Superman: Año Uno, el origen del primer héroe de DC Comics contado por Frank Miller y John Romita Jr.

Los dos genios vuelven a reunirse para dejar su impronta en el legendario personaje.

¿Qué define a Superman? Este tipo de preguntas en apariencia son fáciles de responder. ¡Es el GRAN héroe americano! Es alguien que siempre debe hacer lo correcto. El espejo que favorece y al que se debería aspirar. Es un tanto arquetípico. Pero, ¿si fuese tan simple por qué ha sobrevivido tanto tiempo y no se ha extinguido como tantos otros superhéroes? Las cosas a lo mejor no son tan simples como pueden parecer.

Frank Miller tenía una deuda con sus lectores. El Superman de El Retorno del Caballero Oscuro ejercía el papel de antagonista. Era un personaje tontorrón que ejercía de brazo armado del Gobierno sin cuestionarse la rectitud de sus órdenes. Desde entonces, y debido a que no había dedicado ni una sola historia al último hijo de Krypton, se había creado el prejuicio de que odiaba a este personaje. Y eso llegó a la publicación de esta novela gráfica.

El anuncio de produjo en la San Diego Comic Con y no fue publicado hasta el año pasado. Como es lógico, la expectación por este título no fue poca. En un principio, se dio a entender que el propio Miller iba a ser el autor completo de la serie. No fue el caso, debido a que entró otra leyenda en el juego: John Romita Jr. Ambos contaron con un gran éxito un nuevo origen para otro héroe: Daredevil, en su novela gráfica El Hombre Sin Miedo.

Pero, al contrario, que el héroe ciego de la Cocina del Infierno, Superman ha sido un personaje de cuya proveniencia y su arco de tranformación se ha escrito hasta la saciedad.

Super, Superman!

Miller, por tanto, ha tenido que realizar un trabajo que casi parecía dirigido al fracaso desde el principio. Y lo que hace es volver a demostrar por qué es un guionista fuera de serie. Allá donde otros hubiesen pecado de conservadores, el creador del sombrero pasa como un elefante en una cacharrería. Con paso seguro, trata de aportar su visión del personaje. Más o menos acertada con la concepción que se tiene del personaje, pero es la suya.

Lo que propone Superman: Año Uno es chocante y contradice a múltiples niveles lo que está universalmente aceptado como el canon del personaje. Miller es más respetuoso con lo tradicionalmente asociado en el inicio y en el final, pero ese en el recorrido donde disfruta. Trata de lanzar un discurso metatextual en la que se denota su evolución como creador. Ahora entiende y razona porque Superman es un héroe, alejado de cualquier influencia que pueda ejercer ningún poder estamental sobre él. 

El guionista toma la decisión acertada de pasar rápido por lo que todos conocen, y abrirse un hueco para intentar dejar su huella y aportar nuevas características. Tiene un gran ritmo y la lectura se hace muy ligera. Al ser tres pequeñas cápsulas muy diferenciadas de de la vida del joven Clark Kent, no es muy estática.

Y para ello, lo lleva a situaciones en las que no suele ser habitual verle. Se atreve a buscar de donde proviene su heroísmo siguiendo un recorrido que no podría ser más alejado de caminos comunes. Se nota que este es un ejercicio consciente de romper los esquemas de los lectores clásicos y de despertar el interés en los nuevos, aunque formalmente peca de demasiado clásico como para conseguirlo.

Frank Miller se vuelve a servir de los cuadros de texto para lanzar mensajes claros, cortos y picados que representan los pensamientos de los personajes. Es una técnica muy propia, pero que no suele emplearse con Superman.

Esta historia ha sido divisiva y no ha hecho mucho ruido. La mayor pega que se le puede poner es su intrascendencia respecto al legado de Superman. Pero lo que no se puede negar es que aquí está un Miller que sigue con la vitalidad que tuvo en sus grandes momentos.

La aparición de la leyenda narrada con acierto por John Romita Jr.

El dibujo de John Romita Jr. es bastante lineal y, a estas alturas, no logra que el lector alucine como el primer día. Eso no quiere decir que este artista esté a un nivel bajo. Por el contrario, es evidente que ha tenido un mayor tiempo de preparación y que ha sido consciente de la magnitud y la ambición del proyecto. Tenemos la mejor versión de este autor.

Este dibujante logra dotar de una energía muy bestia a las escenas de acción, gracias a las decisiones respecto a la composición de página. Es alguien que entiende aquello que cabe esperar de un cómic de Frank Miller, y logra adaptar su estilo hasta tal punto en el que alcanza una sinergia muy peculiar. Logra dotar al guion de la espectacularidad que cabe esperar de una historia de Superman, a la vez que consigue aportar unas cuantas ideas visuales que enriquecen el conjunto. El trabajo de Romita logra crear un mundo propio y coherente que no te epata, pero sí que consigue despertar, en buena medida, la creencia de que un hombre puede volar.

El tomo de ECC Ediciones recopila los tres volúmenes de Superman: Año Uno en un único tomo en una cuidada edición. 

Superman: Año Uno es más significativo por aquello que rodea la obra que por ella misma. Aunque contenga ideas interesantes, al final, no logra escapar de los lugares comunes. Quien se haya preguntado cómo sería un Superman escrito por Miller, saldrá satisfecho. Quien quiera ver una reinvención del mito, puede que no tanto.

Título: Superman: Año Uno
Guión: Frank Miller
Dibujo: John Romita Jr. 
Color: Alex Sinclair
Edición Nacional: ECC Ediciones
Edición original: IDW
Formato:   Tomo cartoné de 24  páginas a color
Precio: 26  €