El manga «Gokushufudo: Yakuza amo de casa» rompe por completo lo que sabíamos sobre la yakuza mediante la comedia.

Ivrea edita el primer volumen del manga de Kousuke Oono sobre un yakuza convertido en amo de casa. En esta historia seguiremos su día a día, ya que se entrega de la misma forma a sus tareas domésticas que en su momento lo hizo a la mafia japonesa.
Título: Gokushufudo: Yakuza amo de casa
Guion, dibujo y color: Kousuke Oono
Edición Nacional: Ivrea
Edición Original: Shinchosha
Formato: Rústica con sobrecubierta, 200 páginas
Precio: 8,50€

Si hay algo que caracteriza a la mafia japonesa son sus estrictas normas. Todos aquellos que en algún momento nos hemos acercado de alguna forma u otra al tema, mediante mangas, libros, series o películas, tenemos claro que no es un mundo sencillo, ni mucho menos es posible salir de él cuando se quiere.

Pasando por alto este tema, y teniendo en cuenta en todo momento que Gokushufudo: Yakuza amo de casa es una comedia, Kousuke Oono ha creado un manga donde se une todo el misticismo, y secretismo de la yakuza, con la cotidianidad más humilde de un hogar japonés actual. Este manga cuenta la historia del Inmortal Tatsu. Sí, en mayúsculas. Un miembro importantísimo de la mafia, a quien han intentado asesinar varias veces. Y que ha estado involucrado en infinidad de peleas. Pero que nunca nadie ha conseguido matar.

Un día, el Inmortal Tatsu se enamora. Así, tal cual. Y se enamora de una mujer completamente normal. Que tiene su trabajo en una oficina, es muy fan de una serie de animación y tiene un piso pequeño pero muy mono. Mentira que parezca, Tatsu es correspondido y decide dar un giro radical a su vida y convertirse en amo de casa para apoyar a su mujer en absolutamente todo lo que necesite.

Sé como Tatsu. Quédate en casa y haz ejercicio en el salón.

Lo más gracioso es que todo esto ocurre siquiera antes de empezar el manga. Y el lector irá encontrando trozos del pasado de Tatsu cuando éste se vaya encontrando con personas que lo reconocen por quien era. Policías, antiguos miembros de su banda, miembros de bandas rivales que quieren hacerse un nombre atacándole… y un sinfín de personajes secundarios, a cada cual más ilarante.

Y es que no hay que olvidar que se trata de una comedia. Con la misma pasión que Tatsu trabajaba en la yakuza, trabaja en casa. Y hay cosas que no se pueden dejar atrás: su traje de chaqueta negro, sus gafas de sol y, obviamente, tanto su cicatriz en el rostro como su enorme tatuaje en la espalda, delatan su antigua vida.

Sin embargo, Tatsu es un hombre nuevo. Tiene su inseparable delantal, un grupo de vecinas con las que comparte descuentos del súper y va a clases de yoga, y sobretodo, tiene a su mujer.

Si hay algo que identifica a un yakuza son sus tatuajes. Y Tatsu no iba a ser menos.

Kousuke Oono ha conseguido hacer completamente adorable un personaje con un diseño súper duro. El diseño de Tatsu, tal y como se puede ver en las imágenes, es el prototipo de miembro de la yakuza encargado de las palizas. Y Tatsu mantiene gran parte de esa fuerza, pero redirigida a otros menesteres como hacer la comida (los bentos que le prepara a la mujer son preciosos), hacer la compra, o limpiar la casa. Tatsu es intenso en todo lo que hace. Y eso hace que el manga sea cómico y adorable a partes iguales.

El manga sigue abierto en Japón, lleva cuatro volúmenes publicados, y por ahora la editorial Ivrea ha sacado el primero. En una edición casi idéntica a la original. La estructura es de capítulos cortos auto conclusivos. Aunque durante distintos episodios irán repitiéndose algunos esquemas, como el de las bandas rivales, o un antiguo subordinado de Tatsu que quiere parecerse a él, aunque sea haciendo tareas domésticas. Lo normal será ver pequeños retazos de la vida de Tatsu como amo de casa.

Todo a punto: gafas, traje, cigarrillo, actitud y los descuentos del súper.

En Japón fue toda una sorpresa, y fue un manga muy bien acogido pese a la temática. Podría creerse que “ridiculizar” a la yakuza no tendría éxito. Pero fue todo lo contrario.

Tal fue el éxito que cuando se vendió el primer millón de volúmenes (del número 1) los responsables de la serie decidieron crear el anuncio en imagen real que os dejo a continuación. Se trata del primer capítulo del manga, convertido en anuncio de televisión. Capta perfectamente el tono del manga y, si lo habéis leído, os daréis cuenta que es idéntico en casi todos los planos. Una maravilla audiovisual.

Está en japonés, pero os aseguro que no es necesario saber el idioma para disfrutarlo. Si os llama lo más mínimo la atención el anuncio, os encantará el manga.