Diez cómics para celebrar a nuestros mayores en el Día Internacional de los Abuelos

Hoy se celebra el Día Internacional de los Abuelos, y por eso os traemos diez cómics con los que reivindicar su importancia en nuestras vidas. Para que los compartáis y los disfrutéis con o por ellos.

En Sala de Peligro somos de celebrar casi todos los días internacionales que podemos, y siempre con cómics, obviamente. Lo hicimos con el día internacional del beso, el día del libro infantil y juvenil, el día mundial de concienciación del autismo… entre muchos otros. Así que hoy no podía ser menos, y en el Día Internacional de los Abuelos hemos querido recoger diez cómics para celebrar a nuestros mayores.

En España muchas celebraciones, como ésta, son heredadas de la tradición cristiana. Hoy es el día de Santa Ana y San Joaquín, progenitores de la Virgen María y abuelos maternos de Jesús. De ahí que se decidiera este día como el festivo referido a los abuelos. Independientemente de este dato religioso, el 1 de octubre se celebra a nivel mundial el día de las personas mayores. Por lo que, en este artículo, y haciéndolo de forma consciente, hemos decidido recopilar cómics donde se vea la relación de los abuelos y abuelas con sus nietos, y otros donde el protagonismo pertenezca a la gente mayor. Ya que no todos ellos tuvieron descendencia en su momento, pero aún así tienen historias igual de importantes.

Como ya han salido en muchos de nuestros artículos, e incluso tienen su propia reseña, vamos a mencionar muy brevemente los cómics de Dolores y Lolo (Astiberri, 2019 y 2020) de Iván Batty y Mamen Moreu. Porque si algo identifica sus historias es la relación entre abuela y nieta, con mención especial a la evolución de ambas gracias a la otra. Son cómics llenos de aprendizaje, diversidad y comedia. Y, además, no es la única relación entre una abuela y su nieta que hay en esta historia.

Página interior de «Estamos todas bien» de Ana Penyas

Otro cómic que lleva la relación de una nieta con sus dos abuelas es Estamos todas bien de Ana Penyas (Salamandra Graphic, 2017), obra con la que ganó el premio nacional de cómic en 2018. Penyas estaba finalizando sus estudios de ilustración cuando decidió hacer uno de sus proyectos finales sobre la historia de sus abuelas. De esta forma, no sólo creó vínculos nuevos con ellas al conocer su pasado, sino que recuperó de forma pública su memoria. Y mostró a todos sus lectores cómo la sociedad ha olvidado demasiado rápido todo lo que tuvieron que sufrir esa generación de mujeres durante la guerra, para terminar solas sin nadie que las cuide, cuando ellas cuidaron a toda una familia en el peor momento. A este respecto hay que mencionar también Juntas en esto de Blanca Vázquez (Astiberri, 2020) que tal y como comentamos en su reseña, muestra la relación entre abuela y nieta a través de un evento concreto: el aborto, o no, de un embarazo no deseado.

Por otro lado, tenemos el cómic Las abuelas dan el golpe (Planeta Cómic, 2015) de Cristina Bueno y Raquel Franco una obra muy divertida con mucho más trasfondo del que puede parecer por su sinopsis. Cuatro amigas, de aspecto anciano angelical, deciden presentarse una mañana de agosto en una sucursal de un banco para robarlo. Tal cual. A partir de ese momento se despliega un amplio dispositivo policial alrededor de la sucursal, y obviamente llegará la prensa, quienes no tardan en averiguar quienes son las intrépidas atracadoras. Con esta premisa, las autoras hacen un análisis de los problemas ocasionados por la crisis en los más mayores, desarrolla los problemas de cada una de las integrantes del grupo y sacan a relucir los problemas a los que se enfrentan las personas mayores que tienen hijos y nietos, y las que no. Y todo mediante una historia muy loca, con momentos hilarantes, y con una fuerte crítica social.

Página interior de «Las abuelas dan el golpe » de Cristina Bueno y Raquel Franco

Siguiendo en la línea de los problemas, encontramos el cómic ¡Socorro! Somos abuelos primerizos (Panini Cómics, 2017) de Carlos Bonache, una guía práctica en formato cómic sobre la paternidad de los hijos. Y es que ser padre no es fácil, pero ser abuelo tampoco es tan sencillo como lo pintan. Nunca mejor dicho. Esta obra es un compendio de anécdotas entre abuelos y nietos que, por desgracia, es algo complicada de conseguir.

Cambiando ligeramente el registro, El pequeño Spirou. Mi Súper Abuelo (Kraken, 2011) de Tome y Janry recopila las mejores historias de Spirou con su abuelo. Batallitas de guerra, el amor de Gurmandina, lecturas prohibidas… todo para mostrarnos que hasta los personajes más míticos del mundo del cómic tienen una familia a la que atesorar. Y en el caso de estos dos, con la que disfrutar como sólo ellos saben hacerlo. Puede que este cómic por sí sólo no tenga mucho sentido, sin embargo, si alguna vez se ha leído alguna historia de Spirou o del pequeño Spirou, este volumen es ideal para celebrar este día internacional de los abuelos.

