“Squeak the mouse” el cómic de Massimo Mattioli que llena de alcohol, sangre y sexo las persecuciones entre un gato y un ratón.

La editorial Fulgencio Pimentel publica “Squeak the mouse” incluyendo el tercer volumen de la serie, inédito hasta el momento.

Las últimas dos semanas os hemos traído reseñas de cómics que salieron al mercado justo antes que empezara la cuarentena en nuestro país. Además de algunas novedades, que poco a poco empiezan a ser mayor en número. Hoy hemos decidido recuperar uno de esos que, por su fecha de salida, quedó un poco sepultado: Squeak the mouse de Massimo Mattioli publicado por la editorial Fulgencio Pimentel.

Aunque la portada de este volumen recopilatorio no deja lugar a dudas, quien no conozca la obra de Mattioli tiene que tener en cuenta que se trata de un tipo de cómic de humor muy cafre sin censura alguna. Y es que, aunque la comparativa fácil sea decir que los personajes Rasca y Pica de Los Simpsons están basados en este cómic, Squeak the mouse es mucho más oscuro, caótico y sexual de lo que la comedia animada lo hizo parecer.

La idea principal sobre la que gira Squeak the mouse es “la misma” que otras tantas series como Tom y Jerry, La pantera rosa o Silvestre y el Tweety (lo siento, Tweety nunca será Piolín en esta casa… le cambiaron muy tarde el nombre para nosotros) una aventura de persecuciones, normalmente siempre en los mismos lugares, con accidentes y golpes por doquier donde ninguno de los protagonistas resulta gravemente herido. Salvo que Mattioli no escribía, ni dibujaba, para niños.

Squeak es un ratón que pasea tranquilamente, de forma antropomorfa en sus andares y actitudes, por la ciudad cuando (sin mediar palabra) un enorme (en comparación) gato negro intenta comérselo. En ese momento empieza una persecución, hasta ahora típica de las obras que habíamos mencionado, hasta que Squeak termine muriendo aplastado contra una pared. Éste ya es un punto de diferencia muy evidente, sin embargo, a partir de ese momento todo irá a más. Squeak resucita, y persigue al gato para vengarse de él. En su persecución llegará a una casa donde el gato forma parte de una desenfrenada fiesta llena de alcohol, drogas y sexo en cada habitación. Squeak asesinará uno a uno a todos los participantes de la fiesta y acorrala al gato, ¿conseguirá matarlo y cumplir su venganza?

Cuando decíamos al principio que las ideas de Rasca y Pica en Los Simpson bebían de las historias de Mattioli es precisamente por esa parte sangrienta y cruel. Las armas no son nunca un problema para los personajes, y si no las tienen tampoco pasa nada, con sus propias manos harán sangrar y asesinarán a quienes se pongan por delante en sus persecuciones. En el caso de Mattioli, quien de forma consciente quería saltarse todas las normas establecidas en este tipo de gags cómicos para convertir una temática infantil, en una historia cómica adulta. No sólo, como ya se ha comentado, mata a sus personajes (aunque luego los resucite de mil maneras) sino que además les otorga una actitud violenta y despectiva respecto a la vida del resto de personajes, que no deja indiferente a nadie.

Hay que tener en cuenta el trabajo de Mattioli en el underground no sólo italiano, sino también en Francia e Inglaterra. Por lo que las referencias al cine de terror y zombis, la ciencia ficción e incluso la pornografía, son más que evidentes durante todo el volumen integral de Squeak the mouse. Originalmente, estas historias se publicaron en la revista Frigidaire entre 1980 y 1992. En total esto se tradujo en tres álbumes, y finalmente en un recopilatorio integral. En España se habían publicado los dos primeros números dentro de la revista El Víbora, apareciendo el primero en 1985. Por primera vez, y gracias a la editorial Fulgencio Pimentel, el tercer volumen se ha publicado dentro de este integral.

El estilo de dibujo de Massimo Mattioli es lo más cercano al cartoon americano, del que pretende mofarse y al que, finalmente, sobrepasa. Ante todo, sus personajes son muy expresivos, tanto en su rabia como en su disfrute, ya que el autor no escribe ni una línea de diálogo en todas las historias de Squeak the mouse. Más de cien páginas a todo color, llenas de referencias y vísceras, sin una sola palabra. Y funciona a la perfección. Las expresiones exacerbadas de sus protagonistas le dan al lector toda la información que éste necesita.

La organización de cada historia es siempre la misma, exactamente igual que ocurría con los capítulos de series como Tom y Jerry, Mattioli repite esquemas para hacer que el lector reconozca en seguida la historia, y a sus personajes. Como puede observarse en las imágenes que acompañan esta reseña, el autor divide sus páginas siempre en cuatro tiras de tres viñetas cada una de ellas. Este esquema hace que todas sus escenas tengan el mismo ritmo desenfrenado y repetitivo que se espera de ellas. Además, los colores que utiliza siempre son planos, predominando el rojo por encima de todos ellos. El resto funcionan por oposición en el círculo cromático, y esto hace que la imagen final sea muy potente visualmente.  

La edición de Fulgencio Pimentel no sólo incluye los tres volúmenes de Squeak the mouse sino también tanto las portadas, como contraportadas, que tuvieron en su momento cada uno de los números individuales. Así como bocetos y dibujos que finalmente no se añadieron a las primeras publicaciones.

Squeak the mouse de Massimo Mattioli es una de esas obras irreverentes que revisitan los cánones establecidos y los hacen trizas frente a los ojos de lector. Y aunque se trate de una obra que recopila historias de los años ochenta y noventa, tienen una vigencia atemporal que sólo las grandes críticas consiguen. Squeak the mouse es una de esas obras que, a simple vista, demuestra que no todos los cómics son para niños. Una crítica desde el mundo adulto, a los dibujos que consumíamos de niños.

Título: Squeak the mouse
Guion, dibujo y color: Massimo Mattioli
Edición Nacional: Fulgencio Pimentel
Edición Original: Revista Frigidaire
Formato: Cartoné, 144 páginas
Precio: 23,65€