Ha fallecido Neal Adams, legendario autor de cómics y defensor de los derechos de los creadores

En la jornada de ayer falleció a los 80 años de edad Neal Adams, una figura sin la que es posible entender la historia del cómic norteamericano

Durante la jornada de ayer, 28 de abril de 2022, falleció Neal Adams en un hospital de Nueva York , a los ochenta años de edad. Tras un susto que acabó en ingreso en el hospital en 2021 del que se recuperó al poco tiempo, durante las últimas semanas habían circulado noticias de un nuevo ingreso hospitalario del autor de Nueva York. Lamentablemente, en esta ocasión el desenlace ha sido fatal y Neal Adams no ha podido recuperarse de las complicaciones de una sepsis.

Su legado, su influencia y su importancia en la historia del cómic son innegables y se trata, sin ningún género de dudas, de una de las figuras más importanes de la historia del cómic norteamericano. Sus trabajos como guionista y, sobre todo, dibujante y su papel como defensor de las causas y de los derechos de los autores del cómic en uno de los momentos de inflexión del cómic USA constituyen, sin lugar a dudas, un legado dificil de igualar. Tras comenzar a trabajar en DC Comics a finales de los años sesenta, pronto los lectores, los editores y sus propios compañeros de profesión se dieron cuenta que estaban ante un genio de la anatomía y un genio de la narrativa, elegante como pocos en la composición y rompedor en el planteamiento de página como nadie se había atrevido hasta la fecha. Su trabajo en Deadman brilla con luz propia entre su producción inicial.

Alternando sus años en DC Comics con una incursión en Marvel Comics al frente del dibujo de series como La Patrulla-X o los Vengadores, durante la clásica Guerra Kree-Skrull, su figura se fue cada vez más cotizada y su poder de decisión e influencia sobre la industria ganaba enteros cada año. A su regreso a DC Comics y en la frontera entre las décadas de los sesenta y los setenta, en compañía de Denny O’Neil, Neal Adams revolucionó la cabecera (y la percepción) de Batman, revitalizando al personaje, a varios de sus enemigos y creando nuevos conceptos como Ra’s Al Gul. A estos trabajos le seguirían Green Lantern/Green Arrow y, dando un salto adelante en el tiempo, el proyecto Superman vs. Muhammad Alí, en el que Neal Adams se implicó de forma muy personal.

Durante los años setenta, sus inquietudes reivindicativas le llevaron a colaborar con Martin Goodman en Atlas Comics, convenciendo al antiguo propietario de Marvel Comics a conceder mayores beneficios y devolver los originales a sus colaboradores. Goodman, necesitado de complacer a Adams y de talento para su nueva aventura empresarial, accedió a las demandas de Adams y las nuevas condiciones creativas impuestas por Atlas Comics fueron todo un avance en la industria a las que el resto de editoriales, incluidas las más grandes, acabaron sumándose años después. Aunque, sin lugar a dudas, la misión más importante que llevó a cabo fue la lucha contra Marvel y DC para que reconocieran y compensaran económicamente las figuras de Jerry Siegel, Joe Schuster y de Jack Kirby, consiguiendo que la Casa de las Ideas devolviera a The King sus originales a finales de los ochenta.

Con la nueva década de los ochenta y a medida de que los imitadores de Adams se reproducían por toda la industria (superando a los «herederos» de Kirby, Ditko o Buscema), Adams fundó Continuity Comics, un empresa/packager con la que dar servicio a distintas editoriales y limitando sus colaboraciones con Marvel y DC. Para entonces, Adams ya tenía el estatus de leyenda, y eso no cambiaría durante los años noventa y el nuevo siglo, donde Adams ha realizado varias incursiones en DC Comics revisitando proyectos propios del pasado, aunque lejos de repetir aquellos éxitos pretéritos. Pero sin duda alguna, nadie duda del respeto, admiración y amor que ha levantado su figura para sus compañeros de profesión y lectores, así como el temor por parte de los más grandes y abusones.

Descansa en paz, Neal Adams. Y gracias por todo.