaparecer de Hollywood: ahora explica el motivo de aquella inesperada decisión
Su regreso llega de la mano de The Madison, el esperado spin-off del universo de Yellowstone desarrollado por Taylor Sheridan. La serie reúne a un reparto de primer nivel encabezado por Michelle Pfeiffer, Kurt Russell, Patrick J. Adams, Elle Chapman y Beau Garrett, y supone el regreso de Fox a la televisión en un papel protagonista.
Durante la presentación de la ficción en Nueva York, el actor explicó que su desaparición no respondió a ningún conflicto profesional, sino a una decisión plenamente personal. "Sentí que era el momento de dedicarme plenamente a mi familia", afirmó en unas declaraciones recogidas por Variety.
En aquella época, Fox y su esposa, la italiana Margherita Ronchi, tenían dos hijos pequeños, Kyle y Byron, que hoy cuentan con 28 y 25 años. El actor reconoce que el ritmo frenético de trabajo durante los años de Perdidos le pasó factura en el ámbito familiar. "Me perdí parte de su infancia porque estaba todo el tiempo en el set de Lost (Perdidos), haciendo películas y promocionándolo todo. Era el momento perfecto para dar un paso atrás y conectar con las personas que más quiero y me importan en el mundo".
La decisión suponía alejarse de una industria en la que se había convertido en una de las grandes estrellas de la televisión estadounidense. Nominado al Emmy y al Globo de Oro por su trabajo como Jack Shephard, Fox también había participado en títulos como Cinco en familia, Speed Racer, Equipo Marshall, Smokin' Aces, El emperador, Punto de mira y Guerra Mundial Z.
Una vez recuperó el tiempo con su familia, empezó a sentir de nuevo el deseo de volver a interpretar. "Extrañaba contar historias", confesó. Fue entonces cuando apareció la propuesta de The Madison y no necesitó demasiado tiempo para tomar una decisión. "Me dije, sí, estoy dentro", recordó, convencido de que ahora disfruta de un equilibrio que antes era imposible porque sus hijos ya son adultos.
Matthew Fox rompió parcialmente su retiro en 2022 con Last Light, un thriller de ciencia ficción de Paramount+ donde también fue productor ejecutivo. En el Festival de Televisión de Montecarlo explicó que se retiró tras cumplir sus metas como actor, como hacer un western, Bone Tomahawk (2014). Durante su retiro, se dedicó a la música y la escritura, dos pasiones personales. Last Light le permitió explorar la producción ejecutiva, algo que nunca había hecho. Tras más de diez años fuera del foco, Fox regresa con un perfil diferente, eligiendo proyectos que le apasionan y buscando el equilibrio entre su carrera y su vida personal.