Fran Carmona y Santiago Girón: «Los samuráis son los pistoleros de Japón»

Entrevistamos a Fran Carmona y a Santiago Girón, autores de La Oveja Samurái: La Senda del Tatuador, de Grafito Editorial.

Gracias a Grafito Editorial, Sala de Peligro ha podido entablar contacto con Fran Carmona y Santiago Girón, autores de uno de los cómics nacionales de aventuras más frescos de los últimos tiempos. En él se recupera a su personajes estrella para replantearlo y traerlo a un nuevo público. Ambos se han mostrado predispuestos y amables, en la que se han atrevido a hablar tanto de este proyecto y su proceso, así como de su pasado, presente y futuro. 

¿Qué os llevó a crear la Oveja Samurái?

(Santi) Javi Sánchez es un genial dibujante almeriense con el que Fran y yo compartimos una vieja y entrañable amistad. Un buen día (hace ya 7 u 8 años de esto) me mostró el dibujo de una oveja con katana. La oveja samurái, así la llamaba él. Total, que hicimos las correspondientes risas, le pregunté si me regalaba el dibujillo y, con la generosidad que caracteriza a Javi, me dijo: “todo para ti”. Así que, me quedé una copia. Días más tarde se lo comenté a Fran, diciéndole que Javi me había “regalado” un personaje… Os aseguro que vi como una bombilla se encendía sobre su cabeza cuando le dije el nombre.

(Fran) Es una larga historia. Pero básicamente, un amigo nuestro ideó un personaje con ese nombre y nosotros creamos nuestra versión basándonos en ese mismo nombre, que nos pareció divertido. Lo desarrollamos hace muchos años para hacer una historia corta con él.

Es inevitable la mención de Usagi Yojimbo. ¿Hasta qué punto ha influenciado vuestro trabajo?

(Santi) Siento admitir que nunca he leído un tebeo del conejo este. Que me perdone el maestro Stan Sakai. Solo decir que, cuando Stan Sakai vino a España a dar una charla, Fran declinó la invitación para asistir argumentando que “dos gallos no caben en el mismo gallinero”.

(Fran) Mucha gente nos lo menciona, y es normal el paralelismo, pero realmente nunca nos pasó por la cabeza parecernos a él. Yo era muy fan de Juanjo Guarnido y su Blacksad y vi en la oveja la oportunidad de parodiar su estilo de animales antropomórficos que tan bien hacía Juanjo. Con el tiempo, son muchos los aficionados que ven más parecido a Usagi que a Blacksad, pero nunca fue nunca intención. De hecho, Stan Sakai dejo de hablarme cuando saque la oveja, no sé por qué…

 ¿Os ha resultado complicado el tratar de empaparos de la cultura japonesa? ¿Algún hallazgo al respecto que queráis compartir?

(Santi) El trabajo más amplio de documentación a este respecto lo hizo Fran. Yo he leído algún que otro libro (sobre samuráis y su especial código de honor, historias y leyendas tradicionales de Japón, mangas…) pero poca cosa. Nunca quise imbuirme demasiado de la historia y costumbres del Japón feudal. Mi intención siempre ha sido trabajar más con todo ese batiburrillo de ideas populares que tenemos sobre el país del sol naciente y que provienen de las pelis de artes marciales, el manga, el anime y los estereotipos creados en occidente alrededor de Japón.

(Fran) Para nada. Soy lector de todo lo que tiene que ver con la cultura Samurái y hace años que guardo mucho material de referencia sobre ese mundillo. Mis años haciendo cursillos para ser una buena geisha me ayudaron mucho en este cómic.

¿Por qué creéis que las historias de samuráis resultan tan atractivas?

