Top 100 Comics del 2020 – #50-41

Hoy con obras de Ponent Mon, Fulgencio Pimentel, La Cupula, ECC Ediciones, Planeta Comic o Satori Ediciones

Se acaba el 2020, un año que ha sido una montaña rusa emocional que ha marcado nuestras vidas y que será difícil de olvidar. La cultura en general y nuestros queridos cómics en particular han supuesto, más que nunca, una via de escape perfecta a la realidad que hay más allá de nuestras ventanas y las horas de entretenimiento que nos han regalado los cómics, mangas y novelas gráficas de la «cosecha 2020» han sido muchas. Calidad y cantidad a raudales, más necesarias que nunca.

A pesar de que las ventas se detuvieron de golpe durante dos interminables meses, el número de novedades publicadas el resto del año ha sido extraordinario y, llegando a la orilla del 2021, encontramos que es difícil escoger las 10, 20 o 50 mejores obras que más nos han gustado. Es por ello que desde Sala de Peligro hemos ampliado nuestra selección de «lo mejor del año» a cien obras. En forma de cuenta atrás, en Sala de Peligro estamos presentando de diez en diez «los 100 mejores cómics del 2020. Hasta ahora:

Hoy, los puestos 50 a 41. Son los siguientes:

#50 – Preferencias del Sistema, de Ugo Bienvenu
  • Editorial: Ponent Mon
  • Formato: Cartoné, 168 páginas
  • Precio: 32,00€
  • Traducción: Ana Millán

Avalado por la crítica fuera de nuestro país (y nada más y nada menos que el premio Grand Prix de la Crítica de la ACBD 2019 en Francia), la publicación de Preferencias del Sistema fue uno de esos cómics que quedó sepultado con el estallido de la crisis del coronavirus. Ugo Bienvenu construye un relato de ciencia ficción repleto de refernecias socio-culturales, con la memoria cultural de la humanidad en el centro de la historia, dando paso a reflexiones y dilemas filosóficos en pleno auge de la era digital, las necesidades de la transformación que exige una sociedad moderna y mucho más, llegando más allá de las simples reflexiones sobre «la nube» desde una historia ambientada en un futuro cercano, donde no ya no hay espacio para archivar más datos y los profetas tienen que decidir qué borrar y qué preservar de la memoria cultural de la humanidad.

Por Pedro Monje

#49 – Pudridero, de Johnny Ryan
  • Editorial: Fulgencio Pimentel
  • Formato: Cartoné, 288 páginas, blanco y negro
  • Precio: 25,00€
  • Traducción: Alberto Gª Marcos y César Sánchez 
  • Enlace a Reseña en Sala de Peligro

Con el tercer y último tomo de Pudridero publicado por la editorial Fulgencio Pimentel, ya se puede disfrutar en castellano de toda la escatológica obra de Johnny Ryan. Y así tras un periodo de publicación de nueve años, culmina por fin la odisea de Carantigua en el planeta-prisión, enfrentándose de nuevo a ostia limpia con todo quisqui que se le pone por delante en este tramo final tan bestia, sangriento y marrano como el resto de la andadura. El paroxismo punk y nihilista al que llega esta consecución de combates ultraviolentos entre lo que parecen muñecos articulados diseñados por un adolescente perturbado no decepciona, y su trazo fanzinero cutre en blanco y negro le da un aroma genuino. Desagradable, podrido y ocre, pero genuino, y tan tremendamente divertido a nivel visceral como las dos anteriores entregas.

Por Sergio Aguirre

#48 – Tiempos Precarios, de Flavia Biondi

Historia de amor millenial donde la autora explora las dificultades para encontrar trabajo tras terminar los estudios, la precariedad laboral y cómo los jóvenes de su generación sobreviven emocional y físicamente a la imposibilidad de un sistema que se mantiene de milagro. Todo ello a través de Mia y Manuel, una pareja que tras muchos años juntos empiezan a darse cuenta de lo diferente que es el futuro de la relación para cada uno de ellos. Y, como siempre ocurre, la comunicación será imprescindible. Pero ninguno de ellos parece saber cómo expresarse para que el otro le entienda. Ambientada en Bolonia, bien podría ser cualquier ciudad europea. No tanto por sus edificios, pero sí por los problemas que tienen que afrontar los protagonistas. Una historia tierna y esperanzadora pese a todo.

