Lorenzo Montatore es la demostración de que otro cómic español es posible

Obras incompletas 2015-2022 es una afortunadísima conjunción, una inesperada apuesta editorial que acierta en el autor, el momento y el formato. Podría ser un cambio de paradigma para el cómic español o, simplemente, un fabuloso brindis al sol. Ambas opciones nos dejan con un gran tebeo entre manos

Hay muchas razones por las que Obras incompletas 2015-2022 de Lorenzo Montatore (ECC Comics, 2022) es una publicación singular, y el propósito de este artículo es ir desgranando algunas de ellas para poder explicar, si es que hace falta, por qué este grueso volumen de color rosa pero, afortunadamente, nada mortal, es uno de los cómics más importantes de 2022.

En primer lugar, resulta prácticamente imposible encontrar precedentes de edición una antología monográfica dedicada a un autor español contemporáneo, vivo y en activo, que esta sea tan completa y cuidada. Es destacable, del mismo modo, la fortísima apuesta editorial que supone publicar un volumen en tapa dura, a todo color y con casi 500 páginas a un autor español con una trayectoria principalmente centrada en la autoedición en la que, además, se ha dado total libertad para que este estructure y organice los contenidos. Si, para rematar, recordamos que la misma editorial ha recurrido al crowdfunding para publicar un demandadísimo material como los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Pérez, que puedas tener ahora mismo Obras incompletas 2015-2022 en tus manos se puede definir sin ambages como una hazaña.

Y, sin embargo, esta aparente gesta cobra todo el sentido si atendemos a la relevancia de Lorenzo Montatore un dibujante, él sí, único en casi todos los aspectos. Montatore, principalmente, es el dibujante moderno (en todos los sentidos) que mejor ha sabido asumir, reivindicar y sintetizar la herencia de la escuela clásica Bruguera en su trabajo sin que el resultado sea casposo, evidente o excesivamente referencial. Hay una enorme diferencia entre calcar unos mecanismos artísticos y hacer uso de ellos tras un profundo proceso de comprensión y es esto lo que nos encontramos en su caso. El madrileño, además, incorpora a su catálogo de intereses e influencias a dibujantes como Michael DeForge o Jason, en un alarde de eclecticismo que, como veremos a lo largo del volumen, es una de las señas identitarias del artista.

Obras incompletas 2015-2022 es también un caso poco frecuente en tanto en cuanto permite a un autor reflexionar y echar la vista atrás sobre su propia obra cuando esta está aún “caliente”, al mismo tiempo que recupera material muy diverso inédito o muy difícil de acceder por haber sido editado en formato fanzine con tiradas casi siempre cortas. Acostumbrados a que este tipo de análisis lo realicen terceras personas y que el material sometido a estudio tenga décadas a su espalda, resulta francamente interesante que un artista en activo haya tenido la oportunidad de realizar un ejercicio de estas características. En el caso de Lorenzo Montatore, además, el valor añadido es evidente.

Y es que la obra del autor madrileño es inseparable de sus circunstancias personales: padece un trastorno bipolar y un infarto hizo que tuvo que ser operado de doble bypass, lo que implica la necesidad de tomar un variado cóctel de fármacos combinado con terapia. Unos condicionantes que, si bien no ha volcado de manera literal y autobiográfica, sí ha abordado de manera directa a través de distintos personajes y haciendo uso de un espíritu cartoon en el que un humor y unas maneras de contar a través de la evasión sirven para engrasar temas necesariamente apabullantes.

Pero hay mucho más: la desbordante imaginación de Lorenzo Montatore y su instinto único para disfrutar/sufrir del cómic como herramienta le llevan a construir música krautrock o flamenco sin que suene una sola nota o a narrar la niñez de Yma Súmac sin recurrir a un solo dato biográfico. La fluidez y convicción con las que el dibujante se mueve por la bidimensionalidad parecen no tener límites en una sucesión de ejercicios de elasticidad, juego de color, abstracción y formatos. Capaz de saturar el espacio de color para, a continuación, jugar con el espacio en blanco, de acelerar la moviola al máximo o ralentizarlo todo hasta convertir la acción en no-acción, el motor creativo de Lorenzo Montatore parece funcionar mediante una lógica interna y unas reglas diferentes a la del resto, como si, crecido bajo una gravedad diferente, su movimiento y reflejos se multiplicasen en nuestra atmósfera.

La selección de material la redondean el prólogo de un Ruben Lardín que sigue mostrando en cada uno de sus textos que es uno de los ensayistas que mejor escriben en este país y una excelente conversación entre el autor y Gerardo Vilches que funciona por lo mismo por lo que no es una entrevista periodística: porque hay demasiada cercanía, demasiado conocimiento, demasiado respeto entre ambos como para que lo que sobra destaque sobre lo que está.

Obras incompletas 2015-2022 es un volumen cuya importancia trasciende su precio por página, la editorial que lo publica o lo accesible que resulta para el lector de cómics normales (sea lo que sea eso). Para los que queremos que el sector en España se quite los ruedines y los complejos, se trata de una excelente noticia