Ian McKellen ha vuelto a agitar la Tierra Media con una revelación que suena a regalo tardío para los fans: La caza de Gollum contará con Gandalf y Frodo, y eso abre de par en par la puerta a que él y Elijah Wood vuelvan a ponerse la túnica y el anillo… aunque, por ahora, el matiz importante es que no existe un anuncio oficial de casting por parte de Warner/New Line que lo rubrique con todas las letras.
El contexto de la frase también importa: McKellen lo dejó caer en un evento con público, donde además dejó caer que el rodaje arrancaría en mayo de 2026 y bromeó con que la película la "dirige Gollum", en alusión directa a Andy Serkis. Después, cerró la boca: confirmó personajes y calendario, pero evitó convertirlo en comunicado formal.
La pista pública y el matiz clave
De lo que sí hay certeza es del proyecto como tal. Warner Bros. ha fijado el estreno de The Lord of the Rings: The Hunt for Gollum para el 17 de diciembre de 2027, con Serkis como director y también de vuelta como intérprete de Gollum. Y, para tranquilizar a quien teme una secuela "despegada" del legado Jackson, la producción reúne a pesos pesados de la trilogía: Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens figuran como productores, y el guion se está levantando con Walsh y Boyens junto a Phoebe Gittins y Arty Papageorgiou.
La película, según la información compartida cuando se anunció su fecha, se situará entre la fiesta de cumpleaños de Bilbo y el tramo de Moria que vemos en La Comunidad del Anillo. Es un hueco narrativo con potencial porque permite contar la persecución de Gollum como un thriller de caza y sombras, con el Anillo como obsesión fuera de plano y Sauron como amenaza creciente. Es, además, un tramo que en el imaginario Tolkien siempre ha existido más como "historia contada" que como gran set piece.
Un hueco narrativo con aroma a thriller
Ahí entra el gran gancho del momento: si Gandalf y Frodo aparecen, el público piensa automáticamente en McKellen y Wood, pero el estudio no ha dicho la última palabra. En paralelo, han circulado reportes sobre Aragorn y la dificultad de encajar a Viggo Mortensen en una historia anterior sin tirar de rejuvenecimiento digital permanente, lo que alimenta la idea de recasting en algunos papeles… con el riesgo de que cada confirmación parcial se convierta en debate antes de tiempo.
Si el regreso de McKellen y Wood termina materializándose, el impacto no será solo nostálgico: sería la señal de que esta nueva etapa de la Tierra Media quiere apoyarse en rostros concretos, no solo en nombres y mapas, para convencer a los que todavía miden cualquier vuelta con la vara de 2001.