Durante siglos, primavera, verano, otoño e invierno han marcado buena parte de los ciclos naturales de la Tierra. Las temperaturas, la vegetación, las migraciones de animales o los periodos de reproducción dependen en buena medida de estos cambios estacionales. Está dejando de ser así. La transformación del clima y el impacto de la actividad humana están alterando estos patrones hasta el punto de que algunos científicos han empezado a utilizar nuevos conceptos para describir fenómenos que antes no existían o no tenían la misma intensidad.
Adiós a las cuatro estaciones: descubren dos nuevas estaciones en la Tierra y cambia todo
Un estudio realizado por investigadores de la London School of Economics y la Universidad de York sostiene que determinadas actividades humanas están generando periodos recurrentes con características similares a las de una estación. El trabajo, recogido por Live Science, analiza cómo la contaminación, los incendios, los residuos y el calentamiento global están modificando los ciclos ambientales en diferentes partes del planeta.
La investigación no afirma que la Tierra haya pasado oficialmente de cuatro a seis estaciones. Lo que plantea es que determinadas regiones están experimentando nuevos periodos ambientales provocados o intensificados por la actividad humana.
Uno de los casos estudiados es la denominada estación de la niebla, presente en algunas zonas del Sudeste Asiático. Los incendios provocados por la quema de turberas y residuos agrícolas generan grandes cantidades de humo y partículas contaminantes que pueden permanecer durante semanas en la atmósfera. Indonesia y Malasia sufren especialmente este problema, mientras que en determinadas regiones de la India la quema de restos de cultivos contribuye también al deterioro de la calidad del aire.
Otro ejemplo aparece en Bali con la llamada temporada de basura. Entre diciembre y marzo, los vientos monzónicos y las corrientes oceánicas transportan grandes cantidades de residuos hasta las costas de la isla. El fenómeno se repite cada año y obliga a retirar toneladas de plástico y otros desperdicios de las playas.
Durante los tres primeros meses de 2025 se recogieron más de 3000 toneladas de residuos en la costa de Bali. Situaciones similares se han registrado en otros lugares, entre ellos Filipinas, Tailandia y Estados Unidos. Mientras aparecen estos nuevos periodos ambientales, otros ciclos tradicionales están perdiendo regularidad. El cambio climático está modificando las migraciones, las épocas de reproducción y los periodos de crecimiento de numerosas especies.
En el norte de Inglaterra, por ejemplo, se han observado cambios en las temporadas de reproducción de aves marinas, mientras que la reducción de las nevadas está afectando a los deportes de invierno y a los ecosistemas de las regiones alpinas.
Los científicos hablan también de 'estaciones arrítmicas' para describir estos cambios. El concepto procede de la cardiología y hace referencia a ritmos que dejan de seguir un patrón regular. En la naturaleza, esto se traduce en primaveras que comienzan antes, veranos más largos, inviernos más cortos o periodos de crecimiento que se prolongan más de lo habitual.
La alteración también afecta a señales tradicionales del calendario natural. La caída de las hojas, la floración de determinadas plantas o la llegada de especies migratorias pueden producirse ahora en fechas diferentes. Las nuevas estaciones, por tanto, no sustituyen oficialmente a las cuatro tradicionales. Son una forma de describir cómo la actividad humana está creando nuevos ciclos ambientales y alterando otros que durante siglos habían servido para marcar el ritmo de la vida en la Tierra.