Por Iria Ros Piñeiro

#47 – Tatsumi, de Yoshihiro Tatsumi

Yoshihiro Tatsumi es uno de los creadores del gekiga, un género dentro del manga que se centra en las imágenes dramáticas, en historias más adultas y alejadas de los cómics para un público adolescente o infantil, y que surgió a finales de los años cincuenta. Esta obra es una recopilación de nueve historias cortas situadas en el Japón de la postguerra. En un país devastado por la guerra y las sanciones impuestas por los países vencedores, el trasfondo humano es lo que une a todas y cada una de estas historias, que en mayor o menor medida llegan a deshumanizar a sus protagonistas. Y, por incoherente que esto pueda parecer, es lo que consigue conformar su identidad en un tiempo tan incierto. Las historias son muy crudas, y muestran momentos oscuros centrados en la supervivencia y la creación de una nueva identidad. Esta edición incluye al final tres textos muy interesantes que contextualizan la obra y la hace accesible para cualquier adulto. Un volumen único perfecto para iniciarse en este tipo de manga.

Por Iria Ros Piñeiro

#46 – Jimmy Olsen: El amigo de Superman, de Matt Fraction y Steve Lieber

La versión que Matt Fraction y Steve Lieber están ofreciendo del mejor amigo de Superman es una de las mejores joyas de DC no del año, sino en mucho tiempo. Tras varios intentos de virar al indy dentro del mainstream en Marvel Comics, Fraction perfeccionó la fórmula y cambió la industria allá por 2011-2012 con la publicación de Ojo de Halcón, acompañado de David Aja. Mientras, en la acera de enfrente, Jim Lee y Dan Didio se empeñaban en repetir con su propia fórmula: aquella misma que le funcionó a Lee en 1993. Ha tenido que llegar Fraction, de la mano de Brian Michael Bendis para revolucionar de nuevo una editorial desde dentro. Y ha elegido el concepto más Silver que podía de todos los juguetes de la franquicia de Superman: Jimmy Olsen. Mes tras mes, acompañado de Lieber (al que deja volar en muchas páginas mudas), esta serie se ha convertido en un ejemplo perfecto de a dónde debería aspirar a llegar DC: un universo libre de eventos, donde la continuidad ya no importe y donde se abrace su pasado sin vergüenza. Y humor, mucho humor. Hace falta más humor en esta vida.

Por Pedro Monje

#45 – Murder Falcon, de Daniel Warren Johnson

Oh, no! It’s only rock’N’roll! (but I like it). Eso cantaban los Rolling y ese es el espíritu de este cómic. Daniel Warren Johnson ha sido una de los autores internacionales revelación del año pasado. Esta historia es puro rock heavy en la que me mezcla las historias de superación con el subgénero kaiju. Tal y como suena.  Todo ello aderezado con las complicaciones que se producen a la hora de mantener a flote una banda heavy. Mientras te aparece un pollo antropomorfo cachas que te descubre el verdadero significado de la música. Si el mundo del cine ha quedado deslumbrado por Sound of Metal, el cómic está en un estado similar gracias a esta pieza con la que guarda más de un parecido. Batallas grandilocuentes narrados por este artista que está en estado de gracia. Un ritmo vertiginoso en un cómic que se lee en un suspiro y que cuando lo acabes, notarás que cuenta una historia muy triste y humana en un envoltorio aparentemente ligero. Como la mejor trallazo heavy, es mucho más que ruido. 

