Las 10 diferencias entre de La Liga de la Justicia de Zack Snyder y la de Joss Whedon

Ha llegado la visión de Zack Snyder sobre los personajes de DC. ¿Están tan diferenciadas las dos versiones?

Hoy es el día. Al fin ha llegado la esperadísima La Liga de la Justicia de Zack Snyder, de cuatro largas horas de duración. Y lo cierto es que ha terminado resultando más parecida a la versión cinematográfica de lo que uno se esperaba. En esencia, el esqueleto es exactamente el mismo. Pero lo que sí ha cambiado absolutamente es el look y la manera de ejecutar determinadas escenas.

Ha habido mucho más tiempo para desarrollar determinadas subtramas para que tengan un mayor sentido y se han eliminado algunos aspectos ridículos. Y el tono, el ritmo, el etalonaje y la fotografía han sido trastocadas hasta dar la sensación de que uno está frente a propuestas que no podrían  oponerse más.

Por ese motivo, cabe destacar algunas de las diferencias entre ambos productos. A continuación, se encontrarán las diez diferencias más llamativas que se han encontrado al ver el filme.

  • El grito de Superman

El arranque de las películas es totalmente diferente. Mientras que Whedon arrancaba con Superman grabado por un video vertical, Snyder, como es lógico, opta por algo más solemne. Es una declaración de intenciones respecto al tipo de película que el espectador se va a encontrar. Son cosas distintas.

La primera escena de esta película parte del clímax de Batman V Superman: El Amanecer de la Justicia, que se zanjó con la muerte de Clark Kent. Es un modo con el que Snyder expresa que estos juguetes son suyos. Al fin y al cabo, fue él quien construyó el universo cinematográfico de DC. A su vez, se sirve de esta escena para conectar todo el universo DC a través de ese significativo fallecimiento.

  • Mismas escenas, resoluciones distintas

Hay unas cuantas escenas idénticas en su función en la trama, pero que están desarrolladas y resueltas de maneras completamente opuestas. Mientras que Whedon optaba por dar un aire de ligereza y humor, Snyder parece querer ir más al grano. Las escenas son más concisas, están montadas de forma diferente y con tomas descartadas en  la anterior versión.

Eso trae consigo ciertos cambios de interacciones de personajes y le da a la película un ritmo bastante diferenciado. Resulta llamativo como pueden modificarse escenas que cuentan lo mismo a grosso modo. Son resultados completamente opuestos.

  • Batalla extendida

¿Os acordáis del flashback en la que Wonder Woman relataba una batalla ancestral? En la película quedaba como un pegote absurdo. Aquí también queda un tanto extraño respecto al resto del filme, pero funciona de una manera más coherente.

Independientemente de que Wonder Woman lo explica en una situación distinta, la inclusión de Darkseid como antagonista principal, hace que la secuencia sirva como relato preventivo. Es todo un acierto esta manera de reelaborarlo, puesto que sirve tanto de siembra como de anticipo de lo que está por venir. En la versión cinematográfica no servía demasiado para la trama…

  • Más Silas Stone

Mientras que Silas Stone queda relegado a un papel totalmente periférico en la versión de Whedon, aquí tiene una subtrama completa, que tiene relación con una caja madre. Esa subtrama se resulta trascendental, ya que juega un papel importantísimo dentro del mapa global.

De hecho, su participación en el segundo punto de giro es crucial. Y su fallecimiento (aparte de ser un autohomenaje al nacimiento del Doctor Manhattan) marca un cambio en el personaje de Cyborg y lo que conduce al clímax.

  • Y más Cyborg

Mientras que en la versión de Joss Whedon este personaje era más esquemático y plano, Zack Snyder sí que incluye unos cuantos matices. Este personaje es uno de los principales beneficiarios de las cuatro horas de metraje.

Hay algunos flashbacks (¿homenaje o plagio a este anuncio de David Fincher?) que te hacen comprender mejor su tragedia, su motivación y sus conflictos internos. También cabe destacar que el director ha conseguido buscar maneras más visualmente estimulantes y complejas de mostrar sus poderes. Se puede entender mejor los motivos por los que Ray Fisher quisiera que se estrenase la visión más favorecedora para su personaje. 

  • Darkseid asoma la patita

Al más puro estilo de Marvel Studios, La Liga de la Justicia de Zack Snyder establece un villano a largo plazo. Pero, al contrario que las películas de la compañía de Disney, aquí hay un encuentro con los héroes.

