Netflix lleva años siendo una de las grandes referencias del streaming y su modelo de negocio se ha construido, fundamentalmente, alrededor de las suscripciones. Todo está cerca de cambiar en un movimiento gigante que puede sacudir el mercado. La compañía está explorando nuevas fórmulas para seguir creciendo y una de ellas podría cambiar de forma importante la manera en la que accedemos a su catálogo.
La plataforma no cierra la puerta a crear un plan completamente gratuito financiado mediante publicidad. La posibilidad todavía se encuentra en una fase de estudio y no significa que vaya a convertirse en una nueva modalidad de suscripción a corto plazo, pero desde la ejecutiva ya habla abiertamente de ella como una alternativa que podría tener sentido en determinados mercados.
Netflix estudia ampliar su modelo con una opción gratuita
La posibilidad fue planteada por Greg Peters, co-CEO de Netflix, durante la presentación de resultados a los inversores celebrada el pasado mes de julio. El directivo explicó que un modelo gratuito respaldado por anuncios podría funcionar en determinados territorios siempre que el negocio publicitario alcanzara el nivel necesario para sostenerlo.
La clave, por tanto, estaría en la publicidad. Netflix tendría que conseguir que los ingresos procedentes de los anunciantes compensaran suficientemente el coste de ofrecer contenidos sin cobrar una cuota mensual al espectador. No se trata simplemente de eliminar el pago, que es el gran atractivo de cara al público, sino de encontrar un equilibrio que permita que ese nuevo modelo resulte económicamente viable.
La compañía ya tiene experiencia en este terreno gracias a su plan con publicidad, que fue un terremoto en el negocio del streaming, y que actualmente permite acceder a Netflix por una cuota inferior a la de las modalidades sin anuncios. La creación de una opción gratuita supondría dar un paso más y eliminar por completo el pago mensual, convirtiendo los anuncios en la principal fuente de financiación de ese nivel de acceso.
Pero existe un riesgo evidente en todo este proceso. Un plan demasiado atractivo podría provocar que parte de los usuarios abandonasen las modalidades de pago para pasarse a la gratuita. Netflix tendría que diseñar cuidadosamente las diferencias entre ambas opciones para conseguir que el nuevo nivel sirviera como puerta de entrada a la plataforma y no como sustituto de sus clientes actuales.
También estaría sobre la mesa la experiencia del usuario. Una cantidad excesiva de publicidad o interrupciones demasiado frecuentes podrían hacer que el servicio resultase poco atractivo. El desafío sería conseguir que los anuncios generasen suficientes ingresos sin deteriorar demasiado la experiencia de quienes utilizan Netflix.
La estrategia encaja con una prioridad cada vez más importante para Netflix, que noes otra que la de aumentar el número de horas que los usuarios pasan dentro de su plataforma. Más espectadores y más tiempo de consumo significan también más oportunidades para mostrar publicidad y, por tanto, generar ingresos adicionales.
La compañía está ampliando además el tipo de contenidos y servicios disponibles en Netflix para convertirla en algo más que una plataforma tradicional de series y películas. Los podcasts, los contenidos relacionados con estilos de vida, las nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial y diferentes acuerdos de distribución forman parte de esta búsqueda de nuevas fuentes de crecimiento. Netflix también está interesada en ampliar su catálogo mediante acuerdos con terceros y en utilizar algunas de sus producciones como reclamo para atraer nuevos usuarios. Veremos si funciona.