Brad Pitt atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera gracias al éxito de F1, pero hay un problema que lo acompaña desde hace años y que condiciona buena parte de su vida cotidiana. El actor lleva más de una década hablando de la prosopagnosia, un trastorno neurológico conocido como "ceguera facial" que dificulta reconocer los rostros de otras personas.
El intérprete, ganador del Oscar, ha explicado en varias ocasiones que esta condición le provoca situaciones muy incómodas en su día a día. Según ha contado, muchas personas interpretan que no las saluda o que no las recuerda porque es arrogante o desinteresado, cuando en realidad es incapaz de identificar sus caras.
El actor Brad Pitt, de 62 años, reveló que padece prosopagnosia, una condición que le impide reconocer rostros. A pesar de sus explicaciones, afirma que nadie le cree
"Nadie me cree", ha repetido el actor en distintas entrevistas, lamentando que su problema sea recibido con escepticismo incluso por quienes lo conocen. Esa falta de comprensión, asegura, ha hecho que en numerosas ocasiones prefiera quedarse en casa antes que acudir a reuniones o eventos sociales, donde el miedo a no reconocer a la gente aumenta su ansiedad.
Pitt habló por primera vez de esta situación en 2013 y, desde entonces, ha insistido en que presenta prácticamente todos los síntomas asociados a la prosopagnosia. No obstante, también ha reconocido que nunca ha recibido un diagnóstico médico definitivo, aunque está convencido de que padece este trastorno por la forma en que afecta a su vida personal y profesional.
Su testimonio ha contribuido a dar visibilidad a una alteración neurológica poco conocida que puede tener un importante impacto en la vida social de quienes la sufren. Muchas personas con prosopagnosia evitan determinadas situaciones por el temor a no reconocer a familiares, amigos o compañeros de trabajo.
La prosopagnosia es un trastorno que afecta a la capacidad del cerebro para identificar los rostros. Quienes la padecen pueden ver perfectamente los rasgos faciales, como los ojos, la nariz o la boca, pero tienen dificultades para integrar esa información y asociarla a una persona concreta.
No se trata de un problema de visión ni de memoria, sino de una alteración en los mecanismos cerebrales responsables del reconocimiento facial. Actualmente no existe un tratamiento curativo, por lo que los pacientes suelen desarrollar estrategias alternativas para identificar a quienes les rodean.
Entre los recursos más habituales se encuentran reconocer a las personas por su voz, la forma de caminar, el peinado, la manera de vestir o rasgos físicos distintivos, como tatuajes, cicatrices o la complexión corporal.
La experiencia de Brad Pitt ha ayudado a que la prosopagnosia sea mucho más conocida fuera del ámbito médico y ha puesto de relieve las dificultades invisibles con las que conviven quienes padecen este trastorno. En su caso, la enfermedad no le ha impedido continuar desarrollando una exitosa carrera en Hollywood, aunque el propio actor ha reconocido que procura escoger con más cuidado sus compromisos públicos y sus proyectos profesionales.