Spawn Rey, un paso adelante para la criatura de Todd McFarlane

Planeta Cómic publica un cómic que marcará un antes y un después tanto en los fans del mítico personaje con el impactante arte de Javi Fernández.

Con la desbandada de los chicos de Image se dieron muchas series de índole comercial que, a su vez, conectaba con las necesidades de cada uno de los creadores. Muchas perecieron y (¿Quién lo iba a decir?) algunas han llegado a nuestros días de forma ininterrumpida.

Cuando Spawn apareció en el mercado, era difícil imaginar que llegaría a la mitad de números a los que ha alcanzado (por no hablar de multitud de spin-offs y cruces). La serie de Todd McFarlane ha ganado entidad y por ella han pasado algunos de los artistas y guionistas más ilustres del medio.

Tras tan largo recorrido, por fuerza, el personaje ha sido capaz de generar su propia mitología. Algunos de los personajes más perturbadores y uno de los panteones demoniacos más interesantes del cómic superheroico residen en estas páginas. Los personajes han madurado, el tono se ha vuelto más trascendente, pero se siguen manteniendo muchos de los rasgos y conflictos iniciales de Spawn. Y eso no es algo que puedan decir muchas series de largo recorrido.

Y ahora, tras obtener una gran aceptación comercial en Estados Unidos, llega Spawn Rey para consolidar del todo esa adultez que está viviendo el personaje. Se trata de esa gran propuesta que viene a marcar un punto de inflexión en la vida de Al Simmons. ¿Spawn terminará siendo aquello que está destinado a ser?

Esa es la pregunta de la que parte esta serie y por la que se vertebra todos los conflictos que aquí se exponen. Es un protagonista que está en una encrucijada moral en la que no hay solución ni respuesta fácil. Una que le ha acompañado desde que acogió el manto demoniaco.

Por manido que suene, crepuscular es probablemente la palabra que mejor funcione para definir este proyecto. Hay un antihéroe, a estas alturas, maduro y con un alto manejo de sus capacidades teniendo que afrontar una misión que hará que se replantee todas sus decisiones y que podría ser la última. Lo que aquí hay en juego es si el demonio asumirá de una vez por todas su propia naturaleza y aceptará ser rey del infierno o, por el contrario, seguirá en una batalla interna que puede condenar a la Tierra a un apocalipsis causado por las distintas facciones infernales.

Todd McFarlane y, por encima, Sean Lewis lanzan un guion sorprendentemente inteligente. Y es que consiguen establecer una clara relación directa entre las decisiones personales y su repercusión social. A ello hace hincapié ese paralelismo político con la realidad: se atreven a abordar la incertidumbre, el ascenso de líderes populistas y oportunistas, la violencia de armas, la polarización… La decadencia de Occidente, en definitiva, se impregna en todas y cada una de estas páginas.

Todo ello sin olvidarse que no deja de ser un cómic de superhéroes, con sus propias aventuras y acción.  En Spawn Rey este personaje tiene que enfrentarse a distintos enemigos, aunque de fondo esté una trama horizontal más profunda. Ella se materializa en La Corte de los Sacerdotes, quienes jugarán el papel de grandes antagonistas de la serie. Se trata de una organización de la que todavía se desconoce mucho pero que, al parecer, han estado manipulando las acciones del protagonista hasta llegar a este punto. ¿Será demasiado tarde? Habrá que esperar para obtener respuestas.

El primer tomo de Spawn Rey es un sólido y prometedor arranque de una gran historia que supone un gran cambio en el personaje. Una gran pieza que podría perfectamente ser el gran fin de fiesta.

Javi Fernández se antepone como un artista verdaderamente portentoso. Sus imágenes son tenebristas, pero transmiten mucho poder. Hay una voluntad muy clara de adaptarse a las características estilísticas extremas y exageradas de Spawn, lo cual hace que todo sepa a viejo. Aunque hay una sensibilidad que hace que el autor deje su propia marca: aquí Spawn parece realmente una entidad metafísica.

Además, lanza su visión de personajes como Billy Kincaid, pasándolos por su filtro. Algunos de esos personajes son más terroríficos de lo que lo han sido jamás, que ya es decir. Y a eso ayuda determinadas composiciones y tiros de cámara seleccionados en cada una de las viñetas.

Se trata de un trabajo en el que se ha querido hacer evolucionar la estética de este personaje y su mundo. Y eso se aprecia en el uso de distintas técnicas y en el desarrollo novedoso e innovador de determinadas páginas. Todo ello sin sacrificar la legibilidad, ni mucho menos, la espectacularidad. 

El color es obra de FCO Plasencia y desde luego sabe dar a las páginas el tono perturbador y lúgubre que la obra requiere. Son tonos muy apagados y oscuros, con muchas sombras. Pero con explosiones de color para determinados momentos y personajes.

Es un tratamiento muy violento del color, pero desde luego que encaja con el espíritu de lo que aquí se plantea. El resultado son imágenes de un gran valor visceral en las que se genera una atmosfera tenebroso, gris y decadente que consigue una inmersión inmediata.

El tomo de Planeta Editorial, además de los primeros seis números de la serie, incluye multitud de extras. Se trata de una edición acorde a la trascendencia de la historia.

Spawn Rey es la culminación de años de historias. Todo un regalo para los que han seguido ahí desde el primer día. Un antes y un después. Y eso es algo a lo que deberían aspirar cualquier historia grandilocuente de superhéroes.