Ana Galvañ: «Juego mucho a la psicología inversa. Siempre me han interesado las connotaciones psicológicas del color y las formas».

Entrevistamos a Ana Galvañ con motivo de la presentación de su nueva obra.

Hace un mes, más o menos, os recomendamos Tarde en McBurger’s la nueva obra de Ana Galvañ. Tiempo después pudimos asistir a una de las presentaciones que hizo en Valencia y aprovechamos para conocerla en persona y mandarle posteriormente una serie de preguntas sobre este cómic, que muy amablemente nos ha contestado.

Como ya comentamos en su reseña, Tarde en McBurgers es una obra corta, de sesenta y cuatro páginas, de ciencia ficción. Sin embargo, Ana Galvañ consigue en muy poco espacio crear todo un mundo detallado y que resulta a la vez reconocible y completamente ajeno al lector. Es por eso que en esta entrevista, e intentando no hacer spoilers, las preguntas están basadas en el desarrollo de la obra, y en algunas de sus especificidades y peculiaridades, pero sin entrar en detalle en su trama central. Si todavía dudáis, os recomendamos que leáis primero la reseña para entender mejor de lo que aquí hablamos.

¿Cómo le explicarías, a alguien que no suele leer cómics, la estructura no lineal de tu obra? ¿Crees que esto puede echar atrás a posibles lectores?

Lo explicaría a alguien de manera fácil: Si no has leído cómics pero estás habituadx a consumir productos de entretenimiento relacionados con la ciencia ficción, el terror y lo fantástico –como pueden ser el cine, las novelas y los videojuegos– entenderás de sobra las paradojas temporales en bucle porque son muy utilizadas desde hace décadas. En cambio, si lo que buscas en narrativa es el esquema occidental clásico, no creo que puedas, ni te interese, disfrutar de este cómic.

 ¿Crees que Tarde en McBurger’s es más accesible para ese tipo de posible lector/a que Pulse Enter para Continuar?

Creo que es igualmente -o no- accesible. Los dos libros son sencillos y cercanos en realidad. Me refiero a que no hay pretensiones intelectuales ni académicas, así como didácticas o panfletarias. Se trata, en definitiva, de historias sencillas contadas desde una narrativa algo distinta y más sintética de lo habitual. En cualquier caso, sólo hay que aproximarse a las historias con curiosidad y ganas, porque no se leen solas (risas).

¿Podemos considerar la paleta cromática y la estructura no lineal de estas dos obras, una línea a seguir en tus futuros cómics? ¿O tienes intención de cambiar radicalmente en tu evolución como artista?

He de decir que en Pulse Enter para continuar algunas historias sí son lineales; aunque en general me gusta tratar cuestiones temporales. La evolución de mi trabajo no es calculada sino que trabajo desde la pulsión, así que no sé prever hacia dónde me decantaré. En el guión que tengo entre manos, aunque es lineal, volveré a plantear algunas situaciones de desfase temporal. Y más allá de esto no te puedo decir… El futuro es incierto.

¿De dónde salen las referencias de Tarde en McBurger’s, son cosas que hacías tú en su momento? (la canción que canta el huevo, la elección de ropa de las niñas, la merienda en una cadena de comida rápida)

No sé bien de donde salen. Las referencias no son claras ni calculadas. Se me ocurren estas historias que aparecen sin más en mi cabeza. Claro que tienen un sentido y un origen, pero no lo tengo claro a priori. Intento comprenderlo, pero las entiendo (me entiendo) mejor cuando pasan los años y hay una distancia emocional considerable.

Durante la presentación, comentaste que no estás interesada en la adolescencia real, y por eso no la representas tal cual, sino que estás interesada en la que tú te imaginas. En el caso de Tarde en McBurger’s, la adolescencia se inicia con once años. Algo que a día de hoy consideraríamos pre-adolescencia. ¿Crees que vamos camino de una sociedad cada vez más precoz? 

En Tarde en McBurger’s siempre me he referido a las niñas como pre-adolescentes. Ellas, aunque son maduras en algunos aspectos, todavía no han entrado en el estado de locura hormonal propio de la adolescencia. Y eso precisamente las hace más interesantes y más cabales, porque no se dejan llevar por instintos primarios. A veces me sorprende y fascina el comportamiento de mis sobrinas, de 5 y 9 años porque pese a su ingenuidad, son capaces de manejar conceptos muy complejos y adultos. En ese sentido sí que me parecen precoces, porque están mucho más estimuladas intelectual y emocionalmente que niñas de generaciones anteriores.

Y en relación a lo anterior, ¿consideras que es posible el futuro que planteas en la obra tanto a nivel tecnológico como social?

