La edición en papel de “Oglaf. Libro uno” de Doug Bayne y Trudy Cooper ya está a la venta.

La editorial Fandogamia edita en papel el web cómic ambientado en un mundo de fantasía épica y magia donde lo importante es… el sexo.

SEXO. Y ahora que tengo vuestra atención, ¿de qué va este cómic, y por qué esta introducción tan rara? En redes sociales suele comentarse que, si un cómic tiene una temática extraña, o que se sale bastante de la norma, es un cómic que probablemente editará Fandogamia. Como ya comentamos en la entrevista con su editor jefe, tienen un sistema muy peculiar para elegir qué obras editan y cuales no. Y entre ellas se encuentra Oglaf un cómic de Doug Bayne y Trudy Cooper.

Ante todo, queremos avisar que Oglaf es una serie que nació en formato web cómic, y que el auténtico protagonista de la obra es el sexo. Es explícito, muy explícito, pero al mismo tiempo tremendamente divertido. Y es que sus autores Doug Bayne y Trudy Cooper empezaron haciendo tiras pornográficas, en sus propias palabras, y terminaron añadiendo tanta comedia que aquello se les fue de las manos. De la mejor forma posible.

Lo que no le pase a Ivan en este volumen…

El web cómic consta de tiras cómicas de entre una y cuatro páginas, y en su edición en papel ocurre lo mismo. La historia está situada en un mundo fantástico lleno de seres mágicos, mitológicos y muy humanos. Con castillos, elfos, guerreros, bandidos… y aprendices. Entre ellos encontramos a Ivan, aprendiz de mago y protagonista de la primera historia (y del volumen teniendo en cuenta el número de apariciones). Ivan podría convertirse en un mago poderorísismo si no fuera porque su ama parece tener especial predilección por torturarlo. Para empezar, hechiza su semen para que si ella no le permite masturbarse y él lo hace, el semen se convierte en una lefhada y sale corriendo a chivarse. Por lo que la ama podrá castigar a Ivan como crea conveniente. Por si esto no fuera poco, toda la magia del castillo girará en torno al sexo, y Ivan tendrá que pasar las mil y una torturas. Aunque a veces también se lo pasa bien… por un momento.

Por otro lado, tenemos a Oglaf, un pastor que descubre que su semen forma palabras ante él. Lástima que él sea analfabeto. Siguiendo con las mitologías fantásticas, también se encuentra la reina de hielo, cuyo cuerpo congelado no es capaz de llegar al orgasmo porque no hay persona que aguante su frío. ¿Qué ocurrirá cuando llegue al pueblo una aventurera cargada con un dildo y con ganas de terminar ese invierno continuo?

Aunque las premisas puedan parecer muy básicas, y en cierta forma lo son, los autores han conseguido crear una obra de humor absurdo llena de inclusión. Y es que no sólo aparecen personajes fantásticos, cuyo género no se discute, sino que en el plantel de personajes humanos hay todo tipo de representación tanto de raza, como de género y sexualidad. Y en Oglaf nadie le hace ascos a nadie. Por lo que se ha convertido en un cómic muy celebrado a este respecto.

Además, aunque en Fanternet (la web de cómics gratuitos de Fandogamia) podéis encontrar muchas de las tiras cómicas de Oglaf, en su versión impresa (como ocurrió con la versión original) hay ampliaciones de algunas historias, remates de chistes un poco diferentes a los de la web y, como los propios autores comentan en su web, ¿qué ocurriría con Oglaf si se callera internet para siempre? Mejor tenerlo en papel. Además, en la versión impresa podéis disfrutar mejor de los comentarios de los autores alrededor de cada página. Porque sí, si os fijáis en los bordes laterales de las viñetas, en casi todas las páginas hay chistes, comentarios, anotaciones sobre la tira. O sobre cualquier otra cosa que se les pase por la cabeza.

Aunque los autores habían trabajado anteriormente juntos en un cómic autoeditado llamado Platinum Grit, Oglaf ha sido su primer trabajo reconocido por el gran público. El dibujo de Trudy Cooper es muy detallado y no escatima en ponerle ojitos y piernas a todas las lefhadas, crear elfos estilizados y muy gays, ladronas exuberantes y amas del castillo dominatrix que no dudarán en usar todos sus poderes, y algunos más. Cada historia tiene un máximo de cuatro páginas, y hay infinidad de referencias geek a otras obras. Al final, se trata de un mundo creado por Bayne y Cooper donde seguiremos las aventuras y desventuras sexuales y mágicas de una serie de personajes que, por lo menos en este volumen, no se conocen entre sí.

En castellano la edición corre a cargo de Fandogamia, con una edición muy acertada en horizontal a todo color y, sobretodo, la traducción, completamente acertada y localizada. Y es que el humor es muy complicado de traducir, y en este caso el equipo de Fandogamia ha sabido adaptarlo a la perfección.

 El sexo que se muestra en Oglaf es muy divertido, sexy, sucio y muy inteligente. Como hemos comentado, hay más referencias de las que puede parecer a simple vista. Y aunque los chistes parecen muy básicos en cuanto a algunos nombres, es muy inteligente cómo han solucionado situaciones creando una crítica sutil y muy acertada a según qué obras. Oglaf es una de esas obras a las que se llega por el sexo, y que aprecias por las risas. Eso sí, cuidado aquellos que se escandalicen por poco, porque en este cómic nada ni nadie está a salvo… luego no digáis que no os hemos avisado.

Título: Oglaf. Libro uno.
Guion: Doug Bayne y Trudy Cooper
Dibujo y color: Trudy Cooper
Edición Nacional: Fandogamia
Formato: Rústica, 132 páginas
Precio: 14,00€