(Santi) El aventurero solitario es una figura recurrente en la literatura, el cine y el cómic. Desde el cowboy que se aleja cabalgando hacia el sol poniente, hasta el detective taciturno de sombrero y gabardina, estos personajes han poblado nuestra imaginación desde niños. El samurái es una variante muy especial de este arquetipo. Su inflexible código de honor, su total capacidad de sacrificio y su entrega de por vida a un señor o una misión lo envuelven en una atmósfera mística, en un halo de filosofía oriental que subraya aún más si cabe el mito.  

(Fran) Bueno, básicamente los samuráis son los pistoleros de Japón. Si amas el Western, tiene que gustarte el mundo Samurái. Y yo, que soy de Almería, llevo en la sangre el cine del oeste. Leone lo vio antes que nadie.

¿Qué proceso habéis seguido? ¿Hasta qué punto el dibujo ha retroalimentado al guion y viceversa?

(Santi) Nuestro sistema de trabajo parte de un argumento inicial que siempre escribe Fran. Yo lo tomo y, añadiendo diálogos y situaciones, trato de dar estructura narrativa al conjunto. Finalmente, escribo un guion técnico que Fran interpreta dándole forma de storyboard. A partir de aquí, Fran se dedica a dibujar el arte final y yo a beber daikiris en las caribeñas playas de El Ejido.

(Fran) Suelo escribir todo el argumento antes de pasárselo a Santi. En esta ocasión, me involucré aún más que en otras ocasiones y controlé todo el proceso mucho más. Quería que estuviera más trabajado y con un aire europeo, para poder venderse en otros mercados. Trabajar con Santi es muy sencillo y siempre se amolda al dibujante. Entendió perfectamente lo que quería e hizo todos los cambios que le sugerí. Las ultimas veinte paginas las decidí escribir yo, porque no conseguimos llegar a ese punto que quería. Al final los dos quedamos contentos con el resultado y la forma de cerrar la historia. Santi es un tío increíble.

 Esta es una historia que abraza mucho del espíritu aventurero y de viaje, ¿Cómo se logra ese tono entre la ingenuidad y las escenas de mayor impacto?

(Santi) Fran siempre me recalca que la Oveja Samurái no tiene conciencia de ser un héroe. Es, más bien, una especie de guerrero-filósofo-vagabundo que, acompañado por su fiel discípulo, el monito Chito, va de lugar en lugar sin seguir plan alguno, como hoja mecida por la brisa. La perspectiva de la Oveja nunca va más allá del día presente y no suele perseguir otro objetivo que comer y dormir mucho. El contraste dramático lo aporta su compañero. Porque Chito si ve a su maestro como un héroe y confía en su fuerza, su destreza y su sabiduría. La gente, en especial los malvados adversarios que se cruzan en su camino, suelen verlo como un palurdo piojoso y medio lelo… hasta que entra en acción. Entonces, aparece la sorpresa. Y la sorpresa suele ser la mejor antesala del humor y la aventura.

(Fran) Este es un comic de humor y aventuras. Queríamos que el lector hiciera ese viaje con los protagonistas y al mismo tiempo se riera con ellos. Te pueden contar las milongas que quieras, pero hacer humor es mucho más difícil que contar una historia seria. Hacer reír es muy complicado y no se valora lo suficiente. Cualquiera te puede contar la historia de cómo su perro le hizo conocer al amor de su vida y que te den un Eisner. Pero intenta contar esa misma historia repleta de humor, con el amor y la aventura de trasfondo y encima haz reír al lector. Nunca se va a valorar igual a pesar de ser mucho más complicado de escribir y dibujar. Que esa es otra. Mostrar emociones, expresividad, o acción es necesario para este tipo de historias. Para contar la historia de tu perro en un día de lluvia, no hace falta saber dibujar. De hecho, si lo haces con un boli Bic en tu libreta de la lista de la compra te darán algún premio. Así es el mundo del comic.

También recuerda a Kurosawa con cierto espíritu de Shakespeare (conflictos familiares, el poder…) de fondo. ¿Era algo consciente?

