El Gobierno ha dado luz verde a una reforma del Reglamento General de Circulación que incorpora varias medidas orientadas a reforzar la seguridad vial, especialmente la de los usuarios más vulnerables de las carreteras.
Entre los cambios que comenzarán a aplicarse el próximo 1 de octubre figura la creación de nuevos carriles destinados a agilizar la actuación de los servicios de emergencia y a aumentar la seguridad en situaciones de tráfico especialmente complicadas.
La DGT ha confirmado un cambio significativo en el uso de los carriles durante los atascos, que entrará en vigor el 1 de octubre
Una de las principales novedades afecta a los episodios de retenciones. A partir de esa fecha, los conductores estarán obligados a dejar libre un espacio central cuando el tráfico quede prácticamente detenido.
Según recoge la nueva regulación, cuando una retención obligue a circular a velocidad muy reducida o a detenerse, los vehículos deberán desplazarse hacia los lados de la calzada para crear un carril central de emergencia que permita el paso de la policía, ambulancias, bomberos y otros servicios de intervención.
La reforma también introduce un protocolo específico para situaciones de nevadas intensas. En estos casos estará prohibido adelantar y todos los vehículos deberán circular exclusivamente por el carril derecho. El carril izquierdo quedará reservado para los vehículos de emergencia y las máquinas quitanieves, con el objetivo de facilitar su desplazamiento y acelerar las labores de asistencia y limpieza de la vía.