Netflix está más que acostumbrada a cerrar contratos multimillonarios para hacerse con los derechos de películas y series de todo el mundo. Sin embargo, en esta ocasión la plataforma podría verse obligada a desembolsar una cifra descomunal por un motivo muy distinto: haber perdido una copia inédita de una película que ni siquiera había adquirido.
Netflix se enfrenta a una demanda de más de 100 millones de dólares tras perder la copia maestra de la nueva película de Nicolas Cage
El conflicto gira en torno a Fortitude, el próximo largometraje protagonizado por Nicolas Cage y ambientado en la Segunda Guerra Mundial. La producción, dirigida por Simon West (Con Air, Los mercenarios 2), se ha convertido en el centro de una batalla legal después de que una copia maestra desapareciera durante un robo sufrido por Netflix hace unas semanas.
En un primer momento, la compañía aseguró que los discos duros sustraídos de sus instalaciones apenas contenían información relevante y que la mayoría estaban vacíos. Sin embargo, posteriormente salió a la luz que uno de esos dispositivos almacenaba una versión completa de Fortitude, una copia maestra sin ningún tipo de protección antipiratería.
La película sigue a un grupo de soldados aliados enviados tras las líneas enemigas con una misión prácticamente suicida como la de desestabilizar al ejército nazi mediante operaciones encubiertas y acciones de sabotaje. Su planteamiento recuerda al de cintas como Malditos bastardos o El ministerio de la Guerra Sucia, apostando por un enfoque bélico centrado en comandos especiales y tácticas poco convencionales.
Según recoge Screen Rant, Netflix había solicitado esa copia como parte de las negociaciones que mantenía con Op-Fortitude Ltd., la productora encabezada por Simon Afram, para estudiar la posible compra de los derechos de distribución de la película.
Cuando el estudio fue informado del robo, la reacción fue inmediata. Afram reclamó inicialmente una indemnización de 165 millones de dólares, argumentando que la desaparición de una copia maestra sin protección ponía en riesgo el futuro comercial del proyecto. Netflix rechazó esa cifra al considerarla completamente desproporcionada y sostuvo que la petición respondía a un intento de obtener una compensación económica injustificada.
La disputa acabó trasladándose a los tribunales. El productor ha presentado finalmente una demanda por negligencia contra la plataforma en la que reclama 105 millones de dólares por los daños derivados de la pérdida del material.
Mientras tanto, Netflix asegura que mantiene una vigilancia constante sobre portales y redes de distribución ilegal para detectar cualquier filtración de Fortitude antes de su estreno. La compañía intenta evitar que la copia robada termine circulando por internet, aunque esas medidas no han servido para rebajar la tensión con la productora.
Además de Nicolas Cage, el reparto reúne a un buen número de rostros conocidos como Matthew Goode, Ed Skrein, Michael Sheen, Ben Kingsley, Ron Perlman, Alice Eve, Paul Anderson, Lukas Haas, Jordi Mollà, Art Malik y Jonathan Aris. Casi nada. A la espera de que la justicia se pronuncie, el caso deja una curiosa paradoja. Netflix podría terminar pagando una fortuna por perder una película que todavía no era suya.