Por Pedro de Mercader

#44 – Harley Quinn: Cristales Rotos, de Mariko Tamaki y Steve Pugh

La línea young adult en los cómic está para quedarse. Es un cambio de estrategia significativo. Y la principal culpable es Harley Quinn: Cristales Rotos. Mariko Tamaki ha demostrado que se puede lanzar este tipo de contenido hablando de temas adultos sin ningún temor o tapujo. Esta es una novela gráfica adolescente, pero que tiene una implicación social que no se queda en la superficie o en una maniobra de marketing.  Y eso lo liga con una imaginativa nueva visión de los orígenes de este carismático personaje. Un cómic perfectamente equilibrado, repleto de referencias sin caer en ningún momento en el fan service. Steve Pugh lanza uno de los mejores trabajos de su carrera, creando una iconografía y una estética muy peculiar que se aleja de lo que se suele esperar de un cómic de Harley Quinn.  Un cómic para toda la familia. En el mejor sentido de la palabra.

Por Pedro de Mercader

#43 – Los Sentimientos de Miyoko en Asagaya, de Shin’ichi Abe

Shin’ichi Abe es otro de los grandes representantes del gekiga, género dentro del manga explicado en el puesto cuarenta y seis de esta lista. En este caso se trata de un volumen único donde encontramos diez historias cortas autobiográficas donde el autor cuenta sus vivencias y miserias junto a su mujer (y musa) Miyoko (o Miyo) en el barrio de Asagaya. Este barrio de Tokio, que en aquel momento formaba parte de la zona más bohemia y literaria de la ciudad, se convierte en escenario principal de toda la obra. Abe presenta de forma honesta, y muy directa, historias cotidianas de su matrimonio a finales de los años sesenta, todas ellas marcadas por la pobreza imperante en la época, la enfermedad mental del autor y su alcoholismo. El autor no escondía nada en sus representaciones y entrega al lector su vida íntima, sus pensamientos y sentimientos con una crudeza poco habitual. Un manga para adultos interesados en las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial en Japón.

Por Iria Ros Piñeiro

#42 – Wonder Woman: Tierra Muerta, de Daniel Warren Johnson
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Formato: Dos tomos, cartoné, 96 páginas.
  • Precio: Dos tomos, 16,95€

Y Daniel Warren Johnson hace doblete esta lista porque su trabajo en Wonder Woman lo merece. El autor ha tenido carta blanca para trasladar a Diana a un ambiente postapocalípticos en el que los monstruos ha heredado la Tierra. Aunque pueda no parecerlo, tiene un trasfondo interesante y cosas que contar respecto al mundo que estamos generando. Pero cuanto menos se sepa más allá de la premisa, más permiso tendrá este mundo de meterse en la mente del lector. Una pieza violenta, pero sumamente estimulante.  Este cómic contiene algunas de las secuencias de acción superheroica grandilocuente más apabullantes que se han creado en mucho tiempo. Un cómic de Wonder Woman árido y extraño. Pero que saca a relucir el heroismo canónico de Diana en un ambiente en el que parece que todo está perdido. Su aproximación es fresquísima y no recuerda a ningún otro cómic protagonizado por Wonder Woman. Si eso no es innovar…  

Por Pedro de Mercader

#41 – The Wicked + The Divine, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

Dioses pop en una sociedad esta sociedad contemporánea que se dedica a idolatrar celebridades. Esto de por sí, se debería vender solo. Pero es que si además se añaden conspiraciones, viajes de descubrimiento, sorpresas infinitas en cada número, Gillen está disfrutando como un condenado con este título. Y se nota y te lo transmite en todo momento. Este año se ha asistido a un clímax de una historia que lleva contando años, y ha conseguido conducirlo todo  a lugares muy coherentes y satisfactorios.  Jamie McKelvie y su estiloso línea clara le sienta divinamente (pun intended) en el supuestamente apolíneo universo que aquí se crea.  Pero que igual no lo es tanto, porque al igual que pasa los talentosos artistas a los que que todo el mundo admira, no tienen por qué ser virtuosos.  Más te vale tener entradas para este bolo, porque es de los buenos. 

Por Pedro de Mercader