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Los cocineros andaluces dan una lección al resto de España: para unas gambas al ajillo perfectas hay que retirar los ajos antes

Es una de las tapas más emblemáticas de la gastronomía española, pero un pequeño gesto durante la elaboración evita el amargor y marca la diferencia en el resultado final.

Las gambas al ajillo son un plato emblemático de la cocina española, comparable a la tortilla de patatas o las croquetas. Su atractivo reside en su sencillez, que requiere una atención meticulosa a cada detalle para lograr un resultado excepcional.

El aroma del ajo dorándose en aceite de oliva virgen extra, el chisporroteo de la cazuela y la rápida cocción del marisco convierten esta receta en un clásico de bares y hogares. Sin embargo, un error común puede arruinar el sabor: dejar los ajos en el aceite durante toda la cocción.

Los cocineros andaluces nos enseñan un truco para preparar unas gambas al ajillo perfectas: retirar los ajos antes de servir

Varios cocineros andaluces especializados en cocina tradicional ofrecen un consejo que transforma el plato. La clave está en dorar primero los ajos laminados hasta que estén ligeramente dorados y retirarlos antes de añadir las gambas. De este modo, el aceite se aromatiza sin que el ajo se queme, evitando un sabor amargo.

Una vez retirado el ajo, las gambas se cocinan en el aceite aromático con guindillas o cayenas, quedando jugosas y con todo el protagonismo del marisco. Los ajos se vuelven a añadir al final, durante unos segundos, para integrar los sabores sin perder su textura ni estropear el plato.

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La calidad del producto es fundamental. Las gambas, frescas o congeladas, deben estar limpias, peladas y muy secas. El exceso de agua provoca salpicaduras y dificulta la emulsión del aceite, haciendo que el marisco se hierva en lugar de saltearse.

La receta requiere solo cuatro ingredientes: gambas, ajo, guindilla y un buen aceite de oliva virgen extra. Se puede preparar en una cazuela de barro apta para fuego directo o en una sartén pequeña. Lo importante no es el recipiente, sino respetar los tiempos y aplicar este sencillo truco para obtener unas gambas al ajillo perfectas.antiza unas gambas al ajillo mucho más equilibradas, aromáticas y llenas de sabor.