(Santi) No en mi caso. Yo creo que los referentes clásicos son inconscientes. Tenemos esas historias, esos mitos grabados a fuego en lo más profundo de nuestra mente. Son introyectos, arquetipos morales, esperanzas románticas y miedos ancestrales que infectan inevitablemente nuestro pensamiento y nuestra imaginación. En realidad, Homero ya contó todas las historias que se pueden contar. Los que vinimos tras él no hacemos más que recrearlas y versionarlas.

(Fran) Hoy día está todo inventado. Queríamos una historia divertida, que un niño de diez años disfrutara y uno de cuarenta y cinco también. Este cómic de la oveja Samurái no es “Macbeth visto por detrás” ni lo pretendemos. Kurosawa es un tío fantástico y Shakespeare un colega genial, pero no creo que sean nuestro Target de lector.

La premisa no es la habitual ni la primera opción que se asocia con esta ambientación. ¿Cómo se os ocurrió toda la mitología alrededor del mundo del tatuaje?

(Santi) Esto tiene que responderlo Fran, que para eso está tatuado.

(Fran) Soy un gran admirador del estilo de tatuaje japonés. Un gran amigo de toda la vida, es un tatuador especialista en este estilo y mientras mi santa señora y un servidor nos mancillamos nuestra impura piel, nos fue contando historias sobre el tatuaje clásico que me dieron muchas ideas para el argumento de este comic.

El dibujo está lleno de detalles. ¿Cuánto tiempo se invirtió en el proceso de desarrollo?

(Santi) Otra para Fran.

(Fran) ¡Buf! Demasiado, creo yo… Tardaba una media de una semana por página. Sin contar el color, Que lo aplicaban otros (gracias Puzy y Tato). ¡Debo cambiar mi sistema en el próximo cómic o tardare otros 2 años en acabarlo!

¿Qué referentes habéis manejado para contar esta historia?

(Santi) En mi caso han sido muchos y muy diversos. Desde Lobo solitario y su cachorro hasta el detective Colombo. A nivel estructural, la historia tiene que ver con los videojuegos de escenarios o “pantallas”. También tuve en cuenta algunas road-movies para trabajar el ritmo narrativo, películas como Rain Man, Camino a la perdición o Un mundo perfecto. Esto es, como digo, lo que reconozco de forma consciente. Luego está toda la basura narrativa que he ido acumulando en algún oscuro lugar de mi cerebro y en la que me revuelco rebuscando inspiración como buen trapero del guion que es uno.

(Fran) Si te refieres a nivel artístico, Uderzo, Jan, Toriyama, Miyazaki o Franquin son mis referentes. Aunque siempre seré una mera sombra en la lejanía que se aleja en la lluvia (snif!)

¿Qué representa para vosotros el salto a Grafito Editorial? ¿Por qué tomasteis esta decisión? ¿Qué os ha aportado esa editorial?

(Santi) Para nosotros representa un crecimiento sustancial en muchos sentidos. No creo que Fran o yo seamos demasiado ambiciosos pero hemos de reconocer que, con este cómic, queremos llegar a un sector más amplio del público. Pensamos que puede ser leído por personas de todas las edades y que, con una buena traducción, podría agradar a lectores de otros países. Yolanda y Guillermo nos apoyan en este terreno. Sus objetivos coinciden con los nuestros y el esfuerzo que han realizado en la edición y que están realizando en la difusión y publicidad de la obra nos lo confirma. Ellos nos aportan ese entusiasmo, esas ganas, esa convicción de que nuestro tebeo vale la pena. Pero, además, suman a todo esto su profesionalidad como buenos conocedores del sector y como eficaces organizadores. Si no fuese por ellos, mi agenda sería un auténtico caos, os lo aseguro. 

(Fran) Guillermo, el editor ese Grafito, me estuvo persiguiendo durante mucho tiempo por las oscuras calles de mi pueblo. Nunca me lo tomé en serio, pero cuando tenía este trabajo a medias me hizo una proposición que no pude rechazar. En Grafito han hecho una edición muy cuidada de este cómic y es algo que agradecemos mucho. Es una de las pocas editoriales que apuesta por el dibujante patrio y ponen todo de su parte para publicitar y que no caiga en el olvido de la estantería a la semana de salir al mercado.

