Doctor Muerte: Pottersville, ¡Arrodillaos ante Él o daos por fritos!

Christopher Cantwell y Salvador Larroca hacen que el Doctor Muerte sea más relevante que nunca en un proyecto nominado al Eisner.

Para escribir a un personaje que es prácticamente omnisciente hay que alejarlo de su zona de confort. Desposeerlo de todo aquello que le hace impenetrable para poder hacer que evolucione y ahondar en él. Y no hay nadie más frío que un personaje detrás de una armadura, metafórica y, en este caso, física. Victor Von Muerte es un personaje tan carismático como e inaccesible. Tan solo sabe de él lo que él quiere que se conozca. ¿Qué es lo que se puede comprender realmente acerca del líder de Latveria realmente?

Que Christopher Cantwell es uno de los mejores guionistas de nueva hornada está fuera de toda duda. No hay más que ver los interesantes resultados que dio esa pequeña gran desconocida que es Halt and Catch Fire. El que esté interesado en hacer cómics, debe ser bienvenido. Sobre todo, si son proyectos en las que se aprecia un cariño y un conocimiento de causa como es Doctor Muerte.

Las referencias que ve uno leyendo este cómic, sin embargo, están más alejadas del medio en favor de los grandes clásicos. En el viaje de Muerte para recuperar su nombre y un hogar que, tal vez, no vaya a volver a existir es muy fácil ver como bebe claramente de La Odisea de Homero. Más evidente y explícito es el espíritu de Shakespeare viendo como revolotea en todas ya cada una de las conspiraciones a las que Muerte se ve sometido. No en vano, él fue quien creó las mayores obras que tratan sobre el poder y la usurpación de este. En las profecías que se les abren frente a sus ojos y los filosóficos diálogos acerca de la predestinación y el modo en el que se podría o no alterar el futuro, se ve a escritores célebres a los que el lector habituado a la ciencia ficción les resultará familiares.

Portada del primer tomo de la edición española a cargo de Panini Cómics.

Eso lleva a reflexionar en lo fácil que parece ser el refrescar a un personaje de cómics manejando muchos paradigmas alejados de este medio. A veces, los escritores pecan, precisamente, de escribir cómics que traen cambios superficiales porque, probablemente, hayan leído más cómics que nadie y eso les ha viciado. Pero tampoco hay que renegar de ellos y Cantwell no lo hace en ningún momento. El escritor muestra un conocimiento de las historias esenciales que han marcado al personaje a un nivel personal. Y, por ese motivo, se puede ver que es alguien que conoce, entiende y se ha tomado este proyecto como su manera de sacar a relucir todo aquello que hace que Victor Von Muerte sea el villano definitivo.

Lo es. Y debido a eso, ha tenido que tomar una serie de decisiones para hacerlo más mundano. Muerte critica una iniciativa global para acabar con el cambio climático. Acto seguido, unos misiles provenientes de Latveria ponen fin a dicha iniciativa, segando unas cuantas vidas por el proceso. Él no es el culpable, pero el mundo opta por no creerle. Cae víctima de los movimientos para derrocar su poder. A su vez, tiene una serie de visiones de como él conseguirá crear su propia familia en un mundo utópico del que él mismo es responsable. El guionista somete al personaje por un viaje en el que muestra vulnerabilidad para que el lector pueda resultarle amable y empatizar con él. Ejecutarlo de otro modo, sería imposible.

Pero también le sirve para lanzar una serie que reflexiona alrededor de las complejidades de la sociopolítica contemporánea y de lo frágil que son las alianzas. Y logra establecer un dialogo alrededor esas relaciones de poder, sumisión y amistad tanto a escala planetaria, pero también en pequeña. Todo eso mientras se escarba en la psique de un Muerte que duda de la verdadera razón por la que está en el mundo. Hay otro villano de suma importancia que le hace un inesperado contrapunto en unos diálogos muy bien escritos.

Aunque en esta serie haya una clara ambición literaria, una necesidad de generar algo con temas de calado, no se olvida de que es un cómic de superhéroes. Y tiene todo lo que se puede esperar de ello: ritmo vertiginoso, un sentido del entretenimiento por encima de todo, apuestas muy grandilocuentes, acción de vocación icónica, ex machinas y soluciones que no se aceptarían en cualquier otra clase de narrativa… Y, por supuesto unas sutiles pinceladas de humor, en no pocas ocasiones, autoconsciente. Aquí se perciben muchos tonos a la vez aplicados en las dosis adecuadas. Eso se ve en que es una serie cuyo concepto se pilla eso habla bien de la labor del guion.

Hasta luce bien las sudaderas machacadas el hombre…

El arte de Salvador Larrroca parece estar más inspirado que en otras ocasiones. El autor querido y conocido por saber mantener el ritmo mensual de una serie (algo a lo que pocos autores aspiran) ha hecho que en algunas ocasiones su trabajo sea bastante plano. Sin embargo, no es el caso. Larroca en esta serie da lo mejor de sí mismo y supera toda la experiencia obtenida en su etapa en Iron Man. Eso se puede apreciar en el detallismo de cada página y en el clasicismo que se respira en este proyecto. Además, su narración aquí parece más cuidada de lo habitual.

Doctor Muerte ha sido nominada al premio Eisner en la categoría de “Mejor serie nueva”. No es de extrañar debido a cómo logra aunar lo clásico y lo moderno en un cómic que no solo logra dar una vuelta de tuerca más donde parecía que no la había, si no que logra ser una propuesta visualmente mimada. Solo queda esperar que el Covid permita que la serie siga manteniendo el buen camino andado.

El insigne tirano Victor Von Muerte parece ser un villano infatigable. Reclama pleitesía dando golpes muy fuertes. Mejor será que el público se rinda. Tampoco es que tenga alternativa.

Título: Doctor Muerte 1. Potterville
Guión: Christopher Cantwell
Dibujo: Salvador Larroca
Color: Guru FX
Edición Nacional: Panini Cómics
Edición original: Marvel
Formato:   Tomo rústica de  136 páginas a color
Precio: 14 €