“Ofensiva final”, la novela gráfica de Miguel Ángel Giner Bou y Susanna Martín, muestra la realidad del pueblo de Nicaragua

Tras visitar Nicaragua por separado, y conocer gente maravillosa en situaciones muy complicadas, Miguel Ángel Giner Bou y Susanna Martín se unieron en este proyecto donde se muestran historias reales increíbles, maravillosas y muy duras.

Cuando hablamos de grandes nombres dentro del cómic español, de esos que están siempre involucrados en proyectos que van más allá de las páginas de su obra y cruzan al activismo social, no podemos hacer sino acordarnos de Susanna Martín y Miguel Ángel Giner Bou. Ambos autores tienen en su bibliografía obras donde tratan temas que, por desgracia, necesitan seguir siendo reivindicados. Y para unir su voz a la de muchas otras personas, lo hacen como mejor saben, creando historias que las amplíen. Y este altavoz, en forma de cómic, funciona.

Aunque ya habían trabajado juntos en Ana Dédalus Detective. La paradoja de Fermi (Andana Editorial, 2019) esta vez se unen para crear esta obra de ficción, basada en los viajes que ambos hicieron por separado a Nicaragua. Allí conocieron a muchas personas increíbles, además de las duras realidades que éstas vivían. Y con las experiencias de ambos, y basándose en personas y hechos reales, crearon Ofensiva final que publica Dolmen el día diecinueve de este mes. Pero, ¿de qué va exactamente esta novela gráfica?

Las protagonistas de esta historia son Iratxe, una española afincada en Nueva York que acaba de ganar un Óscar por su último documental, y Damaris, la responsable de una ONG local de un país en centro América. Tras una discusión con su pareja, Iratxe decide aceptar el proyecto que le ofrece la ONG para hacer un documental junto a la organización. Junto a ella viajarán Jon, técnico de sonido con quien lleva toda una vida trabajando, y Marc, su nuevo cámara. En el momento en que aterriza el avión, Damaris los recogerá y los llevará hasta el primero de sus hoteles. Además, les explicará algunos puntos que tienen que tener en cuenta en un país que, si bien no es peligroso en principio, puede meterlos en líos de forma más que rápida. Ya que ella no podrá estar en todo momento junto al grupo, ya que su madre no se encuentra en un buen momento de salud.

A partir de ese momento el grupo de Iratxe funcionará, a través de sus grabaciones para el documental, como altavoz de problemas como la despoblación, la inseguridad, la codicia de las grandes multinacionales que explotan el suelo con total libertad gracias al gobierno corrupto. Así como la extensión de esa corrupción hasta órganos más locales, como la policía, y el acoso que ejercen sobre la población, especialmente sobre las mujeres. Y el problema que supone localmente el mercado de la droga, entre otros tantos.

Pero, además, el grupo de extranjeros y su visión sobre todo lo que están grabando, y viviendo, chocarán con la realidad que es el día a día de Damaris. Y es que, no es lo mismo ver una situación que vivirla de forma continua en el día a día. Entrando en juego los prejuicios de unos y de otros respecto a quienes no viven su realidad. De esta forma, Damaris les mostrará lo mejor y lo peor del país en el que vive. Pero, por el camino, tendrá que lidiar no sólo con la cobardía e incomprensión de algunos personajes. Sino también con el rechazo absoluto que le provoca Ethan, un cámara estadounidense que pese a encontrarse en el país por motivos propios, es amigo de Iratxe y no dudará en unirse a ellos en cualquier momento que crea necesario. Despertando sentimientos encontrados en Damaris. ¿Conseguirán llevar a buen puerto el documental?

Como ya hemos comentado, la acción se sitúa en un país de centro América del que, en ningún momento, se menciona el nombre. Pero que sabemos a ciencia cierta que está basado en Nicaragua, ya que los autores dedican desde el inicio la obra al pueblo de Nicaragua, tan necesitado de que entendamos su realidad. Además de conocer sus respectivos viajes. Algo muy inteligente que ha hecho Giner Bou es situar en el tiempo esta historia. Y es que, aprovechando la ficción, sitúa Ofensiva final en un futuro distópico muy cercano a nuestra realidad. Excesivamente cercano. De esta forma obliga al lector a leer una y otra vez la obra, para captar absolutamente todas las menciones (directas e indirectas) de lo que está pasando en la actualidad. No sólo en Nicaragua, sino en nuestro propio país. Haciendo una crítica directa sobre las actitudes que mantenemos en Europa respecto a temas como el cierre de fronteras, el abuso de los países del norte global respecto al sur global, conflictos bélicos internos y externos, entre otros.

El apartado gráfico corre por cuenta de Susanna Martín, quien no sólo dota a cada país de un color específico. Sino que, además, cada grupo de personajes tienen su propia gama de colores. Las mejores conversaciones ocurren siempre cuando las gamas se unen. Una parte muy interesante también es la propia grabación del documental. Aunque Iratxe no es quien se encarga de las cámaras, su equipo sabe cómo le gusta grabar. Además, ella irá grabando y documentando por su cuenta con su móvil. Por lo que, en muchas viñetas, podemos ver directamente lo que están rodando las distintas cámaras. Convirtiendo al cómic en el propio documental. El dibujo de Martín es expresivo, muy expresivo, es posible saber lo que piensan casi todos los personajes sin que estos digan nada. Cada uno de ellos teniendo una personalidad completamente distinta al anterior. Pero, además, tiene una sensibilidad perfecta para mostrar temas muy delicados. En este caso, relacionado especialmente con lo que tienen que sufrir muchas mujeres en ese país. Y de lo que no queremos comentar en profundidad para no destrozar el argumento del cómic.

Ofensiva final es una increíble obra documental envuelta en un ficticio reportaje de aventuras. Todo lo que les ocurre a las protagonistas, en el orden que les ocurre y cómo se suceden los eventos, bien podría ser una película de acción. Sin embargo, bajo esa capa encontramos toda una serie de información real sobre situaciones en muchos casos extremas y que, a día de hoy, siguen viviéndose no sólo en Nicaragua sino en muchas zonas del sur global. Empobrecidos y maltratados por la intervención de países extranjeros. El gran poder de esta novela gráfica es hacernos entender de una forma muy sencilla todo lo que ocurre en unos países que no quedan tan lejos de nosotros como podríamos pensar.

Como siempre, en Sala de Peligro nos gusta no destrozar el argumento de una obra que recomendamos. Es por esto, que os podemos asegurar que Ofensiva final tiene todavía mucho más que ofrecer que todo lo que aquí hemos comentado. A partir del diecinueve de este mismo mes podréis encontrarlo en todas las librerías. Y os aseguramos, que vale muchísimo la pena.

Título: Ofensiva final
Guion: Miguel Ángel Giner Bou
Dibujo y color: Susanna Martín
Edición Original: Dolmen Editorial
Formato: Cartoné, 128 páginas
Precio: 18,00€