Fandogamia publica “La librera calavera Honda-san” el manga de Honda basado en su propia experiencia como librera donde muestra las dificultades a las que se enfrentan los trabajadores de dicha industria en Japón.

Si alguna vez os habéis preguntado cómo funcionan las librerías en Japón, teniendo en cuenta el volumen de mangas, revistas y libros que publican… éste es vuestro manga. Honda-san cuenta su propia experiencia trabajando en una librería para mostrar el difícil trabajo que hay detrás de esas estanterías tan bien ordenadas.

Las librerías son ese sitio mágico donde nos gustaría trabajar a todos los amantes de la lectura. Seamos ávidos lectores tanto de libros como de cómics, las librerías son ese punto de encuentro donde se acumulan infinidad de títulos. Y, teniendo en cuenta la cantidad de publicaciones que salen al mercado cada año, saber organizar y mantener el stock de una librería es toda una proeza. Si además de esto, le añadimos el trabajar de cara al público, hay mucha gente que no superaría la experiencia.

¿Qué haríais vosotros si os preguntaran varias veces al cabo del día el título de un libro del que el posible comprador sólo conoce el color de la cubierta? ¿Y si todo esto lo trasladamos a una librería en Tokio donde no sólo venden libros, nacionales e internacionales, y cómics extranjeros sino también todo lo que publica la gigantesca industria del manga? Eso pasa de ser una proeza a la locura más absoluta.

Y es precisamente ahí donde se desarrolla la historia de La librera calavera Honda-san en una librería especializada en cómics de Tokio donde Honda-san trabaja a destajo junto a sus compañeros: bolsa de papel, máscara de gas, armadura, casco de moto… entre otros. Este variopinto grupo se encarga de hacer pedidos, organizar el almacén, reponer títulos, preparar reservas, poner los carteles de promociones y atender a los clientes. Y todo sin perder la sonrisa ni desfallecer en el intento.

Por la librería pasarán infinidad de clientes, la mayoría normales y corrientes, de esos que terminas por olvidar. Pero, ¿qué hará Honda-san cuando tenga que enfrentarse a las fans acérrimas del yaoi y el BL (boys love) que llegan a tropel? ¿y cómo va a explicarle con su escaso dominio del inglés a un extranjero que el manga que busca para su hija es demasiado subido de tono? ¿sobrevivirá a atender al cliente más guapo de la librería, y a los comerciales de las editoriales?

Como hemos comentado en el titular de esta reseña, La librera calavera Honda-san está basado en experiencias personales de su autora Honda. Debido a esto, y con intención de mantener el anonimato, la autora se representa en todo momento como una calavera uniformada. Junto a ella sus compañeros llevarán la cara cubierta con las más variadas máscaras, y recibirán su nombre de los complementos que usen para cubrirse. Sin embargo, cada uno de ellos tiene una personalidad diferente y muy marcada que los hace únicos e irrepetibles. La propia Honda-san, pese a ser una calavera, es tremendamente expresiva, y es que las situaciones a las que debe hacer frente son estresantes para ella e hilarantes para el lector.

Cada capítulo se centra en una anécdota que ha vivido, o sufrido, Honda en su trabajo como librera. Pero también, a través del trabajo de la autora, el lector conocerá cómo funcionan las librerías en Japón y todo el trabajo que hay detrás de las estanterías infinitas. Además, al trabajar en una librería especializada, las obras por las que preguntarán los clientes son todas mangas más que conocidos internacionalmente. Y, aunque sus títulos se muestran con algunas letras ocultas por asteriscos, los fans del manga serán capaces de reconocer títulos, autores y editoriales. Aunque no es necesario saber de qué obras están hablando en específico, los fans de estas obras encontrarán un nivel más de lectura en la comedia planteada.

 

El apartado gráfico de La librera calavera Honda-san es muy curioso. Así como los trabajadores de la librería y las editoriales no tienen rasgos humanos, los primeros están representados por complementos y los segundos tienen siempre el rostro tapado por hojas, los clientes tienen un nivel de detallismo excepcional. Al ocurrir casi toda la acción dentro de la librería, los fondos suelen ser nulos o representaciones muy parecidas entre sí de estanterías con libros. Incluido el almacén. Pero esto no supone un detrimento para la imagen de este manga, ya que tanto Honda-san como el resto de personajes tienen tanto que decir que las páginas están llenas de expresiones y diálogos. Además, en muchos casos el lector encontrará diálogos internos de Honda acerca de su trabajo y la realización del manga, por lo que la expresividad tanto de la calavera como el resto de personajes es más importante que los fondos.

La librera calavera Honda-san tiene infinidad de guiños e información sobre la industria del cómic en Japón, así como muchísimas anotaciones muy interesantes para conocer mejor no sólo el trabajo de Honda sino también de la sociedad japonesa. Además, plantea temas tan interesantes como la visión de los japoneses, representada por los trabajadores de la librería, respecto a los extranjeros que leen manga y visitan por ello el país. Así como sobre las obras extranjeras que llegan hasta sus librerías. Y, todo ello, envuelto en una comedia muy disparatada.

Aunque Honda se queja en el primer volumen porque la editorial le ha puesto el número uno a ese tomo, sin saber si ella iba a dibujar más números, la verdad es que esta serie terminó teniendo un total de cuatro volúmenes que, por suerte, vamos a poder disfrutar en castellano gracias a Fandogamia. Si os gusta el manga, las librerías y el humor… éste es vuestro manga.

Título: La librera calavera Honda-san
Guion, dibujo y color: Honda
Edición Nacional: Fandogamia
Edición Original: Kadokawa
Formato: Rústica con sobrecubiertas, 168 páginas
Precio: 8,00€