La dificultad para acceder a una vivienda en España está impulsando la llegada de nuevas alternativas que buscan ofrecer soluciones más rápidas y asequibles. Después del auge de las casas prefabricadas, un nuevo concepto procedente de China empieza a abrirse camino en nuestro país: las llamadas casas cápsula. Detrás de su desembarco se encuentran Beatriz Castro y Antonio Luaña, fundadores de Caslua Import, la única empresa autorizada para comercializar este tipo de viviendas en España.
Las casas cápsula chinas quieren hacerse un hueco en España con precios desde 70.000 euros
La primera de estas viviendas ya puede visitarse en San Vicente do Mar, en Pontevedra, donde funciona como casa piloto para que empresas y particulares conozcan de primera mano todas sus prestaciones. Más allá de su llamativo diseño futurista, uno de sus principales atractivos es el nivel de tecnología que incorpora.
"Funciona mediante órdenes de voz, cuenta con un avatar que responde y puede ejecutar acciones como abrir cortinas, encender luces o desplegar el techo", explicó Beatriz durante una entrevista concedida a Antena 3.
Con una superficie de 40 metros cuadrados, esta vivienda modular puede ampliarse mediante módulos adicionales para adaptarse a las necesidades de cada propietario. Otro de sus puntos fuertes es el plazo de entrega, ya que el proceso de fabricación, transporte e instalación puede completarse en apenas tres meses, un tiempo muy inferior al de una vivienda tradicional.
En cuanto a la construcción, las casas cápsula recurren a materiales como aluminio estructural y acero galvanizado, combinados con sistemas de aislamiento térmico y acústico. El objetivo es ofrecer una vivienda resistente a la humedad, la corrosión y el desgaste provocado por el paso del tiempo.
El modelo básico tiene un precio de partida de 70.000 euros e incluye un dormitorio, cocina completamente equipada, baño, aire acondicionado, proyector y un sistema de domótica integrado para controlar diferentes funciones del hogar. Quienes busquen una opción más exclusiva pueden optar por una versión que alcanza los 85.000 euros y añade extras como un techo retráctil, jacuzzi y un sistema de aerotermia para mejorar la eficiencia energética.
Sus impulsores creen que este tipo de viviendas puede convertirse en una alternativa real dentro del mercado inmobiliario español, del mismo modo que ocurrió hace unos años con las casas prefabricadas.
"Cuando fui a China y las vi, pensé: ¿cómo no está esto en España? Teníamos que traerlo", recuerda Antonio. Además de su rapidez de instalación y su equipamiento tecnológico, estas viviendas prometen un mantenimiento muy reducido. El aluminio exterior dispone de una garantía de 25 años, mientras que la estructura está diseñada para alcanzar una vida útil de hasta medio siglo, una carta de presentación con la que sus creadores aspiran a cambiar la forma de entender la vivienda moderna en España.