La casa de la playa (Nuevo Nueve ediciones, 2019) de Séverine Vidal y Víctor L. Pinel es una novela gráfica de la que ya hemos hablado anteriormente. En ella encontramos una casa de verano en el Loira Atlántico que reúne a tres generaciones distintas. A través de esa casa vemos la historia de las tres generaciones y cómo esta evoluciona dentro de la misma. En este cómic las tres generaciones se juntan en algunos momentos, y vemos una relación directa de nietos y abuelos. No ocurre lo mismo en La Casa (Astiberri, 2015) de Paco Roca donde es la ausencia de la persona mayor lo que desarrolla toda la trama del cómic. En La Casa encontramos la historia de tres hermanos, que un año después del fallecimiento de su padre vuelven a la casa donde se criaron para venderla. Para ello, deberán limpiarla y reacondicionarla si quieren conseguirlo. Pero al empezar a tirar trastos también aparecen objetos llenos de valor sentimental, y recuerdos. Por lo que empiezan a dudar si no estarán deshaciéndose de su pasado y del recuerdo de su padre.

Esta obra entraría ya dentro del segundo grupo de recomendaciones, aquellas que van más relacionadas con la gente mayor, y sus vidas. Ya no tanto con sus nietos, aunque a veces sí con su descendencia. A ese respecto, y continuando con otra obra de Paco Roca, es necesario mencionar Arrugas (Astiberri, 2007) donde se muestran temas tan delicados como el alzheimer y la demencia senil. Para ello, el autor nos cuenta la historia de Emilio, un antiguo banquero que se ve internado en una residencia de ancianos cuando sufre una crisis de alzheimer. Allí, gracias a Miguel, su compañero de habitación lidiará con la enfermedad e intentará mantenerse firme ante ella para no terminar trasladado a la planta de impedidos del centro. Junto a él veremos su pasado y su presente, y de la mano de Roca veremos la cara más cruel y amable de la edad avanzada. Como ocurría con las abuelas de Ana Penyas, Emilio no tiene quien le cuide.

Página interior de «La casa» de Paco Roca

La carencia de cuidados a los mayores es una de las mayores críticas en este tipo de obras. Muchos cómics y novelas gráficas ponen de manifiesto la problemática a la que se enfrentan muchas personas mayores. No sólo cuando tienen enfermedades, sino cuando no las tienen y aún así sus hijos ignoran sus cuidados.

Siguiendo la línea del anterior cómic se encuentra Un adiós especial (Astiberri, 2011) de Joyce Farmer, una novela gráfica que retrata los últimos años de vida tanto del padre como de la madrastra de la autora durante los que ésta les hizo de cuidadora. A través de su desgarradora experiencia, la autora no sólo cuenta su relación con ellos durante ese tiempo, sino que también hace una profunda crítica hacia las residencias de mayores de Estados Unidos. A tal punto era pésimo el trato en la residencia donde tuvo que ingresar a su madrastra, que ésta falleció por la mala praxis del terrible sistema sanitario estadounidense. Hay que entender que las situaciones que se muestran en esta obra son terribles, mucho más para lectores acostumbrados a un sistema sanitario público en el que, muy probablemente, muchas de las situaciones no se hubieran dado.

Este mismo tema, tratado a través del humor, es lo que encontramos en ¿Podemos hablar de algo más agradable? (Reservoir Books, 2015) de Roz Chast quien cuenta su propia experiencia al navegar ese complicado sistema sanitario. Con más de noventa años, George y Elizabeth, los padres de la autora se ven obligados a trasladarse a una residencia de mayores debido a temas de movilidad por parte de ella, y la irreversible demencia de él. Chast relata su experiencia cuidando de sus padres, al mismo tiempo que debe hacer de hija y cumplir en su trabajo. Todo mientras batalla con la interminable burocracia y los pagos interminables, además de hacer ella misma todos los cuidados a sus padres a los que puede llegar. Presentando al lector de forma clara, a la vez que cómica, la imposibilidad de llegar a todo. Así como lo inevitable de los problemas de la gente mayor.

Por último, nos gustaría recomendar La obsolescencia programada de nuestros sentimientos (Oberon, 2019) de Zidrou y Aimée de Jongh. Esta obra en específico gira únicamente alrededor de dos personajes mayores, y habla sobre el proceso de envejecer y enamorarte en ese momento en que la sociedad no espera que lo hagas. La historia de Ulises y Solenza habla de soledad, y de cómo ésta es más acuciante con la edad. Por suerte, de forma fortuita, ambos se encontrarán en el camino del otro y se iniciará una preciosa historia de amor en la que, por supuesto, habrá que sortear los problemas cotidianos con un poco de ayuda.

Todas estas recomendaciones en torno a las abuelas, abuelos y gente mayor sin nietos, no sólo son especialmente interesantes hoy. Sino que dejan patente la importancia de la gente mayor en nuestra sociedad, así como la falta de cuidados que muchos de ellos tienen. Si hoy podéis celebrar este día con vuestros mayores, hacedlo con responsabilidad. Si no os es posible, os recomendamos todos los cómics de esta lista para reconectar con ellos, aunque ya no estén presentes.