Repaso a la Fase 4 de Marvel Studios, un punto y aparte

Con la Fase 4 ya devorada y antes de que llegue la siguiente tanda, lo mejor es sentarse a reflexionar acerca de las luces y sombras que han dejado sus últimas producciones.

¿Qué hacer cuando se acaba una saga tan monumental como fue La Saga del Infinito? ¿Qué pasa cuando se te va el corazón y el carisma de toda la franquicia? Son golpes, pero Kevin Feige ha tenido más de uno y eso no lo ha frenado.

Es comprensible que Marvel Studios haya optado por la opción de renovarse o morir. Aunque eso signifique dar palos de ciego. La solución por la que se ha optado es la huida hacia adelante, el probar muchas cosas para que cada uno conecte con un proyecto distinto. Es una opción que, acertada o no, la han llevado a cabo coherentemente. Aunque no hayan salido ilesos de esto.

Para más inri, se ha tenido que hacer frente a otro desafío que pilló a Occidente con el pie cambiado: una pandemia. Es algo que pronunciarlo, casi evoca a tiempos pasados. Y, sin embargo, pasó. Y con ello se barrieron todos los estrenos de cine… Además de otros ajustes de producción e, incluso, de índole argumental. Marvel Studios, junto al resto del mundo, tuvo que hacer una cosa a la que no están acostumbrados: improvisar y alterar los planes. Causa mayor.

Por no hablar de una cuestión igual de trágica: la pérdida de Chadwick Boseman… Ese fue un golpe en el corazón del UCM, uno completamente impensable. El actor se convirtió, gracias a su carisma, en uno de los iconos que iban a tener más proyección. Y eso provocó unas circunstancias verdaderamente desastrosas en las que cualquier decisión que se fuera a tomar con respecto a Black Panther iban a ser malas.

Desde luego, estos preámbulos de Fase no podrían ser más negativos y duros. Es renacer desde unas cenizas barridas por el viento. Todo un reto que, no deja de evocar a los inicios complicados del UCM, que partía con los personajes menos atractivos y conocidos por el gran público. Y tocó arriesgar.

¿Lo han vuelto a hacer? Sí y no. No es que vinieran de la nada, ya tienen una fanbase fidelizada y un universo establecido al que recurrir. Pero eso no quita que hayan tomado decisiones divisorias y que tengan unas ideas claras de qué es lo que quieren hacer, guste más o guste menos. Si se pueden permitir lanzar proyectos más complejos y densos es este. Y eso lo han sabido aprovechar.

Que hayan llegado producciones que busquen centrarse en el desarrollo proyectos de personaje como Eternals o Moon Knight, propuestas metalingüísticas como Bruja Escarlata y Visión o She-Hulk: Abogada Hulka, piezas con discurso político como Black Panther: Wakanda Forever o The Falcon and the Winter Soldier, creaciones de puro entretenimiento como Spider-Man Far From Home o Shang-Chi: La Leyenda de los Diez Anillos e, incluso, la primera toma de contacto con la animación con What If…?. Ha sido la fase que más variedad ha tenido, sin lugar a dudas.

Pero si ha habido un tema que ha ligado todo, ese es el duelo. Buena parte de los personajes han pasado por el trago de perder a seres queridos y han lidiado con ello de distintas maneras. En cierto sentido, puede ayudar a sobreponerse a todos aquellos que hayan pasado por ello, en momentos tan traumáticos como estos…

También ha sido la fase en la que la inclusión ha cobrado un peso crucial. Con ello ha habido una criba de aquellos seguidores que representan lo peor del cómic (y, en extensión, sus adaptaciones). No son críticas lícitas muchas de las que llegan, que hablan más del racismo o machismo de quien critica que de la obra en sí.

Dicho esto, el UCM es más diverso que nunca. En todos los sentidos posibles. Son pequeños pasos, pero aportan una variedad de voces, de visiones y de caracteres que añaden mucha credibilidad a este universo.

Como el hecho de que se hayan abierto frentes, hasta ahora, ignorados. El hecho de que haya algo de terror puro, tramas divinas, narrativas callejeras, el multiverso… Son diversos caminos que si para algo sirve es para que haya un producto que satisfaga a cualquier tipo de espectador. Y eso, bajo ningún concepto, va a jugar en su contra.

A su vez, han dado con el formato de los especiales, que permiten la incursión de nuevas ideas y personajes de una manera solvente. Hace unos días llegó el de Guardianes de la Galaxia. Los especiales están para quedarse…   

Una de las cosas que ha traído los últimos años es un exceso de producción. Se ha pasado de tres películas al año a tener un producto Marvel casi cada mes, incluso llegando a solaparse algunos proyectos. Eso tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes…

Por un lado, sí, es cierto que la marca está más presente en la vida del fan. Eso significa que se genera más conversación alrededor de sus producciones y consigue una mayor relevancia cultural, a base de acoso de y derribo. Lejos de haber hartazgo, no se puede decir que no haya habido películas o series que no han funcionado en términos económicos o de visionados… Con números mayores o menores, esta marca sigue siendo una muy solvente…

Aunque no se puede decir lo mismo de la calidad. Sí, es un término muy intangible, relativo y discutible. Pero es innegable que es no es lo mismo cuidar a 10 “niños” en un año que a tres… Los resultados han sido irregulares, pero siempre ha habido algo que ha entusiasmado a algún espectador. Se ha perdido algo de linealidad, pero cuando han acertado, lo han hecho como nunca.

A pesar de lo dicho, esta sobreexposición ha causado estragos en el mundo de los equipos técnicos de efectos digitales. No son pocas las voces que se han hecho oír en contra de la manera de actuar de Marvel Studios, muy alejada del superheroismo que tiene su contenido. Es una de las cuestiones más lamentables que ha tenido esta fase.

La Fase 4 no debería ser indicativo de lo que está por venir. Es un pequeño atisbo del futuro. Ha tenido que asumir muchos frentes y ha plantado aún más semillas. Solo queda por ver hacia donde conducen estos caminos. Argumentos para seguir caminando con ellos hay de sobra.

Vuelta a empezar. Con paso seguro. No hay obstáculo que puedan detenerlos. O eso parece…