X
  1. Vandal Random
  2. Noticias
  3. Hugh Jackman, 57 años: 'Cuando los paparazzi me vieron, ya habíamos avanzado por la calle, estaba rodeado'

Hugh Jackman, 57 años: 'Cuando los paparazzi me vieron, ya habíamos avanzado por la calle, estaba rodeado'

Hugh Jackman recuerda el momento en que descubrió que la fama había cambiado su vida: una inesperada persecución de paparazzi en Nueva York le hizo comprender que ya era una estrella mundial.

Hugh Jackman tardó relativamente poco en descubrir que la fama podía ser tan incómoda como inesperada. El actor australiano había pasado buena parte de sus primeros años profesionales construyendo una sólida trayectoria sobre los escenarios, especialmente dentro del teatro musical, antes de que Hollywood reparase definitivamente en él.

Su gran oportunidad llegó con Lobezno en X-Men, una interpretación que terminaría convirtiéndose en una de las más reconocibles de su carrera y que le abriría las puertas de una industria que todavía estaba a punto de experimentar la explosión definitiva del cine de superhéroes. A partir de entonces, Jackman demostró que no estaba dispuesto a quedarse encasillado en las garras del mutante de Marvel. El actor fue alternando superproducciones con proyectos mucho más exigentes y papeles que le permitieron explotar registros completamente diferentes.

Los miserables, El truco final (El prestigio) y, especialmente, Logan son algunos de los títulos que explican cómo consiguió construir una carrera capaz de moverse con soltura entre el drama, la acción y el musical. Pero hubo un momento concreto en el que Jackman descubrió que las cosas habían cambiado.

Hugh Jackman, de 57 años, relató: "Cuando los paparazzi me vieron, ya habíamos avanzado bastante por la calle, y me rodearon"

Su rostro comenzaba a ser reconocible y la atención de los medios se multiplicaba a una velocidad que él todavía no terminaba de asimilar. En 2001, durante la promoción de Kate & Leopold, película que protagonizó junto a Meg Ryan, el australiano recordó una situación que le permitió comprobar de primera mano hasta qué punto su popularidad estaba creciendo.

"Pasamos por la casa de Penélope Cruz y Tom Cruise y cuando me vieron los fotógrafos, vinieron a por mí", explicaba Jackman al recordar aquel episodio. El intérprete todavía estaba intentando acostumbrarse a la nueva dimensión de su carrera, en parte porque había pasado varios meses fuera de Estados Unidos justo cuando Operación Swordfish comenzaba a darle una mayor visibilidad internacional.

"Estuve fuera de Estados Unidos unos seis meses, así que justo cuando se estrenó ‘Operación Swordfish’, yo estaba fuera. Volví a casa, a Australia, y luego estuve en Inglaterra, así que al regresar fue algo extraño. Iba caminando y como que lo había olvidado, pero de repente todo el mundo empezó a fijarse en mí", relataba.

La situación resultaba todavía más peculiar porque Jackman no estaba realizando ninguna aparición pública ni participando en un evento. Simplemente caminaba por Nueva York acompañado de su familia. Y fue entonces cuando comprendió que la fama había adquirido una dimensión completamente distinta. "Cuando los paparazzi me vieron, ya habíamos avanzado por la calle, con cientos de turistas alrededor, y, de repente, empezaron a tropezarse con sillas y a hacer fotos porque yo llevaba a mi hijo", explicaba el actor.

Lo que vino después fue todavía más difícil de gestionar. Jackman se encontró rodeado por fotógrafos y turistas que, al reconocer que algo estaba ocurriendo, comenzaron también a sacar sus cámaras. "No estaba relajado, intentaba ocultarlo, y como había unos 20 fotógrafos y era de noche, de repente todos los turistas sacaron cámaras o vídeos y se oía: ‘Hazle una foto. No sé quién es, pero hazle una foto’. En Los Ángeles no te pasa tanto, porque vas en coche, pero en Nueva York estás en la calle", indica.

Aquel episodio refleja bastante bien la transformación que experimentó Jackman durante aquellos primeros años del siglo XXI. Pasó de ser un intérprete especialmente conocido en Australia y por su trabajo teatral a convertirse en una estrella internacional prácticamente de la noche a la mañana. Sin embargo, lo interesante de su trayectoria es que nunca permitió que Lobezno definiera por completo su carrera.

PUBLICIDAD

El australiano continuó explorando diferentes géneros y formatos, regresando además una y otra vez al teatro musical, una disciplina que siempre ha ocupado un lugar especialmente importante en su trayectoria. Esa capacidad para cambiar de registro es, precisamente, una de las razones por las que Jackman ha conseguido mantenerse durante décadas como uno de los intérpretes más reconocibles de Hollywood.

Más de dos décadas después de aquel encuentro fortuito con los paparazzi, su carrera permite comprobar hasta qué punto aquel actor que todavía intentaba acostumbrarse a que los fotógrafos lo reconocieran terminó convirtiéndose en una de las grandes estrellas internacionales de su generación.