Es un personaje más activo  de lo que en un principio era Thanos. Se notaba que quisieron apretar el acelerador. Este estaba destinado a ser el villano de la hipotética segunda parte que jamás se llegará a producir.

  • ¡Willem Dafoe!

Otro de los que han salido ganando en cuanto a tiempo en pantalla es Arthur Curry. Aquaman pasa más tiempo debajo del agua y Atlantis tiene un mayor desarrollo. Mientras que Whedon hizo del personaje un recurso cómico algo plano, Snyder ha conseguido darle un trasfondo. Ahora sabes qué es lo que tiene en juego este personaje y a qué debe enfrentarse.

Aunque incurra con más de una contradicción respecto a la película del personaje que dirigió James Wan, trae algunos de sus hallazgos. Como la incursión de un Willem Dafoe, que vuelve a ejercer el papel de Vulko, el mentor de Arthur Curry. Y aquí luce melenaza en el agua. 

  • Detective Marciano

Su papel en esta película no es más que anecdótica. Juega un papel escaso, pero de cierta importancia. Se desvela que ha sido el general Swannwick (Harry Lennix) todo este tiempo. Puesto que en películas anteriores tenía más tiempo en pantalla y no habían dado un solo indicativo de su verdadera identidad, tiene algo de fan service esta transformación, puesto que es una teoría que se ha cumplido.

Aunque Whedon optase por no incluirlo en su versión del filme, aquí es más un recurso de guion que un personaje. Tiene dos escenas: una sirve para motivar que Lois Lane pase de personaje pasivo a activo y,  la última,  que es el cliffhanger para una segunda parte que no verá la luz.

  • Flash manipula el tiempo

La película de Whedon, tal vez, por intentar hacerla más fácil de digerir, no tenía ningún tanteo de estas posibilidades de los poderes de Flash. Ahí solo se le ve corriendo muy rápido. Por el contrario, Snyder abraza todas las capacidades de Barry Allen.

Se ve cómo logra modificar la línea temporal en dos momentos cruciales: en uno logra hacer que su energía resucite a Superman y, en otro, revierte toda la derrota que afrontaron los héroes en el clímax. Eso logra conectar con la presentación del personaje en Batman V Superman, en la que se le ve viajando al pasado para comunicar a Bruce Wayne el desastre al que hará frente en el futuro.

Eso sí, sigue siendo igual de cargante y parece estar para aligerar el tono. Un personaje muy adulto y serio.

  • Superman de negro

Todo lo que tiene que ver con la resurrección de Superman es, en esencia, igual. Lo que sí cambia es lo que hace cuando vuelve a la vida. Tiene el mismo arranque violento, acude a la granja, momento en el que se invierte mayor minutado. Acto seguido, le vemos en la nave kryptoniana escuchando las voces de sus padres.

Justo después, se produce una rima visual respecto al vuelo de El Hombre de Acero. Pero, en este caso, luce un traje negro que evoca al que lució en su resurrección en los cómics. En la versión de Whedon  el personaje pasó a ser un ex machina de manual, una aparición sorpresiva para solucionar las cosas en el clímax. Aquí está todo desarrollado con una mayor paciencia y siembra.

Eso sí, se pierde la inclusión de legendario tema de Superman compuesto por John Williams.

  • Pesadilla final

Al igual que en Batman V Superman: El Amanecer de la Justicia, el tramo más peculiar es el que sucede en un sueño de Batman. Zack Snyder aquí es cuando da rienda suelta a toda la brutalidad y visceralidad a la que tiene acostumbrado al espectador.

En una escena absolutamente estilizada, se ve al grupo, acompañado del Joker y de Deathstroke a punto de hacer frente a un Superman malvado. Previo a eso, el Joker de Jared Leto tiene un duelo dialectico muy violento con Batman.

Y no, el payaso no dice “vivimos en una sociedad”.

Afortunadamente, la película ha decidido prescindir de las tomas CGI de eliminación del bigote de Superman. Con ello, Cavill parece un ser humano y no un videojuego malo. Adiós también a la absurda familia de Europa del este  que estaba ahí para que se viera al grupo salvar a alguien durante la película. Con ello, parece haber eliminado cualquier rastro que pudiera quedar del director de Los Vengadores.

Evidentemente, no son las únicas diferencias. Pero mejor será que las descubráis por vosotros mismos.