Batman: Criatura de la Noche, Kurt Busiek y John Paul Leon estudian en clave realista los traumas del murciélago

La obra largamente postergada al fin ve la luz y ha valido la pena cada segundo de espera.

Una de las cosas más peligrosas y nocivas por las que podría pasar cualquiera es cuando la pasión pasa a convertirse en obsesión. Cuando eso sucede, por muy noble que pueda llegar a ser el punto de partida, termina siendo un arma destructiva hacia uno mismo y para tu alrededor.

Kurt Busiek es uno de los grandes exponentes del clasicismo en el cómic de superhéroes. Además, se caracteriza por tener un conocimiento muy minucioso del tema y una perspectiva del legado que no está presente en muchos otros guionistas. Pero más allá de eso, es alguien que entiende perfectamente la esencia de los personajes, que está familiarizado con su funcionamiento y su lógica interna. Y por ese motivo, sus aportaciones se sienten más trascendentales que las del resto.

Los superhéroes han pasado por uno y mil cambios, mil y una visiones. ¿Qué hace que unas calen más hondo que las otras? No se está hablando de virtuosismo en la técnica, si no del impacto emocional. Se suele decir que cada uno tiene una visión distinta de los grandes arquetipos superheroicos, pero las que realmente resuenan son aquellas que parecen tener un fundamento, aquellas que no se sienten que parten de un lugar vacío.

Batman: Criatura de la Noche va por ese camino. Esta es una respuesta directa de la obra de culto Superman: Identidad Secreta creada por Busiek y Stuart Immonem. En ella se especulaba alrededor de la posibilidad de que un admirador de Superman, con el que ha tenido una existencia con bastantes similitudes, obtuviera sus poderes. En esta postergada continuación espiritual se hace lo propio con el Cruzado Enmascarado.

Portada completa cargo de ECC Ediciones.

El recorrido hasta que esta obra estuviera completa ha sido tortuoso, durando más de una década. Pero al fin ha llegado a las librerías Batman: Criatura de la Noche. La premisa parte de que Bruce Wainwright, un joven fan de Batman, se queda huérfano en circunstancias similares y comienza a sentir una fuerte conexión psicológica con un murciélago antropomórfico que solo puede ver él. Pero que resulta ser una herramienta que le permite luchar contra el crimen y resolver más de un misterio. Todo ello le reconducirá a desbloquear algunas cosas de sí mismo y de su ciudad con las que no está particularmente a gusto.

La historia pone su foco claramente en el controvertido asunto de la salud mental. El centro emocional, casi omnipresente de la historia son los traumas y las hazañas del protagonista. Es alguien que usa su parte más oscura para intentar hacer el bien. Pero, lejos de los maniqueísmos, cae en la cuenta de que solo ha logrado empeorar las cosas y que sus problemas no tienen una solución sencilla. Y que esta está lejos de su autoimpuesta lucha contra el crimen. Dicho de otro modo, es una obra que permite ahondar en algunos de los aspectos más controvertidos del murciélago, que pocas veces se han tratado. Y esta se permite hacerlo gracias a que no es del personaje directamente.

En la obra acompañamos al protagonista durante varios años de su vida en los que, apreciamos la evolución de un personaje desde distintos puntos de vista. Todo son visiones del resto de personajes, respecto a cómo se percibe él a sí mismo.

Al interés se suma un simbolismo en referencia al resto de personajes, pero nunca es vacío. Busiek ha querido contar una historia antes de ser una pasarela de versiones de personajes con las que contentar al fan. Con ello ha conseguido ser una pieza accesible para todo tipo del lector muy centrada en contar una historia perfectamente definida de forma satisfactoria. Y durante sus cuatro números de mayor extensión, lo logra de una forma más que evidente.

Majestuosa splash page de Leon.

El arte de John Paul Leon es simplemente soberbio. Le da un aspecto muy crudo y sobrio a sus páginas, que encajan con el tratamiento realista y oscuro de esta historia. Se respira un aire de hostilidad y de violencia, sin ser explícito para nada. Es un narrador consumado de los que consiguen hacer fácil lo difícil y con una economía de recursos, logra transmitir mucho más que algunos de los artistas más estridentes.  Además, se ha puesto colores a sí mismo y se puede apreciar unas intenciones muy concretas en ellos. En cualquier caso, si se tiene una atmósfera tan sombría como vistosa es gracias a su magnífico trabajo. Y siempre el arte está al servicio del guion. Se nota que ambos artistas se han entendido a las mil maravillas y que han estado muy implicados. Ojalá se pueda volver a ver una colaboración entre ambos.

En tomo de ECC Ediciones uno de puede encontrar, aparte del cómic, jugosa propuesta original de la serie y unas palabras de agradecimiento de su autor. Además, viene incluida una introducción realizada por Fran San Rafael.

Batman: Criatura de la Noche recuerda que el hombre es un lobo para el hombre. Que el mundo está lleno de buenas intenciones con desastrosos resultados. Que por mucho que nos creamos los héroes de nuestras propias historias, podemos ser los villanos sin darnos cuenta. Y que hay que tener cuidado. Cuidad y cuidaros. Temed la noche. O, peor, temeos a vosotros mismos.

Título: Batman: Criatura de la Noche
Guión: Kurt Busiek
Dibujo: John Paul Leon
Color: John Paul Leon
Edición Nacional: ECC Ediciones
Edición original: DC Comics
Formato:   Tomo cartoné de 216 páginas a color
Precio: 25 €