Un mundo de Art Brut, la novela gráfica de Christian Berst y Oriol Malet que explica una parte “olvidada” del arte contemporáneo

Norma Editorial publica el cómic que no sólo explica el Art Brut sino que, además, utiliza todas las posibilidades del noveno arte para crear una pieza al límite que podría (o no) llegar a considerarse Art Brut.

El noveno arte se ha servido en innumerables ocasiones de la Historia del Arte para contar, valga la redundancia, historias muy interesantes. Desde biografías de artistas, pasando por explicaciones de la propia disciplina, hasta reinterpretaciones de obras. Es por esto que no sorprende su uso para explicar un arte específico como es el llamado Art Brut. Lo que sí lo hace, y para bien, es la capacidad de Christian Berst y Oriol Malet para crear Un mundo de Art Brut una novela gráfica tan bien estructurada, y completa, dedicada a este arte no tan conocido.

Un mundo de Art Brut empieza en el Museo de Arte Contemporáneo Kunsthalle Bern, en Suiza, donde una joven estudiante se documenta para hacer un trabajo universitario. Mientras piensa si entrar o no en la exposición que le interesa, se aparecen tras ella tres espíritus o fantasmas: el pintor francés Jean Dubuffet (1901-1985), quien originalmente acuñó en 1945 el término Art Brut; el psiquiatra e historiador del arte Hans Prinzhorn (1886-1933) y el comisario de exposiciones Harald Szeemann (1933-2005).

La protagonista, que les confunde con actores encargados de hacer visitas teatralizadas, se ve acompañada por los tres durante su visita en el museo. Mientras ellos discuten sobre el origen del término Art Brut, biografías de autores y autoras relacionadas con el mismo, las propias obras y sus propias explicaciones y términos, la protagonista se ve arrastrada junto a les lectores a una clase magistral sobre este arte. Sin embargo, no se convierte en un cómic teórico aburrido y complicado, sino todo lo contrario.

El trabajo conjunto de Berst y Malet consigue que términos complicados, y bastante confusos para aquellas personas alejadas de la disciplina, sean no sólo accesibles sino fáciles de entender. Por lo que, lo que podría convertirse en una obra de nicho, se convierte en una experiencia lectora muy placentera para toda aquella persona interesada en el arte contemporáneo.

Hay que tener en cuenta que, como ya se ha comentado, Dubuffet acuñó el término original en 1945 y lo hizo refiriéndose al arte creado por personas sin formación académica. Tiempo después esto evolucionó de forma que todos aquellos que se salían del canon, o que creaban un arte más transgresor para la época, eran acogidos bajo este término. Pero, como bien explica esta novela gráfica, no todo era tan sencillo y había muchos otros factores que tener en cuenta. El guion de Berst y Malet consigue no sólo explicar todo esto, sino también incluir discusiones de la época de forma que sean comprensibles, así como resaltar el trabajo de autoras y autores del Art Brut.

Lo que hace que todo cuadre a la perfección es, sin duda, el apartado gráfico de Oriol Malet. Quien utiliza distintas técnicas y estilos en cada situación. Es decir, al mismo tiempo que va evolucionando la historia, también lo hace el estilo de dibujo, la técnica imitada y el color. Así, las primeras páginas están dibujadas con líneas sencillas y vaporosas azules; en cuanto los fantasmas empiezan a contar sus teorías y las biografías de les artistes, el color pasa a ser el blanco y negro, y el estilo de dibujo se endurece para darle un toque más realista. Sin embargo, en cuanto esas biografías entran en el campo de las obras plásticas de les autores, mutan en color y forma de nuevo. Y esto ocurre durante toda la obra de forma paulatina en relación a las obras que se están tratando.

El apartado gráfico es siempre indispensable en un cómic, pero en este caso no es sólo eso, sino que gracias a él se entiende a la perfección qué es el Art Brut y ése es el objetivo fundamental de la obra. Además, la evolución de la historia guarda varias sorpresas a nivel de guion y su traslación en imágenes que no vamos a comentar para no arruinar la experiencia lectora de nadie. Pero lo que sí podemos comentar es que no sólo funciona a la perfección, sino que tiene un sentido perfectamente pensado y ejecutado.

En cuanto a la edición, Norma Editorial ha cuidado mucho este volumen, añadiendo además un anexo con reproducciones de obras relacionadas. Este cómic está también disponible en catalán por parte de la editorial Comanegra.

Un mundo de Art Brut de Christian Berst y Oriol Malet funciona tanto como ensayo teórico como obra de arte en sí. Y no, no estamos diciendo que los cómics normalmente no sean obras de arte, sino que este cómic lo especifica de forma consciente. Es más, une ambos conceptos de forma magistral y permite el aprendizaje a través de una lectura que puede disfrutar cualquier persona interesada en el mundo del arte.

Título: Un mundo de Art Brut | Un món d’art brut
Guion: Christian Berst y Oriol Malet
Dibujo y color: Oriol Malet
Edición Nacional: Norma Editorial | Comanegra
Traducción: Eva Reyes de Uña | Adrià Pujol Cruells
Edición Original: Editions Delcourt
Formato: Cartoné, 120 páginas
Precio: 24,00€