¿Por qué decidisteis usar el color para este tomo? ¿Cómo fue el proceso de selección del colorista? ¿Se adaptó bien a vuestra manera de trabajar?

(Santi) El color se nos aparecía como indispensable cuando pensábamos en el mercado europeo. La tradición franco-belga es la del álbum a color. Fran lo tenía muy claro. Puzy y Tato son amigos nuestros además. Puzy se ha formado especialmente como colorista digital en los últimos años. La confianza y cercanía permitía a Fran hacer un seguimiento continuado del proceso de coloreado. Pero él puede explicar mejor los pormenores de esta fase del trabajo.

(Fran) Yo tenía muy claro hasta donde podíamos llegar con la oveja en blanco y negro. Y estábamos contentos con la acogida, pero quería saber hasta dónde llegaríamos si dábamos un paso más de calidad. Mas viñetas por página, fondos más trabajados, dibujo más limpio y sobre todo color. En Europa, publicar algo en blanco y negro es un suicidio y si queríamos vender nuestra obra fuera, había que darle color. Barajamos muchos coloristas, pero nos quedamos con Puzy porque él se autonombró colorista y nos dio cosa decirle que no. lo conocemos desde crio y sabemos que tiene muy mal pronto.

Se adaptó genial al estilo de tonos pastel que quería y muy en la linea Ghibli. Él es tan fan de Miyazaki como yo. Tato castillo se unió a mitad del proyecto para dar colores planos y acabamos todos encantados con su trabajo. Incluso nos ayudó con los textos. Es muy trabajador y también muy buen dibujante y además guapo. Tato es la versión de “Jorge Jiménez” de mi pueblo. 

¿Qué recepción os gustaría que tuviera La Oveja Samurái, la senda del tatuador?

(Santi) A mí me gustaría que llegase a un público lo más variado posible. Que hiciese reír y emocionase a los lectores. Que pudiésemos publicarlo en otros países de Europa. Y que los lectores se quedaran con ganas de más. 

(Fran) Mi idea es pagar la hipoteca de mi casa con los beneficios y dejar una estantería solo para los premios.

Pero si no es posible, con que el lector se divierta en este viaje con los protagonistas, me daré por satisfecho igualmente.

¿Qué proyectos tenéis de cara al futuro?

(Santi) Me gustaría trabajar en un nuevo guión de la Oveja Samurái. Sé que Fran tiene un argumento que puede dar mucho de sí. Ahora ando dibujando una novela gráfica que se titula “La Misión” con guión de Manuel Martín Cuenca. Por otro lado, espero seguir dibujando la serie de “Las aventuras del pequeño Gustavo” con el Sr. Curri a los guiones, y la serie “Garrido” con guiones de Jesús Rubio. Espero que este año podamos presentar el primer álbum de una nueva serie de humor y aventuras, con dibujos de Alejandro Ortega y guiones de un servidor. El título de este nuevo proyecto es “Detective Mortimer”… y hasta ahí puedo escribir.

(Fran) Ahora mismo, estoy terminando de escribir el argumento de un cómic sobre como un triste oficinista conoce al amor de su vida gracias a su perro. Estará siempre lloviendo y es posible que lo haga a boli. De hecho, puede que lo dibuje todo en la libreta de la lista de la compra…

Muchas gracias por la entrevista y os deseamos la mejor de las suertes.

(Santi) Gracias a vosotros y que compartamos esa suerte que dices.

(Fran) Muchas gracias ti por permitirnos derramar nuestra impura tinta de gaigin con nuestras humildes anécdotas de trabajo. Un saludo a Kurosawa y a Shakespeare decirle, que deje de darme la bara. ¡Que no voy a escribirle nada mas, hombre!