Durante años, la regulación de los grandes creadores de contenido ha sido uno de los asuntos pendientes en España. Aunque muchos streamers e influencers reúnen audiencias comparables, e incluso superiores, a las de numerosos programas de televisión, hasta hace poco no habían estado sujetos al mismo nivel de control que los medios audiovisuales tradicionales. Esa situación empieza a cambiar.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto sanciones a tres de los rostros más conocidos del panorama nacional: Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter, por diferentes infracciones de la Ley General de Comunicación Audiovisual.
La CNMC sanciona a Ibai, Jordi Wild y Nachter por publicidad encubierta, pero las multas apenas superan los 2800 euros
En el caso de Ibai Llanos, la sanción asciende a 710 euros, una cifra que se reduce a 568 euros tras acogerse al descuento por pronto pago. El organismo considera que varios vídeos publicados en X durante la presentación de los artistas de La Velada incluían la presencia de una conocida marca de bebidas sin identificar el contenido como publicidad.
Jordi Wild también ha sido sancionado. En su caso, la CNMC le impuso una multa de 1.543 euros, rebajada posteriormente a 1.241 euros por pago anticipado. El motivo fue la emisión en YouTube de combates de lucha extrema sin la correspondiente clasificación por edades ni sistemas que limitaran el acceso de menores a ese contenido.
La sanción más elevada recayó sobre Nachter. El creador de contenido recibió inicialmente una multa de 1.779 euros, que puede quedarse en 1.067 euros si realiza el pago dentro del plazo previsto. Competencia entiende que promocionó medicamentos para el resfriado en redes sociales sin respetar las exigencias legales que regulan la publicidad de este tipo de productos.
Más allá de las infracciones, el debate se centra en las cuantías de las sanciones. En marzo de 2025, el Tribunal Supremo confirmó una multa de 90.001 euros a un laboratorio farmacéutico por una infracción relacionada con la información sobre un medicamento en una comunicación dirigida a médicos y farmacéuticos, sin llegar al consumidor final.
La comparación es llamativa. Mientras aquella empresa pagó cerca de 90.000 euros, Nachter promocionó medicamentos a millones de seguidores en redes sociales y su multa, tras la reducción por pronto pago, apenas supera el millar de euros. Estas resoluciones llegan en un momento en que la CNMC ha reforzado su vigilancia. Desde el 14 de julio, el organismo cuenta con una nueva herramienta de monitorización tras adjudicar un contrato de 32.000 euros a la portuguesa Primetag. Esta herramienta rastreará publicaciones en Instagram, TikTok y YouTube para detectar anuncios no identificados como publicidad.
Hasta hace bien poco, estas comprobaciones eran manuales y puntuales, pero el nuevo sistema permitirá un seguimiento más amplio y automatizado. Es probable que las sanciones a creadores de contenido aumenten en los próximos meses. No es de extrañar que un estudio previo del Ministerio de Consumo revelara que el 77,75 % de los streamers analizados no cumplía con la obligación de identificar adecuadamente los contenidos publicitarios.