De forma literal, no, claro está, ya que es una propuesta que roza el surrealismo. Pero conceptualmente puede que sí; por ejemplo, la fina línea que hay entre el entretenimiento que proponen grandes proveedores y las experiencias vitales importantes. Imagino que la realidad virtual, en caso de desarrollarse más y volverse muy popular, puede ir por estos derroteros. Las sociedades tecnificadas y los ciudadanos súperexplotados ya existen, pero puede ir todavía a más.

¿Qué opinas de las distopías tecnófobas?

Opino que tienen sentido porque no conocemos el futuro y las posibilidades de la tecnología. Sobre todo por el control y el mal uso que hacen de ellas las grandes empresas. Pero también pueden ser infundadas o exageradas, obviando el factor positivo de las herramientas. El ser humano tiene tendencia a dramatizarlo todo, a ver conspiranoias por todas partes. Y es que somos un animal de naturaleza supersticiosa. Recordad que con la aparición de la televisión y los móviles sucedió algo parecido…

En la reseña que hicimos de tu obra en la web, comparamos las tonalidades rosas de Tarde en McBurger’s con un episodio de Black Mirror donde los tonos pastel creaban tensión en lugar de calma. ¿Erramos mucho en pensar el uso del color que estabas haciendo, alejándote de la psicología del color para crear una calma tensa?

No conozco el episodio al que te refieres pero me resulta interesante. Quizás debería verlo a pesar de que la crítica hacia la tecnología que normalmente subyace en la serie no me representa (risas). Sí, totalmente, juego mucho a eso, a la psicología inversa. Siempre me han interesado las connotaciones psicológicas del color y las formas. Por ahora lo hago de forma intuitiva, pero me gustaría estudiarlo más.

En relación con la pregunta anterior, y por lo que comentaste en la presentación, tus obras sí tienen una intención final específica, pero no compartes cuál es con nosotros. Dejando una lectura abierta. ¿Qué opinas de las infinitas lecturas que sacamos los lectores de tus obras, hay alguna que te haya sorprendido?

Me encanta que haya distintas lecturas, que quien lo lee aporte algo como parte del proceso, que la obra se complete gracias a otros puntos de vista. Esto, en mi opinión, enriquece mucho la creación como herramienta comunicativa. Algunas  interpretaciones me sorprenden, sí. Una en concreto, relacionaba una de mis historias con la película Tú a Boston y yo a California y es cierto que hay algunas semejanzas. Me resultó muy curioso porque he visto la película (la original y el remake) pero no se me había ocurrido conectarla. Otra que me llama la atención es sobre Pomodoro, un personaje que aparece en Tarde en McBurger’s. Las interpretaciones sobre su naturaleza o lo que representa son diversas y algunas de ellas loquísimas. 

En España estas obras las ha publicado una editorial pequeña en tamaño, que no en variedad y catálogo: Apa Apa Cómics, editorial maravillosa. Sin embargo, en Estados Unidos va a ser la gigantesca Fantagraphics quien edite Tarde en McBurger’s. Como ya hicieran con Pulse Enter para Continuar, ¿cómo está siendo la experiencia de publicar tus obras en USA? ¿Tienes contacto con los lectores de allí?

La experiencia está siendo muy positiva, estoy contenta porque nunca imaginé que una editorial tan mítica me fuera a publicar, aunque no obtengo noticias de los editores de allí porque compraron los derechos a través de una representante. Solo se pusieron en contacto conmigo al principio, para revisar la traducción y la maquetación; hecho que agradezco. He tenido mensajes por Instagram (no tengo otras redes) de gente muy ilusionada con el libro, que lo comparte con ganas.

Sabemos que además de dedicarte a los cómics, tienes una tonelada de trabajo como ilustradora y diseñadora gráfica. Además, todo este transfondo se ve reflejado en tus cómics. ¿Tienes en mente un nuevo cómic que siga esta evolución de la que hablábamos antes?, y si fuera así ¿podrías decirnos lo más mínimo sobre el proyecto?

La ilustración es una profesión que te obliga a trabajar mucho para obtener un pequeño sueldo, por eso nos autoexplotamos un poco. Aunque los proyectos que hago suelen ser muy bonitos y me permiten experimentar tango conceptual como gráficamente. En mis ratos libres estoy trabajando en un guión para una historia algo más larga. También está ambientado en un entorno fantástico con elementos de ciencia ficción. Se trata de una historia coral y épica. Mi idea es que tenga una estética con reminiscencias orientales, aunque ya se verá, porque de aquí a que lo dibuje el enfoque puede cambiar mucho.

Muchas gracias por tu tiempo Ana.

Gracias a ti. Esta entrevista me ha hecho pensar bastante (¡para bien!)