El Libro de Boba Fett, el retorno por la puerta grande de Star Wars a Disney+

La miniserie de Robert Rodríguez, Jon Favreau y Dave Filoni arranca con paso seguro.

El conseguir reconstituir el universo Star Wars de tal forma que satisfaga a todo tipo de seguidores es una tarea para la que no cualquiera es apto. Y es que los que querían lo mismo de siempre se quedaron contentos con las aportaciones de Abrams pero no gustó nada a los que asocian estas películas con creatividad, cosa que intentó poner encima de la mesa Johnson. Y ahí se tuvo un cierre de la saga Skywalker que se quedó a medias en todos los sentidos. Uno que no gustó a absolutamente a nadie. 

Cuando esta franquicia estaba en rigor mortis, Jon Favreau y Dave Filoni tocaron las teclas adecuadas y consiguieron lanzar algo muy satisfactorio para propios y extraños. Se trató de El Mandaloriano, un proyecto que se alejaba de todo de lo que se había visto hasta el momento a la vez que se era absolutamente fiel con todo lo ya presentado. Por sus propias características y por un personaje que no tiene nada que ver con los jedi, consiguieron dar frescura y aportar un punto de vista novedoso.

Uno de los episodios que más gustaron al público, sin duda alguna, fue el dirigido por Robert Rodríguez en el que se planteaba el retorno del legendario Boba Fett a la acción. Y es que el mercenario misterioso con vistoso look es un favorito de los fans. No en vano, se asocia con el punto pícaro que siempre ha estado de refilón en esta saga.

Prácticamente desde su presentación en El Imperio Contraataca, siempre ha sido un personaje que ha llamado la atención.  Pero lo cierto es que su carisma se ha mantenido intacto en su papel secundario de El Mandaloriano, hasta tal punto que ha conseguido algo que muchos fans llevaban demandando mucho tiempo: una serie propia.

Hoy se ha estrenado El Libro de Boba Fett y eso es algo muy especial para un fandom hambriento (ha pasado más de un año desde el final de la segunda temporada de El Mandaloriano). Y, como es lógico, las expectativas sobre esta producción estaban muy altas.

Afortunadamente, parece ser que todos los implicados han sido perfectamente conscientes de la importancia que tiene este proyecto. Y parece creada desde un cariño muy especial. Uno que, siguiendo los aciertos de la mencionada serie madre, trata de jugar sobre terreno conocido y alejarse lo suficiente como para que esta parezca una cosa distinta.

Este primer episodio es muy introspectivo y da respuesta a una de las grandes incógnitas que siempre han rodeado al personaje (SPOILER ¿Cómo sobrevivió al estómago del Sarlacc? ¿Qué es lo que hizo después de los acontecimientos de El Retorno del Jedi? FIN DEL SPOILER). Todo ello mientras la trama da sus primeros pasos en el que Fett intenta establecer un nuevo imperio del crimen con unas reglas menos agresivas. Y, como es lógico, eso hace que el resto de facciones no se tome al nuevo líder particularmente en serio.

El punto de partida es muy potente y atractivo y permitirá a los autores jugar tanto con el western (hay algo de Flecha Rota y de Un Hombre Llamado Caballo en los flashbacks) como con el siempre querido subgénero mafioso. También se ha tenido en cuenta algunas de las referencias que inspiraron a George Lucas, como esas criaturas que parecen imaginadas por Ray Harryhausen. Además se da en un contexto de un universo caótico y desértico, lo cual le da  al conjunto una plasticidad estimulante.

Es un placer volver a ver tan míticas criaturas como los jawas o los moradores de las arenas. Como viene siendo habitual en las producciones en las que están detrás el dúo Favreau/Filoni, saben exactamente a lo que están jugando y cómo hacer las cosas muy satisfactorias para el fan. Ambos son grandes conocedores del canon y están creando un rincón del universo propio de una manera muy coherente.

Lo cierto es que la ambientación en Tatooine siempre es algo muy gustoso. No en vano, fue el primer planeta que el espectador visitó al conocer Star Wars. Pero el submundo turbio que ahí habita es algo que siempre se ha sobrepasado de soslayo y aquí es lo central. Todo es algo que el espectador ya tiene dominado, pero a la vez está tratado de una manera (hasta cierto punto) rompedora.  

En parte, tienen la ventaja de que tiene como objetivo el explorar determinadas dinámicas y territorios en los que la saga no había ahondado demasiado en ficciones de acción real (en animación, de todos es conocido la iniciativa de Darth Maul de unificar las organizaciones criminales). Con ello, de alguna manera tomaron la estética del western (que, a su vez, inspiró a Star Wars) para establecer una serie de parámetros en los que se debería mover esta nueva saga creada para Disney+.

Al contrario que El Mandaloriano, esta opta por una estructura de trama horizontal más en la que se cuentan dos tramas en dos tiempos distintos. Es una clara celebración y profundización en un personaje que llevaba décadas pidiendo a gritos algo así (aunque eso rompa cierto aire misterioso que era lo que atrajo del personaje en primer lugar).

Pistas claras de ese continuismo revisionista se aprecia en la banda sonora de Ludwig Göranson, con un tema que evoca a su trabajo previo, pero con una manera de distinguirse más evidente. Esos gritos tribales (que pueden ser una referencia a los orígenes del propio Temuera Robinson) dan un aire más intimidante y brutal al todo. Y parecen prometer que estos capítulos van a ser más crudos. El tiempo lo dirá, pero no se puede negar la fuerza de este tema principal.

El Libro de Boba Fett arranca de una manera que no termina de sorprender, pero, a pesar de ello, tiene todo lo necesario para gustar a un gran público. Se trata de un producto muy medido y no es justo valorarlo con un episodio de media hora. Se puede apreciar que todo funciona como el mecanismo de un reloj, a pesar de algunos problemas de guion que hay que dejar pasar para disfrutar del todo. Y es un arranque que compensa con creces cualquier pero.