Un amanecer idílico en Cabarita Beach (Australia) estuvo a punto de convertirse en tragedia cuando Brad Ross, un surfista local, fue embestido por un tiburón blanco de casi cinco metros de longitud. El animal mordió con tal fuerza su tabla que la partió en dos, en un ataque que ocurrió a pocos metros de la orilla y que quedó registrado en cámaras de seguridad y en testimonios de otros surfistas presentes en el agua.
Un tiburón 'madrugador'
El episodio tuvo lugar poco antes de las 7:30 de la mañana, mientras Ross esperaba una ola sentado sobre su tabla. "La tabla simplemente explotó, como si hubiera estallado en el aire", relató una testigo. Su compañero, que remaba a escasos metros, corroboró lo rápido del ataque: los restos de fibra de vidrio quedaron flotando en cuestión de segundos, en lo que describieron como una escena "surrealista y aterradora".
A pesar de la violencia del encuentro, Ross salió ileso del agua, aunque visiblemente aturdido. Con nerviosismo, intentó quitar hierro al episodio asegurando que estaba "más molesto por la tabla que por el tiburón", un comentario que, según testigos, contrastaba con el evidente estado de shock en el que se encontraba. El fabricante de la tabla, Jason Jamesson, subrayó la magnitud de la mordida: "Era un modelo robusto, reforzado con fibra de vidrio. El hecho de que la destrozara de un mordisco demuestra la fuerza inconmensurable del animal".
El ataque activó de inmediato los protocolos de seguridad de Surf Life Saving NSW y del ayuntamiento de Tweed Shire. Drones desplegados en la zona detectaron poco después a un tiburón blanco de 4,88 metros merodeando en Norries Headland, muy cerca del lugar del ataque. El ejemplar fue capturado y liberado mediante una línea de tambor SMART, un dispositivo que permite atraer y asegurar tiburones sin dañarlos, dentro de un programa que busca equilibrar la seguridad pública y la conservación de la especie.
El suceso generó un amplio debate en la comunidad surfista y en redes sociales. Algunos ironizaron sobre "el mal bocado de fibra de vidrio" que se llevó el animal, mientras otros, como la leyenda del surf Kelly Slater, destacaron la fragilidad de quienes se adentran en mar abierto: "Increíble que esté bien. Las tablas han salvado a muchos surfistas, pero es un recordatorio de por qué el océano impone tanto respeto".
@abcnewsaus A surfer on the NSW North Coast had a chunk taken out of his board at 0730 AEST. To personalise your news & stay in the know, download the ABC News app via the link our bio. #ABCNews #Shark #Attack #Cabarita ♬ original sound - ABC News Australia
Este ataque no es un hecho aislado. Apenas seis semanas antes, un adolescente de 16 años resultó gravemente herido por un tiburón en la misma playa. Australia registra cada año una veintena de incidentes de este tipo, según el International Shark Attack File, y Cabarita Beach se ha convertido en uno de los puntos más vigilados durante la temporada de migración de ballenas, cuando los grandes depredadores tienden a acercarse a la costa en busca de alimento.