Palabra de editor 47 – Tu evento, y cada día el de ¿más gente?

¿Cómo? ¿Que qué tal el Cómic Barcelona? Me alegra que me preguntes...
Palabra de Editor es la columna de opinión de Pedro F. Medina (@Studio_Kat), Editor Jefe, responsable de licencias y redes sociales de Fandogamia y periodista con una faceta nada oculta de showman en los eventos de cómic y manga

Ficomic, año 2062. Los autores entran con las manos arriba y la acreditación en la boca. PIP-PIP-PIP ¡El arco de seguridad! ¡¡ALGUIEN QUE FIRMÓ EL MANIFIESTO DE LA ERA OSCURA HA INTENTADO ATRAVESAR LAS PUERTAS!! Suenan los disparos. El eco de los cuerpos. Un día más en Comic BCN.

No falla. Es volver del Cómic Barcelona (anteriormente Salón del Cómic, anteriormente el Ficomics, anteriormente la nada) y volver a escuchar el runrún de los tambores de guerra. Y hacen runrún en lugar de una percusión atronadora porque vienen arrastrados, derrotados, agotados, para bien o para mal. A quienes les ha ido bien, porque no tienen fuerzas para más y solo quieren dormir una semana entera. A quienes les ha ido mal, porque la bajona les llega al segundo semisótano del alma y la cuenta corriente. Solo hay blanco y negro cuando vuelves del campo de batalla, la cuatricomía se queda en el papel.

Al Comic Barcelona ni suerte ni suerte: se viene estudiao. Es el evento más gordo de lo que viene siendo tebeo en general. Aquí se vende de todo, autor de dentro y de fuera, manga, cómic americano, manga, llaveros roñosos que llevan una década en el almacén, fanzines, manga y, sobre todo, manga. Pero no todo vale. No, no, no. Ni siquiera cuando pasan treinta mil personas durante tres días y piensas que si viene tanto friki algo podrás rascar desde tu pequeño espacio de exposición. Sí, la organización dice que acuden cien mil asistentes, pero yo digo que naranjas, así que a mi modo de verlo tenemos empate técnico.

En Barcelona influye mucho dónde estás ubicado, y esto depende, grosso modo, en cuánto dinero estés dispuesto a soltar. No es un certamen que premie a la cautela. Cuánto más grande y más caro estarás mejor centrado y posicionado, y por tanto tendrás mayor visibilidad y ventas finales. No hay misterio. He montado stand dieciocho años seguidos, en condiciones muy diferentes unas de otras, como para no tener esto cristalino. Un pasillo mal cruzado, que el stand de enfrente esté dándote el culo, una columna sin control, una cola de firmas que bloquea el acceso a tu espacio, y ya puedes venderle tu alma a Stan Lee si quieres recuperar la inversión. Imagina que de las 100000 personas esas que dicen que pasan por el evento unas 98530 se queden sin verte ni de reojo. Por eso procuro que mi stand duela a la vista, con un naranja chillón que se pueda ver a kilómetros de distancia. Así los fans de la F nos tienen ubicados de un vistazo, y los incautos se acercan mareados, como polillas a la luz.

Situación en plano aparte, hay muchas otras cosas bajo tu control. Acudir sin tus best-sellers repuestos es error de novato. Dejar tus novedades para la semana que viene no tiene sentido. A Barcelona se viene con cajas y cajas y cajas de cómics, porque nunca sabes cual es el que más va a vender y no hay mayor horror que quedarte a medias en pleno sábado. A Barcelona se viene con todo lo nuevo. Con todos los autores. Con tarjetas de visita recién impresas. Con muchas monedas para tener cambio e ilusión en las tripas. A Barcelona se viene a soñar. Y a quemar dinero como un criptolai, porque la ciudad está carísima. Te tomas un café con leche y viene con puñalada de regalo.

En fin, como siempre me voy por las ramas me he tomado la molestia de hacer una reseña formal que espero os sea útil, modelo Tripadvisor o alguna app del palo.

Evento: Cómic Barcelona.
Ubicación: Plaza España, Fira Montjuïch, Barcelona, Palacios 2 y 5.
Estancia: 6 al 8 de mayo. Aunque cada año cae distinto, un jaleo, ya lo sé.

LIKE

-Que los premios se quedaran repartidos entre siete editoriales diferentes. Si alguna hubiera ganado más de un premio la situación habría sido insoportable. Y los sacrificios humanos, necesarios.

-El Gran Premio a toda una vida de viñetas para Daniel Torres. Hubiera sido justicia poética darle el premio a David Ramírez, pero siempre nos quedan todas las ediciones que vienen para seguir dando la tabarra hasta que caiga.

-Un viernes que fue medio sábado, un sábado muy sábado, y un domingo que fue como el viernes. Yo me entiendo.

-Que este año apenas ha habido artistas pidiendo limosna en los pasillos para compensar sus míseros porcentajes de venta. Aunque en realidad creo que es porque no les han acreditado.

-Explicarle a John Allison la hermosa tradición de Fandogamia de las cenas de sábado noche, consistente en que todos los comensales han de escribir un Whatssap a un autor de El Jueves que haya preferido acudir a su cena de AUTORES IMPORTANTES en lugar de a la nuestra, con el siguiente texto: “desde Fandogamia con amor, hijo de puta traidor”. Este año el elegido fue Julio Serrano, que ni siquiera se vino a cenar con nosotros el viernes, qué descaro, que se sepa desde aquí.

-Reencontrarse con todo Diox después de dos años de time skip.

-La emoción de descubrir nuevos talentos que envían portfolios para revisión. Madre mía. Vuelvo empitonado.

-Que ningún autor se pegara fuego a lo bonzo en mitad del evento.

DISLIKE

-Que los autores de cómic juvenil pasaran un poco desapercibidos para el público casual y prensa, probablemente porque los cómics son una cosa que solo leen los viejos y van a desaparecer pronto, cuando la generación boomer se vaya a la tumba.

-No, en serio, medios de prensa, ¿te viene el creador de Giant Days y ni una mísera entrevista? No sé de qué sirve ganar dos Premios Eisner y tener un buen tebeo entre manos si lo único que importa es si has trabajado con Batman, ya sea como guionista, ilustrador o sidekick. Llevo ya leídas siete entrevistas a Peter Bagge que, a ver, que están muy bien, pero no sé de qué sirve la variedad si luego solo vamos a reseñar lo mismo de siempHOSTIAS, COMO TODOS LOS DÍAS, esto no es cosa de un evento concreto, si no sé ni para qué digo nada. Sigan circulando, no hay nada que ver aquí.

-Se come regulero. A nosotros porque nos trajo la Diana sus célebres macarrones en tupper, que si no habríamos tirado de KFC y Subway todo el tiempo. Y eso que nosotros, como expositores, podemos entrar y salir del recinto cuando nos de la gana, porque los visitantes no.

-Empieza a ser un gag recurrente lo de que sitúen la meta de una maratón popular justo frente al evento, precisamente en los días de festival. Lo malo de que la zona de Montjuïch sea turísticamente atractiva es que es turísticamente atractiva.

-Prácticamente nadie con mascarilla. Barra libre de Covid. Que no digo que tenga que ser obligatorio todo el tiempo, pero a lo mejor respirarle encima a los autores durante las sesiones de firmas tuvo cierto efecto positivo. Concretamente, el positivo que di en el test de antígenos tres días más tarde.

-Que ningún autor se pegara fuego a lo bonzo a las puertas del evento.

NOTA: tres estrellas, dos tickets del paquistaní 24 horas y el emoji del fajo de billetes con alas.